mar. Oct 23rd, 2018

Paleodieta y barefoot: cambio de paradigma, por Pesque

 

Soy una aficionada al running que corre descalza-minimalista y que además sigue la paleodieta o dieta de tipo evolutivo. Para mí ambas cosas forman parte de un todo que ha supuesto una revolución en mi vida permitiéndome recuperar la salud que durante mucho tiempo me fue esquiva. Llegar al punto en el que estoy me supuso romper muchas barreras mentales que me impedían aceptar que algunas de las certezas que creía absolutas no lo eran. Primero fue el barefoot running, luego la dieta. El paso de cambiar mi modo de correr a también modificar mi manera de comer sucedió de un modo natural.

Siendo ya una corredora minimalista supe de la existencia dentro del universo de corredores que optaban por algo llamado paleodieta. La incredulidad inicial dio paso a una exhaustiva búsqueda de información que me llevó al derribo de muchos de los mitos y prejuicios alimentarios de los que era cautiva.

Podemos encontrar diferentes versiones de este tipo de dieta bajo el nombre de dieta paleo, primal o evolutiva. Quizás el adjetivo “evolutiva” sea el que mejor la describe ya que parte de los razonamientos que han llevado a  proponer esta opción dietética parten de un enfoque evolutivo del ser humano. Este enfoque nos permite un regreso a los orígenes del hombre en tanto que especie adaptada a comer ciertos alimentos y no otros. Hay alimentos con los que hemos evolucionado como especie y a los que estamos mejor adaptados y por otra parte tenemos otros alimentos con los que sólo llevamos conviviendo durante algunos miles de años en unos casos, unos pocos cientos en otros y unas decenas de años en muchos más. A grandes rasgos una dieta de tipo evolutivo consiste en eliminar la base de la pirámide alimentaria, es decir, prescindir de cereales y legumbres, además de los azucares refinados. Y, por otra parte, se pueden consumir sin límite todo tipo de verduras, frutas, carnes y pescados.

pesque_paleo_Pirámide

Si con el barefoot running se derrumbó el consenso a favor de la necesidad de amortiguación y control de estabilidad para evitar las lesiones, con la dieta evolutiva se está poniendo en duda la conveniencia de una dieta basada en cereales. Esto no es una tontería y menos para nosotros, los deportistas de resistencia, convencidos hasta ahora de que es necesaria la ingesta de grandes cantidades de carbohidratos para llenar nuestros depósitos de glucógeno. Sin embargo, como nos demuestra Tim Olson, quizás esto no sea del todo cierto. Quizás resulta que sí es posible correr carreras de larga distancia, e incluso ganarlas, sin tomar cereales, barritas energéticas ni bebidas azucaradas.

Mi sensación es la de que nos encontramos ante el inicio de lo que puede ser un cambio de paradigma que, todavía, no sabemos a dónde nos llevará. Pero está claro que si abrimos los ojos y estamos dispuestos a ver descubriremos que muchas cosas a nuestro alrededor están cambiando. Es decisión nuestra hacer el esfuerzo que supone atreverse a pensar distinto.

En el año 1543 se publicó la obra De revolutionibus orbium coelestium, de Nicolás Copérnico, y con ella se inició el gran cambio de paradigma que fue la revolución científica producida en Europa occidental durante el siglo XVII. Como todo cambio importante, éste no se produjo por un hecho aislado como la publicación de un libro. De hecho, tuvieron tanta o más repercusión que la obra de Copérnico la difusión que de esas ideas hicieron posteriormente otros, como Kepler o Galileo. Sucede a veces en algunos momentos de la historia que ciertos hechos se suceden en un corto espacio de tiempo lo que propicia pequeños cambios individuales que sumados acaban provocando importantes modificaciones en la manera de ver el mundo de toda la sociedad. No sé si nos encontramos ante uno de esos periodos especiales de la historia, pero lo que está claro es que asistimos a un momento en el que muchos conceptos que creíamos universales y necesarios están demostrando no ser más que producto de la convención basada en ideas que quizás no eran tan lógicas ni científicas como pensábamos.

