mié. Dic 19th, 2018

Granada-Torrenueva, 80 emocionantes km (por Fran Ruiz).

No era el reto que mas ilusión me despertaba, pero los días anteriores no paraba de pensar en el. El hecho de hacer tantos km por asfalto me hacía dudar si lo podría hacer.

Todo empezó hace mucho tiempo, cuando mi hermano Santiago hizo el mismo recorrido para entrenar el Iroman de Lanzarote, por aquel entonces  yo no corría ni pensamientos tenia. Aquel día estuve allí recibiéndolo en Torrenueva, junto al otro protagonista de esta historia, mi compadre Juanjo.

Aquel día nos quedamos alucinados con la proeza de mi hermano, Granada – Torrenueva corriendo. Pensamos que nosotros nunca seriamos capaces de hacer algo así, era como pensar que algún día iríamos a Marte. Creo que por aquel entonces sería más posible ir a Marte a que pudiéramos hacer esa distancia corriendo en un día.

A los pocos meses mi compadre y yo sentados viendo un atardecer en la playa de Torrenueva, ésa que fue testigo e hizo posible nuestra amistad cuando apenas teníamos 8 o 10 años, nos propusimos hacer unos meses después la media maratón de Granada. Ahí empezó nuestra historia de amor con el running, luego llegaría la montaña y el asfalto pasaría a ser para mí un terreno no apto para correr.

Luego llegarían infinidad de carreras en montaña, también medias maratones en asfalto, como no un maratón (Sevilla), medias maratones en montaña, maratones en montaña, la marató i mitja de Castellón, Jarapalos, etc. Pero esa ruta que había hecho Santiago bajando a Torrenueva desde Granada se había quedado grabada en nuestras  mentes, sobre todo en la de mi compadre. El es corredor de asfalto,la montaña no le gusta como a mí y ese reto lo tenía muy marcado en su mente.

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Cenes de la Vega, Granada. 4.05 a.m.

Así llegamos al día elegido para hacerlo, con tan solo una salida en asfalto días antes (21 km) como me había aconsejado mi hermano. Llevaba sin correr en asfalto desde la media maratón de Granada y me aconsejó que lo hiciera para ir poniendo en aviso a mi cuerpo. Lo hice cinco días antes, también aproveché para probar las zapatillas con las que iba a correr. No tengo zapatillas de asfalto y de entre las varias de montaña que tengo decidí probar con las Salomón Slab. La verdad que la prueba con estas zapatillas resultó muy buena, pero al dia siguiente empecé con las dudas otra vez. Ya no tenía pensado correr más esa semana, pero no pude evitar salir el jueves noche a la nocturna Arapahoe. Mis compañeros decidieron hacer una ruta suave para que yo no forzara y así lo hicimos, diez km muy tranquilos hablando con mi amigo Dani y Tite. El resto (Terron, Ignacio y Jorge fueron más rápido). Esa noche corrí con las zapatillas que finalmente me pondría unas Saucony con 4 mm de drop.

La madrugada del viernes al sabado a las 4 de la mañana, estaba esperando a Juanjo en la panaderia de la entrada de Cenes, en Granada El venía ya de su casa corriendo, un km antes. Juanjo llegó sobre las 4.05, al llegar nos hicimos una foto, comentamos por donde ibamos hacer los primeros km y a correr.

Corrimos dirección al túnel del Serrallo, el cúal ibamos a cruzar para salir en frente del Serrallo Plaza y ahí coger un carril de tierra paralelo a la autovia que nos llevaría hasta la rotonda de La Zubia. En este carril empezó a hacerme efecto la fuente de pasta con carne y tomate que me tomé a las diez de la noche. En los diez primeros km tuve que parar unas tres veces con descomposición de estómago. Una vez llegado  a la rotonda de la Zubia, cogimos otro carril que cruza la ronda sur por debajo y nos lleva al Campus de la Salud. En el Campus de la Salud encontramos las vias del metro, las cuales cogemos y las seguimos  hasta  la puerta del CC Nevada, junto a la rotonda que lleva a Armilla, Granada o te saca hacia la Autovia dirección Motril. Cogemos una via de servicio y pistas de tierra paralelas a la autovia que ya no dejariamos hasta llegar al restaurante Boabdil en la salida de La Malahá en la autovia.

