vie. Nov 16th, 2018

Barefoot si o barefoot no, esa NO es la cuestión.

Cada vez es más común dar con alguien que me dice que esto del barefoot tiene cosas buenas (aunque aún por demostrar) y tiene cosas malas. Sin ir más lejos, ayer mantuve una conversación en Twitter con un podólogo y corredor que suele escribir en el blog de running del diario Sport, La Bolsa del Corredor. Recientemente ha publicado algunos artículos sobre esto de correr descalzo y con zapatillas minimalistas, por eso he dado con el. Dos de esos artículos son este y este.

Al mandarle mi último post, el de Zapatillas minimalistas vs Zapatillas amortiguadas me contesta lo siguiente (en varios tuits):

en ciento y pocos caracteres es difícil… me convencen muchas cosas del barefoot y otras no… y creo que sigue habiendo mucho debate, mucho! Hay un video de un canadiense que dice verdades y me ha gustado mucho. Yo tengo otro de un americano, kevin Kirby que dice otras verdades que contrastan un poco. Pero hay muchos puntos en común. Dice que no hay evidencias de que el calzado amortiguado sea peor o mejor (por lo tanto no se sabe) y eso también pasa con barefoot. Con el tiempo se sacarán muchas ventajas seguro, pero no se puede decir que no tenga desventajas, no lo sabemos” @podoalf

 

Es muy cierto que en 14o caracteres es muy difícil explicarse, por eso yo lo voy a hacer por aquí y le  cedo este espacio a Alfonso (@podoalf) para que el pueda hacerlo igual si así lo desea. Todos somos corredores. Lo que queremos es divertirnos, correr más rápido, correr más lejos y  correr sin lesiones. Todos estamos del mismo lado.  Por eso nos serán a todos, y a mi el primero, de gran ayuda sus aportaciones como especialista en el pie además de corredor de maratón.

Por lo que leo en tus tuits, Alfonso, parece que tenemos que estar divididos entre partidarios y detractores del barefoot, y esto no es así. La cuestión no es barefoot si o barefoot no. La cuestión es si las zapatillas con amortiguación y sistemas antipronación que inducen a impactar primero con el talón nos aportan alguna ventaja o beneficio a la hora de correr.  La cuestión es por qué debemos correr con un calzado que modifica nuestra biomecánica y que debilita los músculos del pie. Esa es la cuestión. Eso es lo que hay que plantearse. No que  si hay o no estudios que digan que correr como lo llevamos haciendo 2 millones de años y como lo hacen a diario los niños en verano es bueno o malo  o puede producir o prevenir lesiones. No el que se pueda o no correr de la manera para la que estamos evolucionados. ¿Por qué hemos de aceptar que se debe correr con este tipo de zapatillas amortiguadas surgidas hace 40 años? ¿Qué nos aportan? Esto es, a mi juicio, lo que hay que estudiar y dilucidar, no al contrario.  ¿Existe algún estudio riguroso que diga que correr con calzado amortiguado nos favorece y evita lesiones? Yo no lo encuentro, si tu lo tienes por favor muéstralo. Yo sólo encuentro evidencias de que correr con este calzado no nos ayuda para nada. ¿Tu te pondrías para nadar un bañador que hiciera que flotaras menos, qué llevaras peor posición en el agua, que empeorara el deslizamiento, que pesara más de lo necesario y que fuese debilitando tu musculatura por no usarla? Seguro que no.

Por supuesto que correr descalzo o con zapatillas minimalistas también puede provocar lesiones. El simple hecho de correr o moverse puede provocar una lesión, pero se trata de disminuir el riesgo de producir lesión y los datos nos dicen claramente que el calzado moderno, al menos, no las evitan o reducen. Tu que trabajas en una clínica podológica lo sabes de sobra. Los datos están ahí.

Por eso te pido que nos expliques las cosas que no ves claras del barefoot, entendiendo como barefoot el correr sin amortiguación artificial y sin impactar primero con el talón. Te pido que nos muestres esos vídeos que contrastan lo que dices (el del americano Kirby, por ejemplo) y que podamos interpretarlos y aprender de ellos. Cualquier cosa que nos corrijas o de la que nos adviertas,  será muy de agradecer.