No creo que sea casualidad que justo entre los corredores minimalistas haya un interés aumentado por este tipo de dieta. Algo parecido pasa con los practicantes de crossfit y del llamado entrenamiento natural. Quizá sea que una vez derribadas ciertas barreras y cuestionados ciertos mitos resulta más fácil continuar por el camino del cambio.

El interés de los corredores por la alimentación no es nuevo. Lo novedoso es el cuestionamiento de los dogmas con los que hemos crecido. Quizás sea lógico que precisamente entre los corredores minimalistas encontremos algunas de las voces más críticas con lo establecido. La alimentación junto con el descanso y el ejercicio físico forman la columna vertebral que sostiene nuestro estado de forma y nuestra salud, por ello quizás sea de lo más lógico que  aquellos corredores que hemos decidido cuestionar el paradigma impuesto por los fabricantes de zapatillas seamos los mismos dispuestos a cuestionar el edificio ideológico que sostiene afirmaciones como que para el corredor las grasas son malas y los carbohidratos simples buenos. Quizás es que hemos dejado de creernos eso de que debemos protegernos de los bajones de glucosa del mismo modo en que decidimos en su momento dejar de protegernos de la dureza del suelo.

Utiles_Paleolitico
“Cubiertos” del Paleolítico

Han pasado ya casi 10 meses desde que decidí modificar mi perspectiva nutricional y desde entonces son muchas las cosas que han cambiado. Me he dado cuenta, por ejemplo, de que modificar mi alimentación ha supuesto una transformación integral de mi vida que va mucho más allá de restringir ciertos alimentos o de cocinar determinadas recetas. Durante este tiempo he aprendido mucho sobre salud y sobre la conexión existente entre diferentes patologías.

pesque_salud_DietaTambién he redescubierto el sentido originario de la palabra dieta en tanto que modo de vida, que abarca algo más global que sólo lo que comemos cada día. Así el ejercicio, el descanso y la alimentación acaban integrados dentro de un todo que influye en prácticamente cualquier aspecto de la vida. Durante este tiempo también he descubierto que, aunque mi itinerario me llevó del barefoot running hacia la alimentación evolutiva, también existen otras personas que han hecho, o están haciendo, un viaje en sentido contrario y, partiendo de una dieta de tipo evolutivo, han entrado en contacto con barefooters con los que han redescubierto que hay vida más allá de las zapatillas amortiguadas.

En el momento en que se publicó el libro de Copérnico era imposible prever lo que pasaría después. Del mismo modo es imposible saber cuál será el futuro ahora. Lo que no podemos negar es que el flujo de información entre el barefoot-minimalismo y el enfoque nutricional de tipo evolutivo está propiciando alteraciones que probablemente desemboquen en un cambio de paradigma más general que nos haga ganar en salud adoptando un postura preventiva ante las lesiones y las enfermedades.

Seguir una dieta de tipo evolutivo supone un cambio importante en cuanto a hábitos de compra y consumo de alimentos que puede parecer complejo pero que realmente no lo es tanto. Una manera fácil de comenzar puede ser leer esta guía básica, al menos hasta que publiquemos próximos artículos sobre el tema.

15 thoughts on “Paleodieta y barefoot: cambio de paradigma, por Pesque

  1. Hola Pesque!!

    Pues la verdad es que es muy interesenate todo esto que cuentas. Yo no soy minimalista, pero creo que tan sólo por no tener paciencia (al menos de momento), para empezar de cero. Siempre hay algún nuevo reto, alguna carrera que quiero hacer, y siempre pienso después….en fin, imagino que todo llegará, pues además gracias a Santi, Alvaro y otros QS, me he empapado de información acerca de correr descalzo o minimalista, y he de decir que todo lo que he leído (y visto), me parece de lo más coherente. Todo tiene sentido. Y con la dieta pasará igual, imagino. Así que deseando saber más acerca de ella, las cesta de la compra y los menús semanales….porque imagino que no se basará tan sólo en los huevos duros de Pepe Roldán, no? jajaja.
    Gracias por la información. Un saludo!

