jue. Ago 22nd, 2019

Media Maratón de Córdoba 2011 – por Rafael Abolafia

El domingo, a eso de las once y media de la mañana, yo fui un tipo feliz, muy feliz. Qué satisfacción más grande sentí al cruzar la línea de meta de la Media Maratón de Córdoba y mirar al reloj que me confirmaba que había sido capaz, que había hecho los 21 kilómetros y 97 metros por debajo de una hora y media.

Fue una alegría inmensa porque sufrí mucho en la carrera. Qué largas se me hicieron las avenidas de Córdoba. Qué cinco últimos kilómetros tan duros, a pesar de que eran totalmente llanos. Se me hizo una carrera muy larga, casi interminable. No tuve dolores, ni tan siquiera sentí molestias. Solo que las piernas me pesaron mucho al final. Creo que fue la falta de experiencia. Fue mi segunda media y no supe dosificarme. Empecé muy fuerte. Hice los diez primeros kilómetros en menos de cuarenta minutos. Demasiado para mí. Sinceramente, creo que ese ritmo está por encima de mis posibilidades. Lo que pasa es que me encontré muy bien. Llevaba unas sensaciones buenísimas que, de pronto, se esfumaron. Pagué caro el esfuerzo inicial en la segunda parte del recorrido. Vaya pájara que me entró.

A partir de la mitad de la carrera, llega la única “dificultad” que tiene el trazado. Una avenida muy larga, con una pendiente muy ligera. Aguanté bien el tipo durante esos tres kilómetros. Sin embargo, ahí comenzó mi calvario. No tenía fuerzas y noté que no era capaz de encontrar mi respiración, de mantener una cadencia. Intenté engancharme a todo aquel corredor que me sobrepasaba. Fue imposible. Tiré de orgullo, de amor propio: me acordé de la enorme satisfacción que supondría llegar a meta, de todos los entrenamientos previos que he hecho en las últimas semanas y en los últimos meses. Me agarré al asfalto como pude y cogí ritmo para rematar los últimos cuatro o cinco kilómetros. Pensé que iba despacio, pero corría a 4:30 el kilómetro… Eso sí estaba muerto.

Pero ya quedaba poco. Miré al reloj y vi que estaba en tiempos de conseguir mi objetivo. Al final, mi tiempo 1h29:16’’, por debajo de la hora y media. Al cruzar la meta, levanté los brazos. Es la primera vez que hago ese gesto, pero creo que merecía la pena celebrar que había terminado. Me sentí como un campeón.

2 thoughts on “Media Maratón de Córdoba 2011 – por Rafael Abolafia

  1. Enhorabuena Rafa! Lo que te pasó es muy haitual. Es fácil dejarse contagiar por la euforia y por el ambiente que te rodea en una carrera. Y si a eso le sumas que te encuentres rápido y con buenas sensaciones, pues ya la hemos liado. Lo mejor es que supiste aguantar el tirón y estoy seguro que para çla próxima tendrás más sangre fría y sabrás gestionar mejor tus ritmos de la primera mitad. En cuanto hagas eso y llegues fuerte a la segunda mitad de la carrera pulverizas ese 1.29.

    Enhorabuena keniata!

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