Tri-Iberman distancia Ironman, por Francisco Mendoza.

Tri-Iberman distancia Ironman I parte: reto superado.

Miguel Induraín: “el cuerpo aguanta más que la mente”. Ya explicaré porque cito esta frase, pero antes tengo que ir al inicio de esta historia.

Hace muchos años oí hablar de la prueba del Ironman, unos señores que competían en Hawaii en una prueba que consistia en 3,8 km nadando, 180 en bicicleta y 42 km corriendo. En aquel momento me parecio destinada sólo a superhombres, que para el resto de los mortales sólo podía ser un sueño. Ayer se cumplió un ciclo.

Hace casi tres años decidí empezar a correr, lo recuerdo perfectamente, el 6 de diciembre de 2010, hice unos 6 km en unos 35 minutos y estuve varios días con agujetas. En enero hice mi primera prueba, los 9 km saludables en Almería en 41 minutos. En junio hice mi primera carrera de montaña, la media maratón de Calar Alto en su primera edición, llegué con mareos y con el estomago cerrado (2 años después, en su tercera edición la gané), aún así le tomé el gustillo a las carreras de montaña y en eso estoy.

En septiembre de 2011 un grupo de amigos Curro Huete Allut, Anna Sjöholm, Javi Koc, Jesús…) me propusieron ir a la Lidingöloppet, un trail de 30 km en Suecia en el que se reunen unos 60.000 corredores, salí con miedo acordándome de Calar Alto y pensando que eran muchos kilómetros y acabé con ganas de más y con unas buenas agujetas. Al terminar la carrera me acuerdo que alguien propuso como siguiente reto hacer un Iroman. En aquel momento, tras la euforia de acabar la carrera me pareció algo lejano, pero ya no imposible como cuando oí por primera vez hablar de él. Me propuse que alguna vez tenía que hacerlo.

Iberman Triatlón distancia IronmanPoco a poco se fueron sucediendo las carreras, de 5, 10, medias maratones, carreras de montaña… hasta que en 2012 hice otro de mis sueños, correr una maratón. Mi intención era hacerla superando el primer récord del mundo de Spyridon Louis en 2:58:50. Decidí apuntarme a la de Madrid y, pese a que Alejandro Pintos López me asustó diciendo que era muy dura y que calculase 15 minutos más, al final lo conseguí y baje de las 2:58.

También recuerdo el día en el que el sueño de hacer el Iroman tomó forma y quedó marcado en el calendario. Era un día del final del verano de 2012 e iba subiendo a Sierra Alhamilla con Francisco Cruz Santander cuando me habló de una nueva prueba que era muy barata y se celebraba en España y que el ya se había apuntado y que había lista de espera, ¡un año antes! pues se celebraría en octubre de 2013. Pese a que mis planes eran hacer un primer año sólo duatlones y después pasar a triatlones, tan interesante me pareció la idea que decidí adelantarlo todo. Nunca había nadado, bueno hice un curso de 2 meses hace 10 años y la bicicleta, aunque se me daba bien hacía 7 años que no la cogía, así que tenía bastante trabajo por delante. La parte de la carrera a pie la llevaba bastante mejor y mi idea era seguir con las carreras de montaña que son mi pasión. El Ironman sólo era el reto.

Empezé a mirar planes de entrenamiento y me parecían imposibles de seguir, casi todos los días había que hacer dos de las especialidades, tenía poco acceso a la piscina y, por mi horario de trabajo y los días tan cortos la bicicleta apenas si la podía coger. Al final he hecho menos de 30 sesiones de natación y unos 6000 km de bici, por suerte en las vacaciones la pude coger algo más y hacer alguna tirada de hasta 135 km. En cuanto a correr pensaba que iba sobrado pues todos los fines de semana participaba en alguna prueba y me era más fácil entrenar por las noches.
Hasta aquí los antecedentes.

Tri-Iberman distancia Ironman II parte: La prueba.
En Islantilla me encuentro con el grupo de Alhama Corre: con Diego Lopez Alcon y con Hilario Aledo Martinez, siempre anima ver que no estas sólo en estas cosas.
Para empezar la salida y la T1 están cerca del hotel por lo que puedes subir y bajar en un momento si algo se te olvida y no tienes que estar pensando en aparcar el coche.
Mi hotel, el Puerto Antilla, una maravilla, con un desayuno de fábula que incluía huevos duros ideales para la dieta paleo. Me lo tomo 2 horas antes de la salida para hacer bien la digestión y me dejo el té para 15 minutos antes para que me estimule y me de calor (otra ventaja de tener el hotel a pie de carrera).

Iberman Triatlón distancia IronmanEl mar perfecto, sin una ola, temperatura ideal. Cantidad de familiares animando. Muchas caras de miedo, de incertidumbre, la mayoría nos estrenábamos en esta distancia. Antes de salir vemos emerger el sol entre las aguas.