Muchas gracias por tu atención y ya sabes, tienes este blog a tu entera disposición.

Santi Ruiz (@ssantiruizg)

9 thoughts on “Barefoot si o barefoot no, esa NO es la cuestión.

  1. Desde hace tiempo me di cuenta de que en este asunto JAMÁS habrá consenso, y es por eso que dejé de discutir, de intentar convencer y de intentar aportar algo de luz al asunto con ideas o estudios, y mucho menos en páginas ajenas. Hablo lo que quiero en mi blog y en webs con lectores “abiertos de miras”…

    Cuando no es porque me topo con corredores veteranos que no admiten que venga un novato a dar su opinión (aunque sea sobre un tema que ellos no “controlen”), me encuentro con argumentos caducos y/o de demostrada inconsistencia, o con profesionales (podólogos, vendedores de zapatillas (o pseudo-analistas) que se niegan a dar cabida, aunque sea en calidad de posibilidad, a nuevas opciones sobre biomecánica, técnica de carrera, zapatillas, etc, etc.

    De esa web que nombras no quiero saber nada; las dos o tres veces que se me ha ocurrido dejar un comentario, me ha caído una lluvia de críticas, je, je… Ya ni me molesto en entrar.

    Buena réplica la tuya, como siempre.

    Salud!

  2. Hola Gustavo, entiendo tu postura, sin embargo he de decirte que la persona autora de los post y al cual me dirijo ha sido bastante respetuoso siempre tanto en los post como en los comentarios. También es una persona que aunque con muchos matices, tampoco niega rotundamente los beneficios de correr con este tipo de calzado. Al menos intenta ver de qué va el tema. Es cierto que en esos post hay ciertos comentarios de lectores que son muy poco respetuosos y que quizá el autor del post podía haberlos llamado al orden o incluso no permitirlos. Eso es ya decisión de cada uno y de lo que quiera hacer en su blog, pero creo que al ser un blog de un periódico no se debían permitir los insultos, descalificaciones y ridiculizaciones que ahí se han hecho.

    Tampoco es que yo quiera conseguir un consenso. Lo que yo quiero (con quién se pueda hablar) es intercambiar opiniones, hechos, argumentos, etc. Creo que si conseguimos hablar de esto con normalidad ganamos todos. Como digo en el post, todos somos personas a las que nos gusta correr. No debe ser tan difícil conseguir hablar con tranquilidad y respeto.

    Gracias como siempre por pasarte y dar tu punto de vista.

  3. Exactamente, la cronología es:

    – 1º nacemos descalzos, aunque a veces no lo parece.
    – 2º llegaron las minimalistas (hace miles de años, con suelas de cuero)
    – 3º llegó la amortiguación (hace 40 años, ahí empezaron los cambios en la técnica, las nuevas lesiones y la cifra de lesionados actual).

    Las que deberían dar explicaciones son las marcas de amortiguación porque es obvio que la técnica ha cambiado radicalmente y también las lesiones, pero… ¿para qué lo van a hacer si los corredores están encantados con ellas^? No van a tirar piedras contra su tejado mientras una legión de corredores siga saliendo en defensa de la amortiguación.
    ¿Y las lesiones? Pues aún recuerdo mi época amortiguada… mis lesiones no dependían del calzado ni de la técnica, eran por el terreno, por la humedad, por los kilómetros semanales o por el entrenamiento duro del día anterior.

    Estoy de acuerdo con Gustavo, no habrá consenso en este tema, la sociedad busca resultados inmediatos en todo, cambiar al minimalismo supone cierto sacrificio (físico, mental y hasta social), eso no vende…

    Saludos y de nuevo gran artículo Santi 😉

    1. Hola Álvaro, muchas gracias. me alegro de que te haya gustado. Sabes que estoy muy de acuerdo contigo, y eso que dices al final de la inmediatez es muy cierto. Aún así creo que hay mucha gente con la suficiente paciencia. Cada vez que hablamos de esto en cualquier hilo, aunque haya quien no acepte variar nada de su forma de correr, siempre hay alguien escuchando a quien sí le pica la curiosidad y acaba probando. A mi con eso me basta, aunque no haya consenso.