Aproximadamente seria el km 15. Estos primeros 15 km a pesar de ser lo mas feo de la ruta, se hacen muy amenos, al ser de noche, no ver por donde ibamos, estar frescos e ir a un ritmo muy cómodo, nos dejan hablar mucho y no paramos de hacerlo. En algunos momentos tengo que parar a Juanjo, se animaba y subía el ritmo. Le decía compadre, queda mucho echa el freno.

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Con mi compadre, aún muy frescos.

Un  vez llegados al cruce de la Malaha se coge ya la carretera antigua de la playa, la N-340. Seguimos corriendo a buen ritmo, los km pasan sin darnos cuenta. Yo empiezo a tener hambre, sólo me había tomado un café con leche al levantarme y le digo a mi compadre que pronto pararíamos a que tomar algo. Seguimos corriendo y veo que puedo seguir  sin tomar nada, llegamos al Puntal el cual atravesamos en unos minutos, luego llegaría el Padul, Marchena y sin darnos cuenta estábamos en Dúrcal.Y a era de día y la intención era parar a reponer fuerzas en el km 32, que calculaba que era Lecrín , pero mis cálculos eran de cuando hice con mi hemano Moisés Armilla –Lecrín y nos salieron 30 km. Como esta vez íbamos desde Cenes, el km  32 era el cruce de Nigüelas. Allí paramos, nos tomamos una media noche de jamón y queso, un huevo duro, algo de frutos secos y un bote de magnesio para prevenir los calambres. Apenas estuvimos parados unos minutos, hacia frío y el estar parado hacía que lo notáramos mucho.

Continuamos nuestra marcha. A partir de aquí viene la parte mas bonita de la ruta, es cuando entras en el Valle de lecrín, y a pesar de ir por asfalto, es la carrtera antigua de la playa, esa que tantas veces recorrimos Juanjo y yo para ir a Torrenueva. Llegamos a Talará. Nada más oir ese nombre me vienen miles de recuerdos bonitos a la mente, recuerdos de mis padres, mis abuelos,  mi niñez, … Cuantas veces habíamos parado en esos viajes de 3 horas en la Venta Natalio. Pasar por allí ha sido muy emocionante.

En la gasolinera de la entrada del pueblo llenamos los botes de agua y continuamos. En la salida de Talará Km 38 vemos un cartel que indicaba Motril 36 km. No se por qué pero nos dio un subidón tremendo, “sólo” nos quedaban 36 km hasta Motril más 5 o 6 de Motril a Torrenueva. Nos hacemos unas fotos las cuales cuelgo en el cara libro directamente y continuamos ruta. Esta parte del recorrido hasta Béznar, metidos entre naranjos y limoneros es una maravilla. Paramos incluso a coger naranjas las cuales comimos y guardamos alguna en la mochila para más adelante. Hacemos el maratón en 4.30 y continuamos disfrutando del recorrido que como os digo despierta en mí buenos recuerdos.

Más de la mitad del camino recorrido.
Más de la mitad del camino recorrido.

Llegamos a la ermita de la Virgen de las Angustias, nos hacemos unas fotos, seguido la  venta de las Angustias (creo que la ultima vez que pasé por ahí sería hace 25 años y paré para comprarle un jamón a mi madre con uno de mis primeros sueldos). La venta estaba lógicamente cerrada, paramos en la puerta, nos ponemos el chubasquero, ya que empezaba a llover, el cual no nos quitaríamos hasta llegar a Motril.

Seguimos dirección Izbor, pasamos por Los Acebuches y a lo lejos vemos los tres puentes que hay junto al túnel de Izbor y que dan fe del paso del tiempo, uno de piedrra , otro metálico y el actual. de hormigón y cemento. Pasamos por el metálico, nos paramos a la altura del túnel y la foto de rigor. Aquí comienza una gran subida. Llevábamos  practicamente de bajada desde Nigüelas. En esta subida es cuando empezamos a notar los km en nuestras piernas, los km ya no cunden tanto y uno detrás del otro sin hablarnos seguimos corriendo. Alcanzamos la parte más alta de esta subida y a lo lejos se vé ya la pared de la presa de Rules y más abajo el puente del río Guadalfeo el cuál ibamos a cruzar para seguir hacia Vélez de Benaudalla.

