Zapatillas minimalistas vs Zapatillas amortiguadas, se acabó el debate.

Actualmente hay un gran debate en torno al uso de zapatillas amortiguadas o el uso de zapatillas minimalistas. No hay foro de internet, revista, blog, etc., tanto deportivos como de fisioterapeutas o podólogos, en los que no se hable de esto, y en muchas ocasiones, levantando bastante los ánimos.

Que esto ocurra tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Siempre es bueno que se hable, se debata y se aporten diferentes puntos de vista en torno a un tema, pero también es malo en el sentido de que cuando algo tiene tanto partidarios como detractores,  es muy normal que haya quien piense que ninguno tiene razón la absoluta y que lo más coherente será estar a medio camino entre las dos posturas o que cada postura tiene parte de razón. También los que piensan que para unos será mejor una cosa y para otros la otra.

Ayer mismo sin ir más lejos, me dijo en Twitter alguien que gestiona una cuenta dedicada al running y que tiene 1000 seguidores: “no he probado las zapatillas minimalistas…pero igual que hay gente a favor, mucha otra está en contra.”

Esta postura, que parece tan sensata a priori, en algunos casos (como en este) no lo es en absoluto.

Sin embargo, es algo que está empezando a calar entre los corredores. Al principio se pensaba que esto de correr descalzos o con calzado sin amortiguación era una locura. Esto está cambiando, afotunadamente. Ahora ya  se está empezando a pensar que lo de correr descalzo o con calzado minimalista es una opción (aunque con muchos matices) que puede ser tan válida al menos como la de correr con calzado amortiguado. Algo es algo, pero en realidad no es así.

La realidad es que, con la excepción de casos particulares con patologías particulares, no hay ninguna razón científica para prescribir y hacer promoción del calzado con gran amortiguación. Es más, este tipo de calzado es contraproducente.

La literatura científica actual nos dice lo siguiente respecto al uso del calzado*:

  1. Las nuevas tecnologías presentadas anualmente por las marcas de zapatillas NO TIENEN NINGÚN FUNDAMENTO CIENTÍFICO SÓLIDO.
  2. La absorción del calzado NO DISMINUYE NADA EL ESTRÉS SOBRE EL ESQUELETO (hablamos de la rodilla, de la espalda y de la cadera).
  3. La absorción y los antipronadores integrados en el calzado deportivo NO DISMINUYEN LA INCIDENCIA DE LESIONES Y NO AUMENTAN EL CONFORT PERCIBIDO.
  4. El calzado más caro no es el más confortable y NO DISMINUYE EL RIESGO DE LESIONES.
  5. El calzado  CAMBIA LA BIOMECÁNICA NATURAL.
  6. El calzado  CAMBIA LAS SECUENCIAS DE CONTRACCIÓN MUSCULAR.
  7. El calzado AUMENTA EL IMPACTO CONTRA EL SUELO, algo que está asociado a las fracturas por estrés.
  8. El calzado  DEBILITA LOS TEJIDOS DEL PIE y conlleva a deformaciones tales como el Hallus Valgus.
  9. El calzado  DISMINUYE LA PROPIOCEPCIÓN Y EL EQUILIBRIO.
  10. El calzado  AUMENTA EL CONSUMO DE OXÍGENO.

Al descalzarnos todos estos problemas desaparecen. El debate no debería ser amortiguación vs minimalismo, el debate debería ser otro: ¿por qué usamos calzado? ¿Por  qué no corremos descalzos? Pues en realidad es por tres motivos muy básicos:

  1. El frío. Lo del frío es algo muy relativo pero según la zona en la que vivas y la época del año que sea, se hace complicado lo de ir descalzos.
  2. Las superficies peligrosas. También es algo relativo pero hay muchos sitios donde podríamos hacernos daño (piedras, cristales, etc.)
  3. Las miradas de los demás. El aspecto social que rodea al pie descalzo es quizás el principal motivo para no ir descalzo.

Entonces, ¿qué solución le damos? La solución es muy sencilla: usar un calzado simple, cercano a las sensaciones del suelo, que no interfiera en la biomecánica, que tenga una pendiente lo más mínima posible, que sea ligero y muy flexible. Es decir, usar  CALZADO MINIMALISTA.

Actualmente no hay ninguna razón científica para recomendar un calzado con amortiguación y absorción a una persona que empieza a correr. Ni siquiera aunque tenga sobrepeso. Es responsabilidad de cada uno aprender a correr de la manera más eficiente y menos lesiva posible. Esto se consigue de dos formas: aprendiendo a correr más  ligero y dejando de impactar con el talón.

La mejor manera de aprender a correr más ligero es correr descalzo, y la manera de dejar de impactar con el talón es dejando de usar calzado amortiguado. Así de sencillo. El que va descalzo muy raramente impacta con el talón, incluso aunque lleve toda la vida haciéndolo con las zapatillas.

Entonces, si esto es así, ¿por qué se sigue haciendo  promoción y prescripción de este tipo de calzado tan sofisticado y tecnológico y quién lo hace? Lo hacen:

  • Los profesionales de la salud por ignorancia.
  • Las tiendas de calzado porque reciben información manipulada ya que la reciben principalmente de las compañías de calzado.
  • las revistas deportivas por supervivencia. Sin publicidad de calzado no pueden sobrevivir.
  • Las compañías de calzado por interés únicamente económico. Así que no seáis ingenuos en referencia a todo el marketing que rodea a esto y tened  claro que, salvo las excepciones de patologías muy particulares, NO HAY ACTUALMENTE NINGUNA RAZÓN CIENTÍFICA PARA PRESCRIBIR Y HACER PROMOCIÓN DEL CALZADO CON GRAN AMORTIGUACIÓN. NINGUNA.

*Todo esto que acabo de decir, no lo digo yo. Salvo la introducción que sí es mía, todo lo demás está sacado del siguiente vídeo. El vídeo es de una charla ofrecida por Blaise Dubois (uno de los fisioterapeutas deportivos más reconocidos del mundo y consultor del equipo nacional de atletismo de Canadá). La charla es en un foro científico en Canadá hace  un año y  es de apenas 7 minutos, pero es, sinceramente, demoledora. No se pueden decir más cosas, más claras  y mejor dichas en menos tiempo. No dejéis pasar la oportunidad de escuchar a este hombre.

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