    1. Hola Ñusi 🙂

      Es cierto que comenzar con el minimalismo significa olvidarse de carreras, retos y objetivos durante una temporada, y eso cuesta. Yo lo tuve más fácil (o más difícil según como se mire) porque llevaba mucho tiempo lesionada y no había forma de que pudiera correr usando los remedios oficiales así que me lié la manta a la cabeza y me puse a correr descalza. Mi progresión fue muy lenta y sigo considerando que estoy en transición, pero es que pasé de no poder casi caminar a disfrutar corriendo. En mi caso influyeron también otros problemas de salud por eso para mí el tema de la dieta es fundamental. En realidad creo que es importante para toda persona que quiera mantenerse saludable.

      A ver si te animas a probar lo del minimalismo. Tienes cerca a gente que sabe mucho del tema, pero si necesitas algún consejo o ayuda de una novata aquí estoy.

      Pienso escribir más cosas sobre la paleodieta y trataré de proponer respuestas para algunas de las dudas que planteas. Una de las cosas más importantes y que al principio cuesta es, como tu mencionas, la cesta de la compra. Hay que reaprender a comprar, pero una vez hecho no es complicado. No todo se reduce a los huevos de Pepe Roldán, jajaja. Pero el huevo cocido es fácil de transportar y se conserva bien por eso es muy socorrido como reserva de proteína y grasa cuando de viajar se trata.

      Nos vemos por aquí. Saludos.

  2. Gracias Pesque, interesante tu articulo y mucho más aún tu evolución.
    Ahora me encuentro inmerso de lleno en el cambio al minimalismo (por ahora descalzo) y las sensaciones son verdaderamente… pues no sé como decirlo…felicidad?, libertad?, no sé exactamente lo que siento cuando ando/corro descalzo pero es sentir la plenitud.
    No hace mucho le comenté a Pepe Roldán sobre su alimentación y fué cuando por primera vez supe lo que era la “dieta Evolutiva” me interesaba mucho, pero cuando dijo que “fuera lácteos” … automáticamente la descarté porque a mi me gusta mucho la leche, el caso es que también he descubierto la leche de soja… así que bueno, lo de los yogures y tal lo puedo llevar bien y lo de la leche por ahora me va muy bien con la leche de soja. Creo que me llevará mucho tiempo ajustar mi vida a la dieta evolutiva, pero no tengo duda que terminaré haciéndola mía.

    1. Hola Alvaro:

      Genial que te sientas así cuando corres descalzo. Creo que es parecido a lo que sentimos todos cuando nos decidimos a descalzarnos y aún así suele ser algo muy difícil de hacer debido a las barreras mentales que nos imponemos. ¡Sigue disfrutando!

      Respecto a la dieta. Dentro de las diferentes versiones de dietas evolutivas algunas incluyen los lácteos. Yo no los consumo y pienso que en principio habría que evitarlos. Pero si son tan importantes para ti te recomiendo primero que compruebes si realmente los toleras bien. Para ello no hay más remedio que prescindir totalmente de ellos durante un tiempo (un mes puede estar bien) luego reintroducirlos y ver si te sientan bien. La caseína de la leche tiene exorfinas que son péptidos opioides que funcionan como nuestras endorfinas en el cerebro. Dependiendo de diferentes factores como el grado de permeabilidad de nuestro intestino esas exorfinas pueden llegar a nuestro cerebro y provocar una sensación de placer al tomar dicho alimento. Eso crea una adicción que hace que aunque no nos siente bien no nos demos cuenta. Ten en cuenta que no estoy hablando de intolerancia a la lactosa. Si eres intolerante a la lactosa la respuesta del cuerpo en forma de diarrea o dolor suele ser inmediata.

