Mié. Sep 23rd, 2020

Sumando en bici… ¡y con viento!

Esta semana llevo tres días seguidos cogiendo la bici, casi ni me lo creo. Y eso que está haciendo viento fuerte todos los días. Hoy un poco menos, pero martes y miércoles hubo alerta naranja por viento, con rachas de hasta 70 km.

El caso es que desde que Ramón el murciano me dijo que no luchara contra el viento porque en Lanzarote iba a tener viento si o si y que si luchaba estaba perdido, me lo tomo con otra filosofía. Sus palabras textuales fueron: «fluye, fluye y disfruta, no hay otro Ironman cómo ese». El caso es que salvo por las rachas fuertes en bajada, estoy hasta disfrutando del viento. ¡Qué remedio!

El lunes corrí por la noche. 14 km haciendo 10 a 4.30. Calor horroroso a las 11 de la noche y mucho viento.

El martes nada más salir, recién comido, me junté con dos ciclistas que me encontré y me fuí con ellos hasta Alhama por un sitio que no conocía, subiendo por un sitio nuevo. 50 km en dos horas con algo de subida y viento, mucho viento. Fué una salida muy amena. A las 7 a.m. estuve nadando.

El miércoles me fuí sólo hasta Tabernas. 60 km en 2 horas y cuarto con algo de subida también y más viento. Probablemente el día que más viento he «disfrutado» sobre la bici en mi vida. Y por la noche, 10 km de carrera. Quería haberlo hecho seguido pero no pude. Con la bici me encontré muy bien, pero por la noche me noté las piernas cargadillas.

Y hoy he vuelto a salir a las tres de la tarde con Antonio, el chaval del jueves pasado. Tres horas más o menos. Digo más o menos porque hasta hemos estado un rato andando por una rambla con la bici a cuestas y hemos tenido que cruzar un río descalzos. Dos veces. Nos hemos líao buscando una carretera que nos llevara hasta un pueblo llamado Terque y hemos acabado en una rambla. Ha sido divertido y entretenido. En menos de una semana me he tenido que descalzar tres veces para cruzar un río: una el domingo corriendo y dos hoy con la bici.

El problemilla es que cuando hemos dado con la carretera estábamos a 30 km de Almería, eran las 5 y pico y yo tenía que llegar antes de las 6. Nos hemos dado un buen calentón pero hemos llegado a tiempo. La verdad es que si no llega a tirar él la mayor parte del tiempo no creo que hubiera llegado.

Yo le he hecho una foto cruzando el río y luego el me ha hecho una en mitad de la rambla.
He llegado muerto de sed y muerto de hambre. Hemos salido a las tres menos cuarto y hemos llegado a las seis menos cinco, y ninguno habíamos comido.
Lo que me he comido al llegar mejor no lo cuento.


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