Se da la salida, por primera vez me meto en el agua sin ansiedad, relajado, la playa es muy ancha y no hay prisas por lo que no doy ni recibo codazos ni patadas. Decido que quiero disfrutar mi Ironman y que la prueba es muy larga así que nado muy tranquilo. Hago los primeros 1900 metros, ya sólo me queda una segunda vuelta. La completo sin saber en que puesto voy ni me importa, sólo quería acabar con la parte que peor se me da. Salgo sin nada de cansancio y cuando veo el marcador lo entiendo, he tardado 1:30 minutos cuando mi intención era 1:20, pero no pasa nada, lo que yo quiero es acabar la prueba y ya puedo decir que es el día que más metros he nadado en mi vida.

La transición la hago rápidamente. Coincido con Diego, vaya, igual que en el medio Ironman de Caravaca. Ambos nos damos ánimos y nos despedimos hasta la meta.
La primera parte del sector de bici voy mal, es temprano y con el viento y el estar mojado no termino de entrar en calor, además pica hacía arriba y con viento en contra, las piernas las siento un poco cargadas. Así voy durante 40 km y la duda me asalta, si es así toda la carrera el sufrimiento va a ser muy grande.
La cosa cambia entre el 40 y el 50, la carrera cambia de dirección y el viento desaparece, el terreno se hace más llano y el sol empieza a calentar. Me acoplo en la bici y acelero a 45 km/h, empiezo a disfrutar.

Iberman Triatlón distancia IronmanVan pasando los km y voy todo el rato adelantando a gente me siento muy bien. No olvido en ningún momento hidratarme y comer. Para ello voy controlando el cuentakilometros y cada 5 km mi solución salina casera con zumo de limón y azucar al gusto y cada 10 km un bocado de pan de higo, bendito alimento. Veo que al ritmo que como no tendré suficiente por lo que tendré que coger geles y barritas y en cuanto al líquido primero cogí un preparado energético de buen sabor aunque un poco empalagoso y, como me resultaba hipertónico al final agua. Se echaba en falta más fruta, tan sólo pillé 2 trozos de plátano. En el 97 se podia dejar una bolsa propia, en mi caso con un plátano y membrillo que no pensaba coger para no perder tiempo, pero una niña me la entregó rauda y veloz, aunque en ese momento no pude, mi sensación de agradecimeinto fue infinita. Desde aquí dar gracias a todos los voluntarios de las carreras que se pasan horas atendiendo a los atletas, sin ellos las carreras no serían posibles, por dentro todos les damos las gracias aunque ellos no puedan verlo porque estamos enchufados en las carreras.

A partir del 140 empiezo a estar un poco cansado, aunque nos dijeron que la carrera era prácticamente llana salvo un repechillo de 400 metros al cruzar la frontera por Pomarao, lo cierto es que todo el tiempo eran continuos toboganes que al final terminaban por pasar factura. En cada cuesta me encontraba gente que echaba pestes del recorrido. A mi, en cambio, pese a la dureza, me gustaba. Los pueblos, carreteras estrechas, el tramo junto al río Guadiana, ver las gentes de Portugal donde sólo con cruzar un río hasta el olor es distinto que en España.

Iberman Triatlón distancia IronmanTambién empieza a rebelarse el estómago contra los geles, son alimentos que hay que dejar como rescate: si tenemos una pájara o si queremos un efecto boost en un momento determinado. Mi estómago y me imagino que el de los demás asimilan bien 2-3 geles, por lo que en una carrera tan larga hay que buscar otras fuentes de energía más saludables. Pero la escasez de fruta me obliga a abusar de ellos.
Los 10 últimos km son en bajada con viento a favor así que se puede ir a alta velocidad y descansar las piernas antes de la carrera a pie. Otro récord para mí, la primera vez que hago tantos km en bicicleta seguidos.

La T2 nos pilló de sopetón, no estaba señalada y a mí el cuentakilometros se me paró en el 157 así que no dió tiempo a quitarme las calas y tuve que correr con ellas. Transición también rápida. Me como un plátano, me guardo un membrillo y salgo con una botellita de agua.
Los 10 primeros km con algún calambre por el cambio de ejercicio que se me va quitanto poco a poco, en cualquier caso el ritmo es bueno. Al cruzar a España me doy cuenta que va a tocar sufrir, me siento agotado, no tanto física como mentalmente (por eso la frase que puse al principio de Indurain: “el cuerpo aguanta más que la mente”. Ya llevo más de 8:00 h desde que a las 8:00 salimos. Además el calor arrecia, son las 15:00 h.