      En segundo lugar una vez has comprobado que realmente toleras bien la leche tómala pero no te excedas en cantidad. La leche no te aporta nada que no puedas conseguir en otros alimentos y sí que causa algunos problemas. Es, por ejemplo, un alimento acidificante. En el caso de que la tomes mi consejo es que sea leche entera cuanto menos procesada mejor. Mejor pausterizada que UHT y mejor cruda que pasteurizada. En algunos sitios venden leche cruda sometida a un proceso de enfriamiento que la mantiene en perfecto estado. Se trata de leche segura desde el punto de vista sanitario. Aquí: http://www.leitecru.es/ tienes un sitio en el que la venden. También puedes consumir quesos curados, mejor si son hechos a partir de leche cruda (mira la etiqueta, hay muchos) y mejor si la leche es de oveja o cabra. Huye de los productos light porque eliminan una de las cosas más interesantes de la leche, la grasa.

      Te he soltado todo este rollo sobre la leche porque, aunque considero que habría que eliminarla o reducirla, la opción de la leche de soja no me parece aconsejable. La soja es una legumbre muy poco recomendable. Tiene muchos antinutrientes y habría que huir de los famosos fitoestrógenos. La soja es un alimento que habría que evitar siempre, pero en el caso de tomarlo la única opción sería tomarla fermentada. Además, según la información de la que yo dispongo, la leche de soja que venden está hecha a partir de las habas de la soja cruda y esa es la peor manera de tomar una legumbre.

      Hay alternativas vegetales a la leche de soja: si la quieres para echar al café o para hacer postres o cremas puedes usar leche de coco. Por otra parte, el otro día vi en el supermercado de El Corte Inglés leche hecha a partir de arroz y coco. No es lo mejor porque el arroz es un cereal, pero si tienes que hacer una excepción mejor con el arroz (un cereal sin gluten) que no con la soja (una legumbre muy problemática). El problema de estas leches (incluida la de soja) es que suelen tener azucares añadidos ya sea en forma de azúcar, maltodextrinas, jarabe de arroz, dextrosa… A fin de cuentas azucares refinados de los que tenemos que huir.

      Todo esto parece muy complicado, pero no lo es tanto. Una buena noticia respecto a esta forma de alimentarse es que al principio todo parecen restricciones pero tan pronto como el cuerpo se adapta dejas de echar de menos esos alimentos de los que antes no podías prescindir. No pasa nada por tomar algunos de ellos de vez en cuando, pero siempre como excepción.

      Saludos.

  3. Interesante articulo, como casi todos los que estais publicando. Respecto a las dietas, sin embargo, siempre tengo un problema: como dejar de comer ciertos alimentos que están riquísimos y que hasta el momento no me han dado ningún problema?
    En mi caso encuentro una diferencia notable entre el barefoot y el tema de la dieta. Tenia un problema corriendo. Hacia años que sufria lo indecible siempre que salia a correr y desde que empecé a correr descalzo puedo hacer ya sesiones de más de 2 horas y más de 20 quilómetros sin problemas con calzado minimalista, y lo mas importante , disfrutando como cuando tenia 20 años.
    El barefoot me ha devuelto la felicidad de correr, sin más.
    El problema que le veo a la paleodieta es el siguiente: si no tengo ningun problema de salut especial, por qué tengo que dejar de comer , cosas que me producen placer y felicidad?
    Me pasa lo mismo con el tabaco. Se perfectamente que no es bueno, pero como puedo dejar de fumarme algun cigarrito de tanto en tanto. Y si es de hierba mucho mejor.
    Lo más importante, sin embargo, es que cada persona intente buscar su camino, con la mente abierta y sin prejuicios y a veces sin hacer demasiado caso de las conveciones sociales que nos llevan a hacer a todo el mundo lo mismo.
    Bravo por la paleodieta si en tu caso te ha ayudado a resolver un problema de salud.
    En mi caso el barefoot me ayudó a ser feliz corriendo. Ahora cuando salgo a correr solo me preocupo de la hora a la que se va el sol. El reloj en casa.