      Saludos y seguiremos charlando;)

  4. Hola a tod@s !

    Primero de todo quiero decir que tengo intención de colgar mi opinión, pero que no me ha dado tiempo por circunstancias familares y laborales….. a ver si en esta semana puedo sacar un rato y os cuelgo mi opinión, que como bien dice Santi no es a favor ni en contra. Me gustan unas cosas, y no me gustan otras … o bien no están demostradas. Posiblemente se demuestren, o no… y por ello las pongo en la recámara.

    Lo dicho, lo tengo en mente.

    Un saludo !

    1. Hola Alfonso, muchas gracias por contestar. No te preocupes, tómate el tiempo que necesites. Todos sabemos lo difícil que es sacar tiempo a veces para hacer lo que sea. Espero tu opinión con mucho interés.

      Un saludo y gracias de nuevo por la atención.

  5. Hola!

    Soy Licenciado en Educación Física, corredor desde la infancia (velocista/vallista y ahora con vistas al maratón/ultramaratón) y apasionado de la antropología.

    En los libros de Marvin Harris (es muy famoso, se pueden encontrar en cualquier librería) ya se hablaba de los tarahumara hace décadas; en su libro “Nuestra especie” hay un pequeño capítulo dedicado exclusivamente a la carrera, la caza por persistencia, el peculiar sistema de refrigeración (sudor). Muy, muy interesante y recomendable.

    También leí “Nacidos para correr” y aunque ese estilo “legendario” tan americano de narrar no me mata, el contenido me parece excepcional. Empecé a cambiar mi técnica de correr con las zapatillas que ya tenía (muy amortiguadas) durante meses, y finalmente compré unas minimalistas. Ésa fue mi peculiar y nada aconsejable transición, pero por suerte me fue bien. Hace unas semanas corrí con ellas el Medio Maratón de Valencia en 1h34 sin ningún problema. También he corrido descalzo, hasta 6 kilómetros, y la sensación es espectacular.

    Yo creo que el punto de vista crucial en este asunto es el antropológico. Nacemos descalzos y así hemos caminado y corrido durante millones de años (de hecho, en muchas lenguas indígenas no se distingue “caminar” de “correr”, sólo se refieren a la velocidad… y tiene sentido, yo he adelantado andando a gente que va a “trote borriquero”). No es posible que nazcamos defectuosos. Que tengamos tantos huesos por capricho. Además, Harris también dice que el primer instinto de los niños es correr, no andar. Los niños no andan hacia los sitios: siempre corren. Somos nosotros los que les decimos que paren.

    Llevar zapatos es tan absurdo como llevar guantes: nos ponemos guantes por frío o por evitar superfícies peligrosas (en trabajos manuales), y al no existir la presión social, no los llevamos el resto del tiempo. Perderíamos en sensación, en precisión de movimientos y finalmente en musculatura. Lo que pasa con los pies.

    El problema, como dicen en el vídeo que compartes, es que vivimos, de una manera elegantemente salvaje, sometidos a la publicidad. El ideólogo del decrecimiento Serge Latouche lo señala como unos de los 3 “demonios” de la sociedad actual: publicidad, que nos hace desear lo que no necesitamos, crédito que nos posibilita comprarlo y nos endeuda, y obsolescencia programada, que hace que compremos continuamente…

    Sí, los runners somos unos enamorados de las zapatillas. Y es imposible “abstraerse” totalmente de los rasgos culturales (yo estoy enamorado de mis NB minimus, jeje), pero sí es posible ver ciertos aspectos con espíritu crítico, y eso tal vez es lo que les falta a los defensores de la zapatilla amortiguada. Para comprobar el proceso de “salvajismo” de márketing y publicidad recomiendo Mad Men: en el primer capítulo, el prota dice “ya no podemos vender cigarrillos diciendo que son sanos”. Los anuncios decían que el tabaco era SANO. A partir de ahí, pueden inventarse lo que quieran…

    Soy padre de dos niños y todo esto del barefoot me recuerda mucho a la “lucha” que mantenemos con la “sociedad” (encarnada en personas anónimos que tras la frase “yo no quiero decirte cómo tienes que criar a tu hijo”, para luego hacerlo) sobre lo que se llama crianza “natural”. Además de para ir descalzos estamos hechos para cargar con nuestras crías, somos “mamíferos acarreadores”, como decía nuestra matrona, para compartir la cama, para atenderlos en cuanto lloran… lo contrario satisface más las necesidades de la sociedad y de nosotros mismos y nuestro confort que las de los niños.

