jue. Dic 12th, 2019

Trail Sierra de Huétor


Esta semana también ha sido bastante buena. No tan buena como la anterior, pero no puedo quejarme. Entre el tiempo, que fué bastante malo toda la semana y mi tiempo disponible, no he podido coger casi la bici pero me quedo satisfecho con el entrenamiento en general.

48 km de carrera, 8.500 metros de natación y una salida corta pero muy provechosa con la bici el viernes. 2 horas y cuarto para 54 km subiendo a las Cuevas de los Medinas, una ruta que conocía de oídas pero que nunca había hecho. Muy buenas sensaciones, disfrutando bastante del recorrido y eso que hacía bastante viento. Cuando tengo viento de frente no me importa, incluso me gusta. Es como subir un puerto. Pones el plato pequeño y vas subiendo y bajando piñones hasta dar con tu ritmillo y poco a poco vas avanzando. Y cuando llegas das la vuelta y es a favor (igual que cuando subes después bajas). Lo que no me gusta nada porque paso miedo y voy bastante tenso es el viento lateral, que me hace dar bandazos.

El sábado descanso, como viene siendo habitual. Además era el cumple de mi hija María, 5 años, y nos fuimos con todos los primos, cuñaos y titos al campo a pasar el día. Me salté totalmente mi alimentación, pero era un buen día para hacerlo.

Y el domingo, el plato fuerte. A correr el Trail Sierra de Huétor. 23 km por el bosque de la Alfaguara. Fuí con mi hermano Moi y con mi amigo Esteban, ambos debutantes en este tipo de carreras y que estuvieron hechos unos fieras. Resulta que hoy al único que le duelen las piernas es a mí.

Yo no me lo tomé al cien por cien pero casi. No creo que pudiera ir mucho más rápido pero si durante más tiempo. Llegué a meta bastante fresco, con ganas de más. Hoy llevo todo el día con las piernas tocadas, sobretodo los gemelos, pero creo que ha sido, además de por el terreno por las zapatillas que usé. Dolor soportable que no me ha impedido hacer hoy dos horas de bici a ritmo suave, para recuperar.


Cada vez me gustan más los trails y las carreras por montaña. Del próximo año no pasa que haga uno de larga distancia.

Quería probarme en una carrera en ayunas, a ver cómo rendía, así que no desayuné nada (así pude dormir más, que había cambio de hora) y no comí nada hasta que llevaba una hora justo de carrera, que me tomé un gel. Si hubiera ido más despacio creo que la hubiera hecho entera en ayunas, pero al ir más o menos rápido las reservas de glucógeno se acaban antes.

1 hora y 46 minutos para 23 km, a 162 ppm de media. Puesto 34 de la general y 20 de mi categoría. Un verdadero calentón.

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