    1. Muy interesante el artículo Pesque, enhorabuena.

      A mi me pasa un poco como a Miquel. Yo empecé a leer sobre Paleo hace algo más de 3 años en la web mybestchallenge.com. Desde entonces he experimentado bastante y he estado épocas siguiéndola con más o menos fidelidad. Yo jamás he tenido un problema con ningún alimento, todos me sientan bien aparentemente, igual que tampoco tenía lesión o molestias corriendo con calzado acolchado, pero todo me parecía bastante lógico desde un punto de vista evolutivo.
      Con el tiempo he ido cogiendo algunos conceptos de esta dieta, que a mi me gusta más la denominación Evolutiva, y sin suprimir del todo ciertos alimentos, si he aprendido a comer sin tanto pan y pasta, sin cereales, con 0 de azúcar refinado y prácticamente sin lácteos, habiendo aumentado considerablemente mi consumo de frutas, frutos secos y verduras, además de seguir comiendo carne y pescado como antes. Esto no quita que cuando me apetece o encarta me como una pizza con mis niñas, un buen bocata de pan de pueblo o un trozo de tarta de queso. Pero como nos contó Fran Serrano en la charla de la MIM y de Montilla, este tipo de comida no debe ser el 80-90 % de la alimentación, como le pasa a la mayoría de la gente y de los niños hoy en día.

      Bajo mi punto de vista, llevar este tipo de dieta a raja tabla sólo tiene sentido si notas que te sientan realmente mal esos alimentos antigenéticos, si tienes intolerancias a esos alimentos o si buscas optimizar al 100×100 tu rendimiento deportivo, pero también entiendo al que por coherencia y lógica (por lo mismo que yo empecé a correr descalzo), decida alimentarse así.

      Y Miquel, yo no fumo tabaco, pero un poco de hierba no sólo no hace daño a nadie, sino que es una excelente medicina en muchos sentidos.

      Saludos.

      1. Hola Santi, muchas gracias.

        Yo también comencé a leer sobre paleodieta en la Web mybestchallenge.com Al principio era muy escéptica, pero conforme fui aprendiendo más, la lógica fue aplastante.

        A mí también me gusta más la denominación “evolutiva”, aunque creo que se ha popularizado más el nombre de “paleodieta”. Como ya le he dicho antes a Miquel cada uno debe decidir como de estricta hacer esta dieta o cualquiera. Esto no es una religión. Sin embargo, si alguna vez la haces de un modo más riguroso comprobarás que dejan de apetecerte el pan, las pastas, la pizza, los dulces… En mi trabajo estoy rodeada de gente que se pasa casi todo el día comiendo galletas, dulces, patatas fritas… Y no siento ninguna envidia ni deseo de comer nada de eso. Incluso tengo como compañera de trabajo a una celíaca, por tanto me ofrecen también dulces sin gluten pero no me apetecen. Yo antes me pasaba el día comiendo y picando, ahora no lo necesito y eso sin hacer ningún esfuerzo. Yo soy un caso un poco especial, soy de esos que tu comentas que tienen que llevar la dieta a rajatabla porque soy una celíaca que durante casi toda su vida ha tomado gluten y eso le ha pasado factura a mi cuerpo. Pero en el resto de la gente no veo problema en hacer una dieta evolutiva y comerse de vez en cuando una buena pizza o lo que apetezca. Eso sí, cuando empiezas con esto ya no apetece tanto ni a todas horas. Quizás en eso también se parezca al barefoot: “engancha” ;).

        Saludos.

    2. Hola Miquel:

      Gracias por comentar. Es normal que artículos como éste generen cierta controversia, de hecho eso es lo que sucede siempre que se plantean ideas diferentes a las de la mayoría. Yo encantada de que así sea.

