UltraTri Motril 2016, un triatlón diferente y muy especial.

Dentro de unas pocas horas estaré participando de nuevo en un triatlón de larga distancia, Ultra-Tri Motril 2016.

Una vez cumplí el sueño de estar en Lanzarote, se me pasó un poco el gusanillo del triatlón. Acabé un poco saturado de la exigencia en tiempo que requería preparar un triatlón de larga distancia, sobre todo por la bici. Además de eso, fue cuando comencé a experimentar con lo de correr descalzo y con los ultras por montaña, así que el triatlón quedó un poco aparcado.

Aún así, un año después de Lanzarote y sin haber entrenado en todo el año la bici, participé de nuevo en el triatlón largo de Sierra Nevada. Desde ese día,  la bici se quedó guardada en su bolsa durante casi 4 años. 4 años deportivos que he empleado casi íntegros en correr, en aprender a correr descalzo y en correr por la montaña. El año pasado empecé a ir a la piscina con regularidad con mi hijo pequeño, y el gusanillo del triatlón comenzó a despertarse de nuevo, pero no el de la larga distancia. Quería volver a hacer triatlón pero en distancia olímpica, una distancia que  nunca había hecho (y que sigo sin hacer aún) y que podía afrontar (a nivel popular  y sin demasiado afán competitivo) sin necesidad de hacer muchas horas de entreno.

Pero en mi camino se cruzó una prueba que cuando me enteré (en mayo de 2015) ya tenía todas las plazas agotadas, el Ultra-Tri Motril 2016, un triatlón distancia ultraman que se celebraba en Motril en mayo  de 2016, 10 km nadando, 420 en bicicleta y 84 corriendo repartido en tres etapas:

#Ultratri4ela

-Día 1: 10 km nadando más 145 km en bicicleta (2300m+).

-Día 2: 276 km en bicicleta (4600m+).

-Día 3: 84, 4 km corriendo.

De este triatlón me atrajo el hecho de que se celebrara en Motril, recorriendo toda la costa tropical granadina y toda la Alpujarra, lugares con mucho significado para mi. El hecho de tener las plazas agotadas creo que hizo de imán, me resultó imposible no inscribirme en la lista de espera, estaba el ciento y pico…

Pasaron los meses y a final de verano me llegó un correo de la organización. Tenía una plaza, era un viernes de septiembre y tenía hasta el lunes para decidirme. Y aquí estoy, a menos de 48 horas para estar en la salida de un triatlón de larga, de muy larga distancia, 4 años después de hacer el último y 5 años después de Lanzarote.

Un triatlón especial

Pero este triatlón va a ser muy especial. Además del triatlón en sí, que no es poco, por el formato por etapas, por los sitios que recorre, por hacerlo formando equipo con mis hermanos que van siguiéndome en coche, avituallándome, guiándome y viviéndolo conmigo desde el principio hasta el final, etc., por si todo eso fuera poco, va a ser muy especial porque he conocido a una persona que es muy especial y que hace que cualquier dificultad o problema que haya podido tener entrenando, que pueda tener durante la prueba o que cualquiera de nosotros podamos tener en nuestra vida diaria, se queden en pequeñas cosas fácilmente superables. Esa persona es Jorge Abarca, tiene 42 años y es un enfermo diagnosticado de ELA desde julio de 2013.

Aunque ya lo conocía por la cantidad de retos que ha realizado, por el ruido que está haciendo en  las redes sociales, por los muchos buenos amigos que tenemos en común y por habernos visto alguna vez entre mucha gente, hasta ahora no había tenido la oportunidad de poder hablar con el a solas, con tranquilidad y en su casa. La lección de vida que te da Jorge cuando lo tratas es algo que te quita la respiración, algo muy difícil de explicar con palabras, al menos yo no puedo explicarlo. Por eso no quería dejar pasar la oportunidad y el altavoz que supone participar en una carrera de estas dimensiones para conocerlo un poco mejor y ayudarle a dar a conocer al mundo su enfermedad y su causa.

Jorge necesita ayuda. Se ha propuesto luchar hasta su último aliento contra esta terrible enfermedad, pero no para ganarla para el, sino para los que puedan venir detrás. Para mi el ya ha ganado. Verlo con esa sonrisa, con esos ánimos y con ese buen humor es un signo evidente de ello, lo podéis comprobar en el vídeo de más abajo.  Pero necesita algo más. Necesita el apoyo de la gente para que se siga investigando y luchando en el laboratorio contra ella. Una enfermedad que afecta a 800 personas en Andalucía y a unas 4000 en total en España no es rentable para ninguna empresa, así es la vida de cruel. Por eso necesitan darla a conocer y buscar fuentes de ingresos propias. Y por eso yo he querido colaborar con el, para ayudar a que se conozca y para animaos a todos a colaborar también,  aportando 1€, 2 o los que sean, difundiendo su web, sus retos  y haciendo que todo el mundo se entere.

Así que Jorge, con mi reto de este fin de semana y con el hashtag #UltraTri4ELA intentaré que mucha más gente te conozca y  se interese por ti y por la ELA.

Para poder ayudar a Jorge, entra en www.retoelajorge.es/news/ultra-tri-motril/

 

Info para seguir la carrera:

Guía de la prueba y horarios.

Rutómetro y perfiles.

Twitter: @ssantiruizg  #UltraTri4ELA

¡Va por ti Jorge!

 

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