4.Y por supuesto, hicimos la media maratón de Granada – x Ñusi Martos

Aquel día me pareció una locura. Apenas llevábamos unos meses corriendo,  y ya rondaba en nuestra cabeza un reto complicado (de momento) para nosotras. 21 km. Pero si Paqui decía que había tiempo, pues lo había. Tras finalizar las vacaciones de verano comenzamos a entrenar de forma más constante. Solíamos quedar muy temprano, sobre las 7 de la mañana, y correr por Granada, amaneciendo y disfrutando de vistas únicas, no tiene precio. Recuerdo aquellos días con mucha nostalgia.

Estábamos muy ilusionadas y no teníamos ni idea de que conseguiríamos nuestro objetivo, ni de que cruzaríamos muchas líneas de meta más. Cuando comenzó el curso todo se complicó un poquito por los horarios de los niños. Así que entre semana, cada una entrenaba por su cuenta en el momento que más le conveniera y los domingos nos reuníamos para echar un rato de running juntas. Nos íbamos comentando nuestros avances y a mí aún me quedaba bastante para alcanzar a Paqui en distancia recorrida. La verdad que estábamos hechas unas plastas. Nuestras familias empezaron a acostumbrarse a escucharnos hablar de correr, monotema, y hasta nuestros niños ya nos preguntaban cada vez que nos veían ponernos las zapatillas, “¿te vas a correr mami?”

Éramos unas auténticas novatas y estábamos nerviosas antes de tiempo. La media maratón se celebraba el 6 de Noviembre de 2011. Creo que fue en septiembre cuando hicimos la inscripción. Pero no lo hicimos sólas. Con nosotras arrastramos a mi hermano Ignacio, que por aquel entonces había empezado a correr de nuevo y aunque no tenía la más mínima intención de correr la media, no le di opción…”bueno yo te apunto y ya si eso luego no vas…”. Él vivía en Almería, y aún conociendo a Santi Ruiz, con el que coincidía por allí a veces, no sabía nada de los Qs ni del grupo Cualquiera Puede Hacerlo.

Qs Paco y DavidEn este momento entraron en escena mis amigos Paco y David. Son papás de compañeros de mi hija María, y con ellos y sus familias hubo conexión desde que los peques entraron al colegio con tres añitos. A David además lo conocía de hace muchos años atrás. Ellos también solían salir a correr juntos los fines de semana. Y yo me enganché a las salidas de David los días laborables, que solían ser muy temprano, con lo cual me daba tiempo de llegar a casa, ducharme, y preparar a las niñas para el cole antes de comenzar con mi rutina diaria.

Ahora ya sólo me faltaba contactar con Santi. Si para hacer la carrera de la mujer de 5 km, le pregunté cosas, imaginaros para hacer la media. Ni corta ni perezosa comencé a escribirle un mail, en el cual lo primero que hice fue preguntarle si era una locura plantearnos este reto. A continuación le redacté mi larga lista de preguntas acerca de entrenamientos, alimentación, ropa y equipación, descanso, y máximo de kms a recorrer antes de la carrera. Si ya me sorprendió la primera vez que contacté con él, más lo hizo ahora.

Para mi sorpresa, publicó en el grupo de Facebook, un enlace a la web, donde redactaba todas mis preguntas y seguidamente sus respuestas. Fue un documento que creo que ayudó bastante a todos los que como yo, nos enfrentábamos a nuestra primera media maratón. Os dejo el enlace  porque sigue siendo de gran utilidad para aquellos que hoy estén como yo aquel día.  Como podéis imaginar, después de leerlo veinte veces, le hice caso a todo, y seguí el plan al rajatabla.

