jue. Abr 25th, 2019

Carrera por montaña Laujar 2011

El domingo pasado, 27 de noviembre,  corrí la carrera por montaña de Laujar. Era una carrera de 27km y 1700m de desnivel positivo, aunque creo que salía algún km más.

Entre unas cosas y otras llevaba 3 meses sin correr una carrera calzado,  desde la última edición del Sierra Nevada Mountain Festival. Entre medias corrí en la NYCBR y la media maratón de Granada, pero estas dos las hice descalzo y despacito, por lo que no las cuento. En esta ocasión volví a correr con las New Balance Minimus Trail 100 (modelo 2010), y las sensaciones no pudieron ser mejores.

Ya tenía ganas de correr con el pulso alto y si encima era por la montaña, pues mucho mejor. El recorrido de esta carrera me ha encantado. Era la primera vez que la hacía y tengo que decir que el recorrido es precioso. Quizás a los más montañeros no les guste tanto este recorrido, porque transcurre siempre por sendero, pista o camino, pero precisamente por eso a mí me ha gustado tanto, porque te permite hacer casi la totalidad del recorrido corriendo. En otras carreras por montaña que he participado, como la de Sierra Elvira, hay que andar mucho y campo a través, que también tiene su encanto, pero para los que estamos más acostumbrados a correr que a andar subiendo montañas, nos gustan más los senderos corribles.

Aquí también se anda algo, pero muy puntualmente, y estando un poco más fuerte se puede hacer enterita corriendo.

Yo pensaba ir el mismo día (yo sólo) correr y volverme, ya que me pillaba a una hora de mi casa, pero al final pudimos organizarnos y nos fuimos el sábado toda la familia. Hicimos noche en las Villas de Laujar, un espectacular complejo rural en mitad de la montaña, muy integrado en el entorno y muy tranquilo. Os lo recomiendo a todos, sobre todo para ir con niños. Nosotros tenemos pensado volver el próximo verano.

Después de una noche bastante movidita gracias a Santi júnior, con muy pocas horas de sueño y apurando en la cama a costa de desayunar tarde y muy poquito, me voy dando un paseo hasta la plaza del pueblo, lugar de la salida.

Una vez allí doy una vuelta algo despistadillo buscando donde dejar la mochila (la organización no proporcionaba servicio de guardarropa) hasta que me encuentro a mi amigo  Antonio Berrio, del club Triatlón Pejigueras, que estaba con otros triatletas, como Antonio Oliver (también del Pejigueras y hermano de Curro Oliver, al que conozco desde la época en la que hacíamos esquí de fondo en Granada), Cristóbal (del FG Nutrition Marbella), y Jordi, otro Pejigueras al que conocí pocos días antes gracias a Antonio Berrio. Con ellos se hace mucho más amena y divertida la espera hasta empezar la carrera y además puedo guardar la mochila en el coche de Jordi. Gracias amigos!

Con los dos Antonios

Saludo a más gente conocida en el control de dorsales y justo antes de salir me encuentro con Francisco Montero, al que llevaba mucho tiempo sin ver porque ya no vive en Almería. Me pongo a hablar con el y justo cuando me está diciendo que se ha inscrito al Ultra Trail de Andorra 2012 dan la salida, que nos coge totalmente despistados y bastante retrasados.

No es que vaya a disputar la carrera, pero en las cxm me gusta salir delante porque muchas veces nada más salir se estrecha el recorrido y se forma pelotera, y como no conozco el recorrido, aprieto un poco para situarme más adelante.

Los primeros 9  o 10 km   son de constante subida. Hace un día soleado espectacular, sin frío y sin calor. Cojo mi ritmillo y enseguida me quedo en tierra de nadie, más sólo que la una. Delante mía va el grupo de cabeza (4 o 5) y después una ristra de corredores sueltos. Calculo que voy entre los 15 o 20 primeros. Pienso que quizás voy demasiado rápido, pero es un ritmo en el que voy muy cómodo. Además, subir se me da bien, así que aprovecho para cuando lleguen las bajadas y empiece a adelantarme gente.