      Es lógico que no te plantees dejar de tomar ciertos alimentos si nunca has notado que te sentaran mal y también es de lo más lógico que con el barefoot te pasara justo lo contrario, las lesiones no te dejaban correr y buscaste una solución. Los humanos somos así, hasta que algo no falla no buscamos solución. De todos modos hay corredores más sabios (más que yo, al menos) que comenzaron a correr descalzos-minimalistas sin lesiones aparentes y lo mismo pasa con la dieta.

      Yo jamás hubiese dejado de comer pan en cantidades industriales si no le hubiese visto las orejas al lobo. Yo estaba muy enferma cuando dejé de tomar primero gluten y luego el resto de cereales pero era incapaz de relacionar mis problemas con esos alimentos. Eso pasa, entre otros motivos, porque esos alimentos son ricos en exorfinas que son péptidos opioides que actúan en nuestro cerebro como las endorfinas, proporcionándonos placer y generando adicción al alimento en cuestión. Se han estudiado bien las exorfinas en el gluten (cereales) y la caseína (leche). Mi caso es extremo (celiaquía) y no es lo habitual pero sé de otras personas, por ejemplo mi pareja que dejó de tomar primero gluten y luego cereales sin ningún problema de salud específico y se encontró con la agradable sorpresa de que su salud mejoró claramente y encima adelgazó. En su caso no necesita llevar una dieta tan estricta como la mía por eso antes, cuando íbamos por ahí de vez en cuando, se permitía el capricho de tomar pan o algún dulce. Dejó de hacerlo porque luego se encontraba mal. ¿Le sentaba mal también antes y no se había dado cuenta? Es lo de menos, lo importante es que ahora se siente mejor.

      Esto que te he contado son sólo ejemplos concretos de personas concretas, no todos somos iguales y no necesitamos la misma rigurosidad en nuestra dieta ni en nuestra vida en general. Lo importante es que lleguemos a conocernos lo suficiente como para saber dónde poner el límite. Por eso yo recomiendo a quien quiera probar una dieta de tipo evolutivo que la haga de una manera bastante estricta durante al menos un mes. Durante ese mes comiendo sólo alimentos para los que seguro que todos los humanos (salvo alergias o intolerancias concretas) estamos evolutivamente preparados se producirá una “deshabituación” de nuestro organismo que nos permitirá, si lo deseamos, introducir otros alimentos más tarde y ver cómo nos sientan sin condicionantes como los picos de glucosa-insulina o las exorfinas.

      En cualquier caso deberíamos tener claro que una dieta no es una religión y que las herejías están permitidas. Podemos decidir alimentarnos de un determinado modo o correr de una determinada forma porque así nos sentimos mejor (independientemente de cómo nos sintiéramos antes), pero está claro que no pasa nada si un día nos saltamos la dieta o si nos ponemos zapatos más estrechos. Sólo tenemos que valorar cómo nos sienta eso y si nos compensa en lo personal.

      El tema del tabaco lo veo diferente. Yo como no fumadora no le veo ningún atractivo, creo que los que fuman simplemente responden a una llamada química. Evidentemente que fumar es una decisión personal, pero creo que sabemos demasiado de los riesgos que comporta hacerlo y que dejar de hacerlo es siempre una buena opción. Aunque sólo sea porque se disfruta más corriendo si no se fuma :).

      Creo que me he extendido demasiado… Ya seguiremos debatiendo.

      Saludos.

  4. Y una pregunta que me he dejado anteriormente.
    Según tengo entendido, el trigo y otros cereales similares como la espelta, llevan comiendose hace como mínimo miles de años. Evidentemente las variedades actuales no tienen nada que ver con las primitivas, pero eso pasa igual con las variedades de frutas o con los terneros y los cerdos.
    Entonces, ¿por qué el cereal está excluido de esta dieta?

