jue. Abr 25th, 2019

No me digas lo que no puedo hacer o cómo empecé con el #barefoot, por Juan Carlos Aguilera

No me digas lo que no puedo hacer

Estoy convencido de que Lost ha sido una de mis series favoritas por escenas como ésta en la que Terry O’Quinn, el actor que da vida a John Locke, hace una gran y emotiva interpretación. No me digas lo que no puedo hacer, no me digas lo que no puedo hacer.. se repite como un mantra durante buena parte de la serie. Esa frase ha resonado en mi cabeza una y otra vez durante los últimos 20 meses, en los que he intentado, sin éxito, superar una lesión que me impide correr.

 

Desde siempre me ha encantado correr, aunque cada vez que he intentado prepararme una prueba medianamente larga, he acabado lesionado. Al ser de Málaga, llevo intentando correr la media maratón de mi ciudad desde el año 2003, y he ido fracasando sistemáticamente año tras año, lesión tras lesión.

La última lesión, la que me ha tenido postergado durante estos 20 meses, ha sido, y es, una metatarsalgia. Se inició en agosto de 2011, cuando estaba intentando por enésima vez correr una media, en este caso la de Marbella, que se celebraba a finales de septiembre. Sufría unas ligeras molestias en el antepié izquierdo cuando llevaba un rato corriendo. Cambié de zapatillas y me compré las mejores, unas Asics Gel Kayano-17 con control de pronación. Nada. Fui a un podólogo, que me hizo unas plantillas y me las tuneó varias veces. Nada. Me hice varias pruebas (ecografía, resonancia y radiografía), y no mostraban nada grave, con lo que decidí correr la media. Fue un error, tuve que parar 3 veces a descalzarme y masajearme el pie, aunque acabé la prueba (soy muy bruto) en unas 2 horas. Luego fui a un médico rehabilitador que me trató durante 40 sesiones. Nada. Luego fui a un médico deportivo que me infiltró. Nada. Fui a un traumatólogo. Nada.También encontré a un ortopeda que me hizo otras plantillas. Nada.

En diciembre de 2011 estaba en la meta de la Maratón de Málaga, colaborando con la organización, y vi llegar a un corredor descalzo. Al momento le reconocí, ya que le seguía por twitter, era Santi Ruiz @ssantiruizg . Fui a hablar con él y tuvimos una conversación que recuerdo como si fuese hoy. Si corres descalzo, el impacto es menor, decía Santi. Yo no daba crédito ¿cómo iba a ser eso posible?. Pasados los días, investigué por internet y vi que lo que decía Santi parecía tener sentido. A mí siempre me ha encantado correr descalzo por la playa en verano y creo que habré corrido un mínimo de 100 kms cada verano en los últimos 10 años. Además, siempre que me molestaba el pie al correr, la solución era la misma: descalzarme. Las señales eran claras. Sin embargo, me centré en seguir buscando a quien pudiese curarme.

Fui a un osteópata que me dio 8 sesiones. Nada. Fui a un quiropráctico que me dijo que el problema era postural, y me trató durante 2 meses. Nada. Fui a un podoposturólogo que me hizo otras plantillas y me trató durante 3 meses. Nada. Fui a otro traumatólogo. Nada. Fui a un fisioterapeuta. Nada. Fui a otro médico rehabilitador. Otras 40 sesiones. Nada. Fui a otro fisioterapeuta. Nada. Me compré unas Nike Vomero, ya que eran muy blandas y amortiguaban mucho. Nada. Me compré unas Brooks con control de pronación. Nada. Me compré unas Hoka One One, unas zapas que utilizan mucho los ultreros. Nada.

Y fue pasando todo el 2012. En octubre corrí la carrera de El Corte Inglés, y la acabé medianamente bien con mis Nike (47 minutos), pero con bastantes molestias. Unos días más tarde, desesperado, recordé lo que me había dicho Santi casi un año antes «si corres descalzo, el impacto es menor». Me fui al paseo marítimo, me descalcé, e hice 2 kms andando, 200 metros trotando, 1km andando y 200 metros trotando. Sin molestias, las sensaciones fueron geniales. Volví a repetir la experiencia 3 ó 4 veces, y a principios de noviembre hice mi primer km descalzo. Sin embargo, aunque las sensaciones eran buenas, no quería parar y esperar meses para realizar una transición al barefoot, ya que como bien dice mi gran amigo y hermano en esto del running, Manuel Espinosa @surman1 soy cabezón pero impaciente, y decidí seguir buscando a alguien que me curase.

Y siguió el peregrinaje. Otro podólogo y otras plantillas. Nada. Otro traumatólogo. Nada. Otro fisioterapeuta. Nada. Me hice más pruebas, otra ecografía, otra resonancia y un TAC. Nada.