A los 20 o 25 minutos me coge uno que viene por detrás y me pego a el. Es un chaval del equipo Sportlab que se llama Javi. Hacemos juntos todo lo que queda de subida y prácticamente hasta el km 17 o 18, en el que ya no puedo seguirlo. Fuimos toda la subida hablando, con buen ritmo pero si forzar demasiado, reservando fuerzas para después bajar. El me cuenta que tampoco es muy bueno bajando y que sabe que en las bajadas perderá algunos puestos. En algún momento (no se por qué) empezamos a hablar de zapatillas minimalistas y de la forma de correr, y como no, de correr descalzos. Y me dice que el hermano de un amigo  corrió la media maratón de Granada con VFF y que otro iba descalzo. Le digo que ese era yo y que el otro era Álvaro.

Una vez que llegamos al punto más alto comenzamos una zona chulísima con contínuos sube y baja por senderos y entre pinos. Nos coge otro por detrás, un veterano al que yo ya he visto adelantándome en otras carreras y que corre que se las pela. Vamos un buen rato los tres juntos. En una zona de llaneo el otro empieza a tirar bastante y yo me pego a él. Puedo aguantar bien su ritmo y Javi se queda algo retrasado, pero en cuanto acaba el llano y hay bajada ya no puedo seguirlo. Javi me pilla y me pasa también. El otro se nos va y yo me pego a Javi como puedo. Justo antes de esto, en la zona llana, se nos cruzan varias cabras montesas saltando por delante nuestra. Es algo grandioso ir por mitad del monte corriendo y encontrarte con ellas.

Y así sigo, aguantando bien tanto  en las bajadas como en las subidas,   y entre los 15 o 20 primeros hasta el km 19 más o menos, justo antes de un avituallamiento. Empiezo a notar calambres en distintas partes, pero sobre todo en los cuádriceps. Esto era nuevo para mí. Había tenido ya alguna vez calambres en una carrera, pero siempre en asfalto y nunca en los cuádriceps. Cuando me ha pasado en asfalto los he mantenido a raya buscando la manera de apoyar sin que me dieran, y al ser el terreno llano y regular, es más o menos fácil. Pero en montaña es otra cosa. No puedes apoyar siempre igual ni hacer siempre la misma fuerza en cada zona. Tanto el terreno (piedras, baches, raíces, ramas, etc…) como el desnivel, hacen que sea bastante difícil mantener a raya un calambre. Y me quedaba la parte en teoría más llevadera pero en la que más sugren los cuádriceps, toda la bajada. Menos en la parte final que era un descenso en el que había hasta cuerdas para agarrarse, el resto de bajada tampoco era muy técnico. Era siempre por sendero y se podía correr bien, disfrutando,  aunque no fueras muy bueno bajando. Por eso me dió más rabia ir como iba, porque podía haber bajado bien y sin perder mucho tiempo.

En meta con mis tres fieras.

Pero tal y como iba, bastante tenía con llegar. Hasta tuve que pararme tres veces a estirar apoyado en un árbol. Creo que lo que me hizo aguantar los calambres mucho más de lo que yo pensaba que era capaz de aguantar, fue el estar en mitad de la montaña, ya que tienes que llegar como sea. Si me llega a pasar en asfalto creo que me hubiera retirado casi seguro. En este tramo me adelantaron más de 10 personas, entre ellas las primeras mujeres, que iban jugándose la clasificación final de la Copa de Andalucía de Carreras por Montaña.

Aún así disfruté del recorrido. En la parte final pasamos por unos túneles naturales en  roca chulísimos. Había que entrar agachado. Por dentro le habían puesto algo de luz, aunque se veía muy poco. Y en el último, se había estropeado la luz y literalmente no se veía nada. Total oscuridad. Yo me paré y me di la vuelta porque pensé que me había equivocado. pero ví que la indación marcaba por ahí. Como llevaba el teléfono encendí la linterna que tiene y pude ver. Si no, me pego seguro contra la roca. Además en el suelo había muchos huecos donde era fácil meter el pie. De verdad que era bastante peligroso. Luego me dijeron que hubo uno que se golpeó en la cabeza y se hizo una buena brecha.

Después de esto la bajada por la zona de cuerdas hasta dar con el cauce de un río y directos al pueblo. El último km fue para mi un calvario. Llevaba los dos cuádriceps montados pero no podía pararme. Intenté estirar algo al pasar por dos de Protección Civil y un poco más y allí me quedo. Los tíos fliparon. Una vez en el pueblo había que callejear un poco. La gente estaba en la puerta de sus casas y nos veían pasar, pero pasaban bastante de la carrera. Al pasar por al lado de un grupo de lugareños empiezo yo a aplaudir, para ver si respondían o algo, y va uno y me dice: «venga hombre, corre más que vas el último». Me partía de risa.

