mar. Abr 7th, 2020

Marató i Mitja, la MIM (por Fran Ruiz).

Este año la MIM  (marató i mitja) ha sido muy diferente a la del año pasado. En 2012  me inscribí en ella sin saber muy bien donde iba, no tenía la preparación suficiente  pero creo que fui fuerte mentalmente y conseguí terminarla en 11 h 45 m  a pesar del abandono de mi hermano Moisés que iba conmigo  y  de las altas temperaturas con  las que hicimos la carrera.

Ese año el viaje de ida a Castellón, la carrera y la vuelta fueron  muy precipitados y no disfruté como hubiera querido de ser FINISHER. Entrando en meta me metieron en un coche y para Granada.  En ese viaje de vuelta, con mis piernas destrozadas, me dije que allí no volvería jamás por nada del mundo. Una vez llegado a Granada, al  acostarme e intentar dormir, no pude, mi memoria  iba retrocediendo, asimilando todo lo vivido  durante las 11.45 horas de carrera . Aquí es cuando empiezo a sospechar que me estoy volviendo loco, que cuanto más sufro en una carrera por su dificultad, más me gusta y quiero volver.

foto mim finisher
Moi, Santi, Guille, Martos, yo, Quirós y Peki.

Esa mañana al despertar, en mi mente no hay otra cosa que la  MiM. Quiero volver. Quiero sufrir de nuevo esos 63 Km.

Después de la MIM 2012 sigo corriendo como siempre, mis salidas normales con los Arapajoes.  Siempre que estaba con ellos les hablaba de lo allí vivido, del pedazo de reto,  de su dureza,  de los maravillosos  sitios por donde transcurre, de la buenísima organización, en definitiva que tenían que vivir algo parecido, que nunca habían corrido con el ambientazo que se respira en los 63 km del recorrido. Se me llenaba la boca hablando de la MIM y claro, yo que soy pesado y los Arapajoes facilones,  los convencí .

Nuestra preparación para esta carrera no ha sido muy  especial, unas cuatro salidas semanales:  dos por separado, una nocturna y la salida larga del domingo. Bueno,  y mucha mucha Alhambra Especial y choto… la Birrachotodieta!!!!  jajajajajaj!!!!!

Los días previos a la carrera empezamos a disfrutar,  parecíamos adolescentes en visperas de un viaje de estudios.

Salimos para Castellón desde Guadix en dos coches diez personas, los seis arapajoes  (Quirós, Pequi,  Moy, Mariano, Martos y un servidor), Santi  y nuestro equipo de apoyo,  Juanma, Alvaro y Luigi.

Viaje rápido con una sola parada para hartarnos de birra y Jamón cortesía del Bar Mundra.

Llegamos a la feria del corredor y mientras nuestro equipo logístico y Santi montan la carpa de Luna Sandals, los arapajoes buscamos una terracita cercana. Nuestra sorpresa al pedirnos una cerveza es que tienen cerveza Alhambra, esa que nos ha hidratado en tantas horas de montaña. Creo que acabamos con toda la que tenían.

Así pasamos la tarde, mientras la mayoría de los corredores iban y venían y  escuchaban conferencias de la alimentación, de la dieta evolutiva y los paleolíticos,  nosotros a lo nuestro,  mucha birra y risas.

Llegamos al hotel sobre las diez de la noche, cena en el hotel y a dormir. Nos acostaríamos sobre las 12 horas con apenas 4 horas de sueño por delante.

El reloj sonó puntual a las 4.30, desayuno todos juntos, a las 5,15 todos para la salida, control de dorsales y a correr.

La salida espectacular, ambientazo, fuegos artificiales, speaker animando y corredores con caras de felicidad sospechando que iban a cumplir un sueño o por lo menos a intentarlo. Si me impresionó la salida del maratón de Sevilla con 8.000 corredores, esta mucho más.

Vídeo de la salida

Este año  a diferencia del año anterior, nos colocamos muy atrás en la salida, casi los últimos . Empezamos  corriendo todos juntos (Moy, Mariano, Guille, Peki, Ignacio, Quirós y yo),  pero conforme pasaban los primeros km nos fuimos separando de Mariano y Guille, también Moisés quedó rezagado ya que creo que no quería dejar sólo a Mariano, aunque  tarde o temprano lo tendría que hacer. El primer avituallamiento estaba en km 13 y este primer tramo de la carrera, sobre todo cuando la carrera empieza a entrar en la montaña se hizo muy lento. Los tapones en las entradas de los senderos eran espectaculares, aquello parecía  la cola del INEM. El año anterior al ponernos más adelante, los tapones fueron menores, pero este año nos equivocamos a pesar de que Santi en la salida nos preguntó que si íbamos a intentar evitarlos.

A pesar de los tapones esta primera etapa de la carrera la hicimos bien,  corriendo a un buen ritmo. Al llegar al primer avituallamiento comemos,  llenamos los botes de agua y antes de salir llamo a Moy y le pregunto que si lo esperamos. Me dice que si,  que estaban llegando, que en apenas dos minutos estaría allí. Pasados 15 minutos y al  ver que no llegaba decidimos irnos,  estábamos enfriándonos, eran las 8 de la mañana  aproximadamente y hacia frio. A Moisés le debieron pitar los oídos ya que no entendíamos por qué no vino con nosotros, ya que era su ritmo correcto,  y le dijimos de todo.

La segunda etapa, de unos diez km hasta el segundo avituallamiento, no tiene desnivel. La hacemos bastante  rápido,  incluso un poco conservadores,  y pudimos hacerla más rápido.Tuve que ir frenando el ritmo ya que en mi mente estaba el sufrimiento del año anterior y pensé que después podríamos pagarlo.