En enero de 2013, mi suerte cambió. Conocí a Victor Hidalgo @podologomalaga que se ofreció a intentar resolver mi problema. Me hizo un estudio biomecánico muy completo y me dijo que mi problema era que el primer dedo, el dedo gordo, no funcionaba correctamente, forzando al resto de estructuras del pie, lo que me ocasionaba todas las dolencias. Victor me propuso resolver mi problema biomecánico a través de la biomecánica, con plantillas, pero a la vez se puso a  investigar sobre el barefoot, yendo incluso al I Encuentro Nacional de corredores descalzos y minimalistas que se celebró en febrero en Montilla.

A la vez que probaba sus plantillas, empecé a andar descalzo por casa. Pasaban las semanas, y, aunque las plantillas mejoraron mucho mi situación, cada vez estaba más y más interesado en el barefoot. Pasé de andar descalzo por casa, a ir a andar descalzo por el paseo marítimo siempre que podía. Un día, decidí trotar 200 metros. A la semana, troté 300 metros, y a la siguiente semana, a finales de marzo, se me fue la pinza e hice 1,5 kms descalzo. Me compré unas zapatillas Ultra de Vivobarefoot y unas Altra @altrazerodrop, para ir sumando kms con estas zapas complementando las salidas completamente descalzo. La siguiente semana hice 2 salidas descalzo, de 2,7 kms y 3,3 kms, a las que sumé 13 kms con las Altra y 7 con las Ultra. Hasta entonces corría descalzo por carril bici, pero la semana siguiente, hice 4 kms descalzo por asfalto rugoso y me salieron ampollas, con lo que no volví a correr descalzo esa semana e hice unos 20 kms con las Altra. La siguiente semana, ésta, he hecho 4,4 kms descalzo, 11 kms con las Altra y mis primeros 10 kms seguidos con las Ultra.

Con las Vivobarefoot Ultra sin el calcetín o escarpín interno

Ahora mismo las Altra me pesan mucho, como mejor me siento es descalzo, pero con las Ultra voy también ligero. Prefiero ir descalzo, ya que, como dice Santi, la piel avisa si te pasas, y con las Ultra me puedo pasar. Estoy ansioso por probar las Luna Sandals @LunaSandalsEsp algo me dice que cuando las pruebe no voy a querer otra cosa.

No sé si voy conseguir cumplir mi sueño, correr medias y largas distancias sin dolor, gracias al barefoot, lo que sí sé es que, aunque sigo teniendo molestias a una cierta distancia, nunca me he encontrado mejor. Estoy compartiendo mi experiencia con Victor, y está siendo muy emocionante para ambos.

Voy a seguir con el barefoot. Mi principal problema soy yo, Tengo que tener sangre fría y paciencia. La recompensa lo merece.

Juan Carlos Aguilera, @jcaguileradr en Twitter.

9 thoughts on “No me digas lo que no puedo hacer o cómo empecé con el #barefoot, por Juan Carlos Aguilera

  1. Me alegro por ti Juan Carlos. Cuando yo empece con esto del barefoot no tubo nada que ver con lesiones ni nada por el estilo, simplemente fue por curiosidad o buscando sensaciones de libertad y/o diversión. Pero viendo tu experiencia y la de otra gente con distintas lesiones o dificultades para correr que me he ido cruzando a lo largo de mi corta vida en el Running, me da por pensar, y me quedo sorprendido. Yo personalmente estoy convencido y ahora me resulta hasta difícil pensar que el resto de los corredores no se lo planteen por lo menos.
    Nada más decirte que poquito a poco y que sigas disfrutando de lo que te gusta, que para eso lo hacemos, y si para disfrutar del Running hay que tirar la zapatillas amortiguadas con chip inteligente, control de pronación y plantillas ortopédicas diseñadas a medida para tus pinrreles…pues se tiran!!
    Saludos tío!!!!!

  2. Muchas gracias por vuestro apoyo. Ayer hice otros 10 kms con las ultra y, aunque sigo teniendo molestias, cada vez me encuentro mejor.
    Por cierto, he reducido bastante la historia, no he contado mi experiencia con el neurólogo, ni al famoso médico de Nerja, jaja

    Un abrazo

  3. He leido tu articulo atentamente y pienso que realmente te has acercado al barefoot por una lesion que despues de visitar numerosos profesionales y realizarte varias pruebas complementarias no tiene un diagnostico claro no he leido nada en concreto sobre como se llama tu lesion y lo que si constato es que caminar y correr descalzo no la empeora, luego habria que investigar que lesion que se produce en el antepie mejora sin la presion del calzado, existe y para ti por tu tipo de lesion el barefoot puede resultarte beneficioso pero para otras no lo es, por eso resulta peligroso generalizar sobre este tipo de tendencias.
    PD: Metatasalgia no es un diagnostico es como decir dolor en metatarso pero el dolor puede tener muchas causas.
    Esteban de Haro. Podologo.