    1. Hola Miquel:

      La pregunta que te haces es lógica y tiene también una explicación lógica. Llevamos comiendo cereales, como bien dices, desde hace miles de años. En concreto tantos años como hace que existe la agricultura, en Mesopotamia unos 10.000 años y en el resto del mundo menos. Antes de eso pudo haber algún consumo esporádico de las variedades silvestres de cereales, pero su incidencia general en la dieta era nula. Ten en cuenta que para poder consumir cereales hay que procesarlos de un modo sólo posible en sociedades asentadas (neolítico).

      A escala evolutiva 10.000 años es un tiempo muy pequeño. Hace unos 2,5 millones de años apareció el género homo y hace unos 200.000 años el homo sapiens sapiens. Este último es idéntico a un humano actual. Te pongo estos datos para que te hagas una idea de que a escala evolutiva 10.000 años es muy poco tiempo.

      Los homínidos llevamos comiendo frutas, verduras, carnes y pescados durante millones de años y cereales sólo durante unos cuantos miles. Además de eso, como también comentas, el trigo que tomamos actualmente muy poco tiene que ver con el trigo que se tomaba hace sólo 50 años. Y eso sí que es realmente muy poco tiempo. Si te interesa el tema puedes leer este artículo que escribí el otro día a propósito de una importante nueva modificación genética que se nos avecina: el trigo transgénico sin gluten: http://www.corrersingluten.blogspot.com.es/2013/05/trigo-transgenico-sin-gluten-no-en-mi.html

      Me gustaría hablar más de este tema ya que me parece muy interesante, pero creo que quizás sea cosa de dedicarle un post entero. Todo llegará.

      Saludos.

  5. ¡¡Hola Pesque!!
    ¡¡Qué pedazo de artículos y qué comentarios más buenos!!

    La verdad que leyendo un poco sobre la paleo-dieta veo que mi alimentación es bastante buena, no me gustan los fritos, ni salsas ni alimentos procesados… tampoco, a pesar de practicar deporte, como habitualmente pasta… mejor arroz y patata…

    Lo que sí no puedo dejar es la leche de vaca… ¡¡me encanta!! ese vasito de leche con miel matutino o antes de dormir, o los batidos de leche, miel, fresas y kiwi primaverales ¡¡ummm!! imposible desengancharme… no puedo, y reconozco que nunca podré… he intentado cambiar a leche de soja y me parece horrible… además, acabo de leer tu comentario desaconsejándola… ¡¡vaya!! eso sí que no lo sabía ¿?

    Bueno, simplemente darte la enhorabuena por tus artículos y espero coincidir contigo pronto 😉

    Pilar

    1. Hola Pilar:

      No sabes la ilusión que me ha hecho “verte” por aquí. Me alegra que te gusten mis artículos, casi has conseguido sonrojarme 😉

      Respecto a lo que dices de tu dieta, si tomas pocos alimentos procesados ya estás comiendo mucho más sano que la mayoría. Esos alimentos ocultan un buen montón de de elementos muy poco recomendables. Y en cuanto a los carbohidratos, es mucho mejor consumir arroz y sobre todo patatas que pasta. ¡Ah! Si tomas arroz mejor blanco que integral. Los “antinutrientes” de los cereales se concentran sobre todo en la cáscara.

      Respecto a la leche, yo no la consumo pero si te sienta bien no creo que tengas problemas por consumirla. De hecho, entre los practicantes de la paleodieta no hay unanimidad al respecto. Está claro que no es el alimento esencial que nos han vendido pero si realmente sienta bien no veo problema, pero siempre entera. Lo que sí te desaconsejo, como ya he dicho en otro comentario, es la leche de soja. Desde el punto de vista nutricional no se parece en nada a la leche y en sabor tampoco. Entonces, ¿por qué utilizarla para sustituir a la leche, sólo porque es blanca? Si queremos algo blanco y líquido podemos usar leche de almendras (habría que buscarla sin azucares añadidos) o de coco. Las almendras y el coco no nos causarán los problemas de la soja y aunque desde el punto de vista nutricional tampoco se parecen a la leche animal sí que tienen otras virtudes.