Después del callejeo, que se me hizo eterno, por fin la plaza. justo al entrar en la plaza veo a Rosa con los niños y se me ilumina la cara. No los esperaba allí. Quedamos en que me esperaban todos en la casa rural. Me dió mucha alegría verlos y pude entrar en meta por primera vez con los tres.  3 horas justas y puesto 33 de la general.

En resumen ha sido una buenísima experiencia en la que he aprendido mucho. He podido conocerme un poco mejor gracias a esos momentos complicados que siempre aportan algo, por muy malos que sean. También he aprendido que no puedo descuidar la hidratación tanto antes como durante la carrera, algo que aquí descuidé. También he aprendido que si llevas varios meses corriendo en llano y principalmente descalzo, no puedes meterte en la montaña y pretender ir rápido, porque lo acabas pagando.

En fin, una carera más, una experiencia más. Y ahora a pensar sólo en Málaga. Aunque no se lo he dicho aún a mucha gente al final sí voy a hacer el maratón de Málaga. Y lo voy a hacer descalzo. Hace dos meses si alguien me lo plantea me hubiese reído, pero después de la media de Granada y de las buenas sensaciones que tuve, quiero hacer un maratón. Si consigo terminarlo probablemente ya no corra más carreras descalzo. Seguiré corriendo descalzo, pero no en carreras.

Este maratón va a ser muy especial, y no por ir descalzo. Va a ser muy especial porque voy con 4 amigos desde hace más de 20 años y que van a correr su primer maratón: Álvaro, Roberto, El Gato Pardo y Dani Távora. El año pasado El Gato Pardo y Álvaro vinieron a verme, y este año vienen a correrlo. Aún no me lo creo. Estoy seguro de que todos  van a terminarlo, se han preparado bien y están muy motivados.

Álvaro va a hacerlo con las Vibram y Dani va a ir conmigo todo el recorrido, escoltándome y cuidando de que no me pisen los pies. Lo vamos a pasar muy bien.

En este vídeo se ve mi entrada en meta en Laujar, y aunque se me ve muy sonriente, la procesión va por dentro.

5 thoughts on “Carrera por montaña Laujar 2011

  1. Primero de todo felicidades por la web pq seguro que habéis animado a un montón de personas a iniciarse a correr y en mi casi a animarme a empezar a correr descalzo&minimalista

    Pq dices que una vez hecha la maratón no volverás a competir descalzo? ya habrás completado los retos que tenias pensados? O eres competitivo y para mejorar marca crees que es necesario ir calzado?

  2. Que bueno Santi, en esta carrera te has abonado al 3, eh?
    Enhorabuena por el tiempazo, si llegas a ir bien hidratado y sin calambres…. entre los 20 primeros, no?
    Un abrazo y suerte en Malaga.

  3. Gracias! Dominguero, aunque había gente muy rápida éramos muy poquitos. Estábamos en familia. Ya veremos que pasa en Málaga, es un reto para todos los que vamos. Eso sí, como terminemos todos no va a haber cerveza suficiente para hidratarnos. Y si no terminamos, también.

  4. Hola eduvadi, me alegro de que te guste la web, muchas gracias! nuestra intención es precisamente esa, que cualquier persona se convenza de que puede acabar el reto que se plantee y además disfrutar haciéndolo.

    Lo de las carreras descalzo es algo que en realidad no tengo muy claro. Para mi más que un reto, lo de hacer el maratón es una cuestión de principios. Quiero comprobar que se puede hacer descalzo porque estoy convencido de que se puede. Una vez que lo haga ya no veo necesario correr descalzo en una carrera, al menos por ahora. O a lo mejor si, ya te digo que no lo tengo claro del todo. Seguiré disfrutando de las sensaciones y de los beneficios de correr descalzo pero como parte de mi entrenamiento.

    Tampoco se todavía (soy muy novato en esto) si puedo mejorar mis tiempos en media maratón y maratón corriendo descalzo. Supongo que con años de entrenamiento sí.
    Lo único que si tengo muy claro es que no vuelvo a calzarme unas zapatillas que no sean minimalistas 100×100, eso seguro.

    Por otra lado, una vez pase el maratón de Málaga no volveré a correr en asfalto una carrera en bastante tiempo. Me quiero centrar en las carreras por montaña y en preparar los 101 km de Ronda.

    Te animo a que pruebes ahora que estás casi convencido. Seguro que te gusta. Pero ya sabes, con calma y mucha paciencia.

    Un saludo.

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