    Al final todo es un debate sobre nuestra propia naturaleza, de la que parece que debamos renegar a instancias de comprar más y más objetos inútiles, y perder nuestro tiempo trabajando para tener el dinero para comprarlos, etcétera.

    Menudo rollo he soltado. En fin, sigue así. Tu blog, twitter y el proyecto en general me parecen estupendos.

    Un saludo,
    Mateo Sanchis

    1. Hola Mateo, muchísimas gracias por tus palabras. Tu comentario me hace tener aún más confianza y determinación en esto. Ese libro que citas al principio no lo conocía, y a su autor tampoco, pero lo compraré sin duda. No puedo estar más de acuerdo con cada una de tus palabras. El ejemplo de los guantes lo uso muchísimo para explicar a mis amigos y familiares por qué esto de correr descalzo. Yo también soy padre, y esa comparación que haces de eso con el barefoot también me parece muy acertada. Tu comentario en sí es todo un post o declaración de principios sobre el barefoot running. Me ha encantado.

      Muchas gracias y espero que sigas leyéndonos.

      Saludos.

  6. hola. un saludo a todos. Estoy con eso del barefoot ahora y aquí os dejo mis sensaciones y opionión a título personal.

    En primer lugar, la naturaleza no fué agradecida geneticamente conmigo. Mi estructura ósea es pesada, y mi cuerpo es poco estilizado.(pero soy simpatico) jejej

    No enserio. Siempre he padecido mucho de pies, desde la infancia. Desde que tengo uso de razón me viene a la cabeza las interminables noches que pasaba durmiendo (o intentando hacerlo con apenas 3 o 5 años) con unas botas ortopédicas atadas con una barra de hierro para evitar “según varios diagnosticos médicos de aquella época” hablamos de cerca de los años 1985 para que los pies al caminar no se me “doblaran hacia adentro” (desconozco el termino clinico).

    Bien, después de tanto sufrir e intentar moldear la estructura ósea, no sirvió para nada. De forma que iba creciendo los pies fueron moldeandose naturalmente a su sitio por si solos. Ya con 13 años y mi gran afición a distintos deportes, empecé con dolores fuertes en rodillas y demás articulaciones. Usé mil marcas y tipos de zapatillas, de precio moderados a grandes cantitades buscando una solucion. Y nada.

    Posteriomente con mas de 20 añós introduje unas plantillas ortopedicas tras un estudio biomecanico. Mejoré bastante. Pero seguia con las lesiones.

    Un dia mi primo me comentó esto del minimalismo, barefoot y no sé que más…. Bien. Yo soy así de “burro”. Cojí unas zapatillas barefoot que valian 15€. que seguramente ni sean barefoot ni nada. Me las pongo y empiezo a correr sin más. Mi resultado:

    1- Una muy buena sensación de simpleza
    2- Mi postura, por si sola se modificó. No digo mejor ni peor.
    3- Hice 7 km. Evidentemente se trabajan otros musculos que con las zapatillas convencionales, pero ni sobrecargas ni lesiones ni nada.
    4- Con el barefoot no se me carga la espalda ni cervicales ni hombros, aplicando la misma tecnica y concetracion al correr.
    5- Al terminar de correr no me duele la planta de los pies. Con las zapatillas normales y con plantillas ortopedicas si.
    6- Igual es una sensación equivoca mia, pero noto que corro mas deprisa y aprovecho mejor la tirada y fuerza en las piernas con el barefoot.

    Solo es un pequeño relato de lo que me ha ocurrido. De momento no he aplicado nada de eso que dicen de la transicion. Simplemento me ponga las barefoot y salgo a correr. Claro que no hago una tirada del primer dia o quinto de 15 o 20 km

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