Cuando llegamos a la altura del pantano vemos que podemos cruzar al otro lado por el paseo que hay encima del pantano, al  cual teníamos que acceder subiendo un muro de apenas un metro y medio. Cuando vamos a saltar nos entra una risa a los dos tremenda ya que no podíamos levantar ninguno las piernas. Casi optamos por seguir hacia el puente ya que no podíamos levantarlas, al final lo logramos, cruzamos y seguimos hacia Vélez. Llegamos a Vélez, km 57, en  6.40 horas. Aquí teníamos pensado parar a tomarnos una cocacola y afrontar la parte más dura del recorrido, la subida hasta el túnel de la Gorgoracha por los Caracolillos de Vélez. Paramos en un bar, nos tomamos dos cocacolas cada uno y  un bocadillo de sobrasada que compartimos. Allí en el bar llenamos el agua y nos dicen que Motril está a unos 15 km. Esta subida hasta la Gorgoracha es muy bonita y la hacemos recortando campo a través alguna de las curvas que hay.

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Viaducto más reciente de la carretera, convertida ya en autovía.

Cuando llegas a lo más alto, junto a la rotonda de la autovia que da acceso a Vélez, se vé a lo lejos el túnel  de la gorgoracha. Aunque queda lejos, nos dá subidon y nos sube el ánimo, sabemos que una vez llegado allí es dejarte caer unos km y estás en Motril. Llegamos al túnel y antes de atravesarlo dudamos si tirar por la autovia en construcción que nos sacacaría al Puntalón a apenas 5 km de Torrenueva sin tener que pasar por Motril. Después de unos minutos de indecisión , optamos por seguir por el túnel de la Gorgoracha temiendo que por la autovía en construcción nos encontráramos algún puente sin construir. La salida del túnel es una maravilla. Nada más salir te encuentras con unas vistas maravillosas. Se vé Motril, su vega, el mar, la playa, el puerto, Torrenueva, …En ese momento es cuando nos dimos cuenta de que realmente podíamos llegar a pesar de quedar unos 15 o 20 km.

La bajada hasta Motril, a pesar de ir muy cansados es preciosa. Esa zona la conozco muy bien, ya que es zona de -trail arapahoe-  veraniego y sé que estamos muy cerca de nuestra meta. Pronto entramos en Motril y aunque Torrenueva está a unos 5 km, ya muy mal se tenían que dar las cosas para no llegar.

Mi compadre, por fin en Motril.
Por fin en Motril.
Contento de ver el final de la aventura.
Contento de ver el final de la aventura.

Atravesamos Motril sin antes tener el susto del día. Al cruzar por la Huerta Carrasco, que es uno de los barrios marginales de Motril, en unas de sus callejuelas vacías nos asaltó un perro Pitbull de dimensiones descomunales. En este barrio los suelen tener sueltos para intimidar a la policía. Nos tuvo inmóviles más de 2 o 3 minutos marcándonos, hasta que me olió y empezó a mover el rabo o lo que quedaba de él, me olería a mi perra y empezó hacerme fiestas, en eso que apareció el supuesto amo y el perro salió detrás de él.

Después del susto le dije a mi compadre que hasta que no saliéramos del barrio no corríamos, ya que podría haber más perros sueltos. Finalmente salimos de allí y continuamos corriendo. En pocos minutos llegamos al polígono industrial de Motril, que está junto a la carretera que lleva a Torrenueva en apenas 2 km. Esos 2 km fueron muy rápidos, las ganas por llegar  y el vernos consiguiendo nuestro reto hizo que recuperáramos energía  y creo que los hicimos por debajo de los 5 minutos el km.

Atravesamos Torrenueva,  ya que nuestra casa está casi al final del pueblo. Cuando vemos la urbanización de lejos vemos una persona en el puente levantando las manos, era mi santa esposa. Digo santa porque lo es, santa por permitirme sin poner ninguna pega todas las horas que les quito a ella y a mis hijas por correr y hacer lo que más me gusta, que es estar en la montaña.