    1. Hola Esteban, yo soy el que publica el post pero no soy el protagonista del mismo, así que ya te contestará el cuando pueda. Tampoco soy podólogo, por lo que no puedo hablar mucho contigo sobre lesiones, diagnósticos y tratamientos. Lo que si puedo decirte es que Juan Carlos no generaliza, habla de su experiencia personal. Precisamente ha sido una persona muy escéptica con el barefoot desde el principio, y sólo después de un larguísimo peregrinaje médico (me consta que lo que ha escrito es una versión reducida, se ha saltado cosas) se ha decidido a probar de una manera muy cautelosa y nos cuenta SU experiencia.

      Por otro lado, te recuerdo que siempre hemos defendido que el barefoot por si sólo no cura nada. Las lesiones las tratan y las curan los especialistas, el barefoot en todo caso te puede ayudar a que no te salgan de nuevo, que es muy distinto. Juan Carlos ha tratado su lesión clinicamente y una vez eliminada (al menos en su mayor parte), está complementando con correr descalzo, lo que le está ayudando a depurar técnica, a corregir postura y a fortalecer estructuras. Y eso probablemente le ayude a eliminarla del todo y no recaer.

      Y finalmente, aunque para mucha gente sea una tendencia o una opción, muchas personas llevan corriendo así desde siempre. Te recomiendo que leas el último post que hemos publicado sobre el joven marroquí de 19 años que corre descalzo desde siempre.

      Un saludo y muchas gracias por darnos tu opinión.

  4. Hola me siento muy edentificado con este articulo, solo que yo me metí en el barefoot por leer Nacidos para correr y tras ver demasiado razones para dejar el calzado convencional me lance al agua. Tras 2 intentos fallidos de transición por ser un impaciente ahora estoy con la tercera y definitiva.

    Ya hago tiradas de 3 km completamente descalzo, mi maestro son mis pies como muy bien explica el articulo.

    Y se que hablo sin saber por que soy un simple aprendiz, pero un objetivo que me he marcado es que no volveré a usar calzado minimalista hasta que corra unos 10 km totalmente descalzo.
    Es una objetivo que me marco para hacer una transicion lenta.
    Saludos.

  5. Buenas, Esteban, disculpa que haya tardado tanto tiempo en contestarte. Realmente, no sé cual es mi lesión a ciencia cierta, ya que tengo unos cuantos diagnósticos (bursitis intermetatarsal, sinovitis, tendinitis, etc). Lo que sí está claro es que tengo una insuficiencia del primer radio que hace que tenga demasiada presión sobre el segundo radio (y también algo sobre radios 3 y 4). También es objetivo que con zapatos estoy peor que sin ellos, y está descartado que tenga un problema de compresión nerviosa (además de lo comentado en el artículo, me realizaron un estudio neurológico).
    Mi gran problema es que no acabo de superar la lesión ya que, aunque no corra, simplemente andando se me cargan los metas 2 a 4.
    Como bien dice Santi, aunque soy una persona de naturaleza curiosa y me interesé por el barefoot hace bastante tiempo, no lo he llegado a poner en práctica hasta hace poco, ya que no me cuadraba la idea de golpear una zona dolorida contra el suelo sin amortiguación.
    Sin embargo, desde hace varios lo estoy probando y me va bien. Hace 2 días, sin ir más lejos, hice 5 kms completamente descalzo, por un carril bici, y no tuve la más mínima molestia. De hecho, ahora me encuentro mejor que nunca en estos 20 meses que llevo con la lesión. He empezado muy poco a poco, al principio andando descalzo, luego introduciendo trotes descalzo (al principio de 1 minuto), y subiendo poco a poco la distancia, y de semana en semana. Ahora puedo hacer 5 kms un par de veces en semana, y mi idea es ir subiendo un 10% a la semana, y parar en cuanto note la más mínima molestia.

    Muchas gracias por tu comentario y un saludo

  6. Tu relato inspira mucho, al menos da la esperanza de volver a correr sin dolor a aquellos que hemos tirado la toalla lesión tras lesión.
    Conoces o recomiendas alguna tienda por Málaga para ir mirando calzado minimalista?
    Gracias de antemano.

  7. Hola, Álvaro, en Málaga no sé de ninguna tienda que tenga calzado minimalista, salvo El Corte Inglés, que tiene las Five Fingers. En Granada hay un par de sitios. Quizás la mejor alternativa es Zami.es, que tiene un servicio de cambio de números por si te van mal. Por otro lado, he seguido progresando desde que se publicó esto, ahora puedo hacer 12k sin molestias 🙂

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