Uno de los domingos que quedé con Paqui para correr, les dije a Paco y David que se unieran a nosotras. Aquel día hice mis primeros 14 km y recuerdo haberlo publicado en el grupo loca de contenta. Según Santi, no era necesario pasar de los 16 km en los entrenamientos, por lo tanto ya veía más tangible mi objetivo. Desde entonces fueron muchas salidas las que hicimos juntos para entrenar la media. Porque por supuesto, a ellos los liamos también. Todos teníamos la misma ilusión, y prepararla juntos fue muy gratificante y motivador.

entrenando la media granada 2011 entrenando la media granada 2011 entrenando la media granada 2011 entrenando la media granada 2011

La preparación fue muy bien, salvo que entrené demasiado en poco tiempo. Pasé de correr 5 km a 16 rápidamente, y para estas cosas, más aún cuando no has corrido antes, hay que ser prudente. Me dejé llevar por el entusiasmo y no descansé lo suficiente. Entonces no me di cuenta, pero el día de la carrera pagué por ello. Nunca más volví a cometer ese error. De todo se aprende.

Recuerdo aquel día como si hubiera sido ayer. Estaba nerviosísima. Cuando llegué al BBVA donde habíamos quedado todos los Qualquieras, me temblaban las piernas. Allí por fin me encontré personalmente con Santi Ruiz, y pudimos charlar un poquito momentos antes a la carrera. También estaban sus hermanos Moisés, con el que había coincidido alguna vez por amigos comunes, y Fran, al que conocí esa misma mañana junto a su riñonera mágica. Muchas caras nuevas que afortunadamente hoy forman parte de mi grupo de amigos. Coincidí de nuevo con Alvaro que hizo la media con su hermano Roberto y con su mujer Erika. Y me reencontré con viejos amigos como Dani Brown y El Gato Pardo. Esto fue sin duda lo mejor de aquel día.

Lo bueno de este deporte es la buena gente que vas encontrando por el camino. Han sido muchos y aun no lo imaginaba, pero desde entonces he vivido momentos inolvidables con muchas de esas personas que aquella mañana eran desconocidas. El deporte, cualquiera que sea, une a la gente, y esto es absolutamente cierto. Muchas personas con inquietudes parecidas a las de uno mismo, con sueños, con ilusiones y con gran esfuerzo y sacrificio a sus espaldas. He sentido a veces que hemos sido todos en uno, y he palpado el apoyo de la gente y la fuerza que me transmitían. Es una sensación increíble por la que siempre estaré agradecida.

reunión de Qs en la media de Granada 2011 reunión de Qs en la media de Granada 2011

Mi primera media maratón, no fue una carrera fácil para mí. Paqui se despegó en seguida y yo me enfrenté sóla a los 21 kilómetros con un dolor bastante agudo en el piramidal. Había forzado demasiado la máquina y eso hizo que corriera con fuertes molestias. Suerte que hice los últimos kilómetros con Dani Brown, lo cual me dió ánimos y fuerza para llegar al final. Llegué a meta en 2:11. Dolorida pero muy, muy feliz. Lo que sentí aquel día podéis leerlo aquí, en la crónica que escribí.

Quisiera hacer mención especial a esta foto que os muestro a continuación. Mi llegada a meta. No es un tiempo ni mucho menos para presumir, pero esa foto significa mucho para mí.  Significa lograr un sueño, significa saber que puedes realizar aquello que te propongas, significa que puedes conseguirlo aún con dificultades, y significa amistad y compañerismo. Si os fijáis aquellos que lo conocéis, unos metros  más atrás, está Dani Pascual sonriente como de costumbre. Lo conocí aquella misma mañana, en el punto de encuentro de todos los Qualquieras. Quizás era uno de los que más ganas tenía de conocer, pues en el grupo de facebook, antes de vernos personalmente, nos animó muchísimo a Paqui y a mí, nos mostró todo su apoyo, y en poco tiempo, tuvimos la sensación de conocerlo de toda la vida. Más tarde nos dimos cuenta de que él era sí, no había trampa, sencillamente una excelente persona. Y sin tener ni idea de a qué hora iba a entrar yo en el estadio, y habiendo terminado la carrera muchísimo antes que yo, allí estaba, si no me equivoco junto a Javier Gracia, esperando para animarme y darme el último soplo de energía para cruzar la meta. Lo que yo no sabía, es que a partir de ese día, fue siempre así. Me ha esperado en cada una de las metas de las carreras en las que hemos coincidido. Por eso esta foto, que refleja en mi cara el sufrimiento y la satisfacción al mismo tiempo,es una de…. MIS FOTOS. META ÑUSI MEDIA MARATÓN GRANADA 2011