Finalmente llegamos a Torrenueva, 80 km en 10 horas 15 minutos, que era el tiempo que tenia calculado más o menos. La verdad es que con el miedo que tenía a correr en asfalto, no fue para tanto. Creo que por donde corro normalmente que és en montaña es más exigente Por poner un ejemplo terminé más castigado en los pies en la CxM de los Guájares o Jarapalos que aquí, en esta ruta por asfalto donde lo que noté fue en las lumbares, pero los piés y articulaciones creo que he terminado mucho mejor que en rutas largas de montaña.

Ha sido una ruta que querría repetir, pero con mis arapahoes, con mis compañeros pero sobre todo amigos, a los que he echado mucho de menos. Aunque la he disfrutado con mi compadre que me ha recordado  mis principios corriendo, me hubiera gustado hacerla con ellos y tengo la sensación a pesar de lo orgulloso que estoy de haberla terminado, que he desperdiciado una ruta montañera con ellos, con mi chicharra “cuanto lo he echado de menos“ tantas horas sin oirlo me parecía imposible”,  del  Terrón , mi hermano Moises, Pequi, mis dos reinas de la montaña Paqui y Ñusi, de Juanma,  Tite, Jorge, Escorbuto, Pascual, Alberto, etc., etc. De todos los que comparto nocturnas y rutas domingueras, sin vosotros no es lo mismo.

En junio intentaremos algo parecido, ir de Granada hasta Salobreña por montaña, atravesando Albuñuelas y los Guájares, así que espero que se nos dé mejor que en esta ocasión .

Como dice un buen amigo mío correr es de ladrones o toreros malos, pero yo disfruto muchísimo haciéndolo y aunque no soy rápido disfruto llegando lejos…

Recuperación post esfuerzo a base de birra y  tapas, lo mejor del día...
Recuperación post esfuerzo a base de birra y pescaíto, lo mejor del día…

5 thoughts on “Granada-Torrenueva, 80 emocionantes km (por Fran Ruiz).

  1. No se cuantas veces te he dado la enhorabuena por haber conseguido este reto. Nunca pensé que no lo conseguiríais, todo lo contrario se que tienes “huevos” para eso y más, da igual que fuese asfalto o montaña. Sabes que te admiro un montón y que estoy muy feliz porque en este tiempo he aprendido un montón contigo sobre superación, compañerismo y sobretodo amistad. Eres un máquina y Juanjo igual !!

  2. La verdad es q leyéndote y viendo lo que pensabas tú de tu hermano (“nunca seré capaz de correr eso”) he recordado lo que yo pensaba cuando mis hermanos me decían que hacían rutas domingueras de 20, 25, 30 o más kilómetros, yo??? Imposible!!! pues gracias a ellos y a vosotros (ARAPAHOES), a vuestra amistad, a vuestro compañerismo, yo hoy me siento orgulloso de haber hecho ya alguna ruta dominguera con vosotros, un placer.
    Bueno, mi más sentida enhorabuena a ti y a Juanjo, qué importante fue el entreno de 10 km suaves conmigo y Dani para conseguir este logro…Ole TÚ!!!

  3. Pues yo al leer esta crónica, leo el relato de un grande, de una persona q ha ido del nada al todo, en muy poco tiempo. De alguien absolutamente digno de admiración…. y entonces, entre mezclado en sus letras, aparece entre otros mi nombre, y no puedo dejar de sentir un gran orgullo. Orgullo por formar una pequeña parte de esta gran historia. Por ser amiga de un gran compañero q inspira motivación. Por ser amiga de este crack q me permite acompañarlo muchos domingos a disfrutar de la montaña. Y eso es realmente un orgullo. Y a su vez, me siento muy orgullosa de ti, y de Juanjo q es un maquinon, y de todos vosotros. Mil gracias por compartir tanto. Un abrazo!

  4. La verdad es q leyéndote y viendo lo que pensabas tú de tu hermano (“nunca seré capaz de correr eso”) he recordado lo que yo pensaba cuando mis hermanos me decían que hacían rutas domingueras de 20, 25, 30 o más kilómetros, yo??? Imposible!!! pues gracias a ellos y a vosotros (ARAPAHOES), a vuestra amistad, a vuestro compañerismo, yo hoy me siento orgulloso de haber hecho ya alguna ruta dominguera con vosotros, un placer.
    Bueno, mi más sentida enhorabuena a ti y a Juanjo, qué importante fue el entreno de 10 km suaves conmigo y Dani para conseguir este logro…Ole TÚ!!!

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