      Yo también tengo ganas de volver a coincidir pronto contigo.

      Saludos, ¡campeona!

      1. ¡¡Hola Pesque!!
        Muchas gracias por el comentario y sigo descubriéndome ante tí por tus artículos. Están muy bien ;).

        Por cierto… ¿por qué no las lentejas y garbanzos?¡¡me encantan las lentejaaassss!!

        Besos mil y pasa buen verano
        Pilar

        p.d.- eso sí… ¡¡me he dejado las gominolasss!! ¡¡carayyy!! me ha costado, pero ya llevo mes y medio sin ellas, jijijii… es que soy como los niños…

        1. Hola, Pilar:

          Siento haber tardado tanto en responderte pero estoy teniendo un verano complicado por asuntos familiares y no he encontrado el momento hasta ahora.

          Estoy encantada de que te gusten mis artículos y si he contribuido un poquito para que comas menos gominolas ya ha valido la pena escribirlos. Realmente cuesta mucho reducir algunos alimentos porque enganchan tanto que a la mínima que volvemos a tomarlos ya no podemos parar. De todos modos es posible reducirlos y luego darse un capricho de vez en cuando. Para la mayoría de la gente no es malo.

          Respecto a las lentajas y garbanzos, yo me hice la misma pregunta cuando comencé a leer sobre la dieta paleolítica. Como norma básica es cierto que las legumbres están fuera de este tipo de alimentación por su contenido en antinutrientes, concretamente lectinas y fitatos. Las lectinas es mejor evitarlas en general y en algunas personas pueden acabar provocando problemas de tipo autoinmune; los fitatos tienen una acción quelante lo que significa que provocan una reducción de la absorción de minerales como el hierro. Sin embargo considero que podemos ser mucho más fléxibles con las legumbres, y en concreto con garbanzos y lentejas, que con los cereales (especialmente el trigo). Por un lado la mayor parte de los antinutrientes de la mayoría de las legumbres se reducen o desactivan con su correcto remojado y cocinado. Si las remojamos durante varias horas y las cocemos bien causaran pocos problemas a la mayoría de la gente. Por eso es importante remojarlas bien aunque se trate de variedades en las que se indique que no es necesario hacerlo. Por otra parte las legumbres habitualmente no se toman todos los días en todas las comidas como sí sucede con el trigo (en forma de pan), por lo que tomar un plato de lentejas un par de veces al mes no suele causar muchos problemas a la mayoría de personas.

          Un caso especial es la soja. La soja es una legumbre con la que habría que tener especial precaución precisamente a causa de los fitoestrógenos que contiene que actúan sobre nuestro delicado sistema hormonal y, parece ser, que pueden acabar provocando importantes desequilibrios. Tomar soja fermentada (tamari, tempeh…) de vez en cuando no es un problema pero consumir soja a diario en forma de leche, postres cremosos y como aditivo alimentario sí que lo es. Actualmente tomamos mucha soja oculta, por ejemplo, es un componente que suele aparecer en hamburguesas y salchichas.

          Por otra parte no hay que olvidar que también son legumbres las judias verdes, las habas, los guisantes y los cacahuetes. En principio el contenido de lectinas en las legumbres verdes es menor, pero no hemos de cometer el error de olvidarnos de que son legumbres. En cuanto a los cacahuetes, habría que evitarlos parecen tener un gran efecto aterogénico.

          Resumiendo, hay que considerar que las legumbres no son un alimento incluido en la dieta paleolítica, pero dentro de la gradación de alimentos permitidos y alimentos prohibidos estarían más cerca de los permitidos que, por ejemplo, el trigo. Tomar legumbres de vez en cuando no hace daño a la mayoría de las personas, pero tendremos que averiguar qué legumbres nos sientan mejor y cuales toleramos peor. Yo, por ejemplo, he comprobado que tomar garbanzos de manera puntual no me provoca demasiados problemas de salud, pero las judias las tolero peor.

          Besos.

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