Hoy todavía me parece increíble pensar en todo lo que hemos hecho desde entonces. Y digo hemos porque como ya comenté anteriormente, Paqui y yo formamos un equipo que nunca se disolvió. Muchos de vosotros conocéis nuestra trayectoria, otros la iréis descubriendo, pero os adelanto que siempre hemos estado a una. La semana pasada, una de las noches que salí a correr, pensaba en todo esto. Fue una salida muy especial. Por primera vez en mucho tiempo, salí sin reloj, sin música y sin gps. Hace ya unos meses que me siento agotada y escuchar al colega que me va diciendo que voy más lenta de lo habitual me saca de quicio.

Esa noche lo castigué en casa y me sentí libre y sin ningún tipo de presión. Me dió tiempo a disfrutar de un anochecer con una temperatura muy agradable. A disfrutar de unas vistas preciosas de Sierra Nevada aún con nieve en sus cimas. A correr con Granada a mis pies. Me dió tiempo a pensar en muchas cosas que rondan últimamente por mi cabeza. Apenas hace un mes le comenté a Paqui que mi próximo objetivo era mejorar en velocidad. Nos hemos demostrado a nosotras mismas que podemos con casi todo. Me refiero a que tenemos resistencia y muchas ganas, y con esos dos ingredientes hemos sido capaces de correr durante horas y además disfrutando.

Pero lo cierto es que en velocidad no hemos mejorado demasiado y no se muy bien por qué, esto me ha preocupado. Me lo tomé bastante en serio incluso pedí consejo. Pensé que cambiar mi rutina haciendo series y salidas más cortas pero intensas, sería la solución a mi desgana. Pero me equivoqué. La otra noche me di cuenta de que lo que yo verdaderamente necesito es volver a disfrutar corriendo. Y mi amiga Clara, después de marcarme tantas pautas, me mata….Clara es una granadina de mi edad que vive en Madrid. Lleva corriendo aproximadamente lo mismo que yo, más o menos dos años y es un crack. Ya se marca los 10000 en 43 minutos y las medias maratones en una horita más. Tiene su entrenador personal y se esfuerza al máximo por darlo todo en cada entrenamiento. Ya ha hecho podium alguna que otra vez y estoy segura de que nos sorprenderá muchas veces más. Pero esa es su forma de disfrutar. Tan respetable como cualquiera.

Lo que ocurre es que debemos saber diferenciar las preferencias de cada uno. Entender que no todos somos iguales ni física ni mentalmente y que no las mismas cosas nos hacen felices. El hecho de sentirme tan apática últimamente y de no haber sido capaz en las últimas salidas de mantenerme siquiera al lado de Paqui, me ha frustrado un poco, lo reconozco. Y quizás esta situación ha sido la que me ha hecho sentir confusa. Pero a estas alturas yo no tengo necesidad de sentir presiones ni de mejorar mis tiempos. Sólo necesito volver a recuperar mi espacio, creer de nuevo que soy capaz de hacer lo que me proponga y volver a ser consciente de que puedo con lo que me echen.

Y estoy casi segura de que disfrutando, las mejorías, aunque leves, llegan sólas. Pues mi primera media maratón la hice en 2:11, la segunda en 2:01 y la tercera en 1:56. Nunca me tomé este deporte como un entrenamiento ni quiero hacerlo. Para mí correr es una filosofía de vida, algo necesario para mi bienestar y para estar a tope todo el día. Y en próximas entregas os contaré por qué siento yo así este deporte, y qué personas han influido en estos sentimientos. Personas que han conseguido que me despierte a las seis de la madrugada con una energía y unas ganas que os sorprenderían. Porque correr y divertirse a la vez es un privilegio. Pero hacerlo en la montaña inmerso en plena naturaleza, ES UN SUEÑO.

montaña

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