Entramos en la vía verde, un camino de tierra en buenas condiciones que protege las rodillas pero que desgasta al organismo. Lentamente van pasando los km y como las penas lo son menos con un trago, cada 10 minutos bebo un poco de agua, esto los avituallamientos son las tristes alegrías que me permiten seguir corriendo.
Llega la primera trampa: nos avisan que quedan 2 km, había oido que habían acortado algo la prueba, pero no puede ser que tanto, al siguiente voluntario le insisto y me dice que sí, que viene un tramo de 2km de sendero de arena suelta y que llegamos al paseo y a la zona de meta. Bueno toca sufrir un poco y ya llegamos. Efectivamente 2 km muy duros y entramos en el pueblo, se empiezan a ver los familiares y poco después se escucha la megafonía y algo rojo que debe ser el arco de meta. De pronto el cansancio desaparece, bebo un trago en el avituallamiento y acelero, de 5 min/km paso a 4 (Indurain). Cada vez más gente animando, veo los hoteles y me digo, ya esta hecho. Lo rojo es la meta por megafonía están entrevistando a un portugues, el tercero en llegar que dice que la prueba no es un ironman, que es un superironman, eso pienso yo para mis adentros, pero esto se acaba.

Cuando estoy llegando me dicen que hay que seguir, que hay que dar una pequeña vuelta para entrar en meta. Aprieto los dientes y sigo. La pequeña vuelta resultaron ser 10 km más, los dos primeros bien pero poco a poco se me acaba el fuelle. parece que la vuelta no se acaba nunca. Se acaba el pueblo pero nosotros seguimos, hay que ir por la playa, otros 2 km, tal vez más. Medio andando medio corriendo voy por la orilla que tiene la arena algo más dura. Un voluntario para animarme me avisa de que queda un km de playa, ¡otro! pienso yo para mí. Por fin damos la vuelta por una senda también con arena suelta, pero menos que la de la playa y sabiendo que todo lo que corra a partir de ese momento es en dirección a meta. Llego de nuevo al pueblo y me dicen que quedan 2 km. No me lo creo, ¡siempre 2km!, parece el mantra de la organización, en el ida me parecieron más. Pero sí, veo las cúpulas de los hoteles y de nuevo se me olvida la fatiga empiezo a acelerar (otra vez me acuerdo de Indurain) y por fin cruzo la meta. ¡Soy finisher! Objetivo cumplido, acabar primero y segundo por debajo de 12:00 h: 11:32 h pese a la dureza de la prueba (el primero invirtió 10:04.

Tri-Iberman  distancia Ironman III parte: Resumen. Enseñanzas.

1.-Si alguien quiere hacer un ironman que no se preocupe por la dureza, si su motivación es suficiente lo acabará. El entrenamiento te permite acabarlo en más o menos horas, con más o menos sufrimiento, pero es la mente quien te permite terminar.
2.-Si alguien tiene miedo por el tema de la natación que sepa que en un ironman es lo menos importante. Yo sin prácticamente nadar antes y con sólo 30 sesiones en un año lo he hecho en 1:30 h. El punto de corte son 2:00 h así que hay margen.
3.-Es fundamental hidratarse y alimentarse correctamente en el sector de la bici para llegar en óptimas condiciones al sector de pie. Una buena forma es mirando los km para que no nos olvidemos en ningun momento.
4.-Hay que comer lo más natural posible. Los geles, salvo que uno este muy acostubrado, se deben reservar para emergencias. A mi me va muy bien con el pan de higo. También son buenos los plátanos, melocotones, melón, algo menos la carne membrillo, dátiles, pero son más difíciles de transportar (dejarlos en las transiciones)
5.-Para acabar un ironman no es necesario seguir los planes de entrenamiento. Si los seguimos llegaremos en óptimas condiciones. Pero no debemos preocuparnos si no podemos hacerlos a rajatabla. Está la familia, el trabajo, imprevistos, enfermedades. Con menos de 12 horas semanales se puede ser finisher. Lo más importante es la mente.
6.-Siguiendo con lo anterior, para acabar en buenas condiciones un ironman hay que echar muchas horas. En mi caso, pese a tener una buena preparación en el sector de pie, en cansancio acumulado, a partir de las 8 horas de actividad mi cerebro agotado tenía una lucha entre seguir y parar. Hay que hacer entrenamientos largos.

En cuanto a la organización de la prueba:
1.-Magnífica organización con los hoteles a pie de carrera, precio muy económico, en mi caso 185 € prueba+2 noches hotel habitación doble y desayuno. Un 10 para los voluntarios. El mar perfecto, la bici con cierta dureza y la prueba a pie durísima.
2.-Buenos detalles como ofrecer huevos duros en meta (para los paleo), cerveza y pizza.
3.-Si alguien quiere un ironman fácil este no lo es. Lo bueno que tiene es el precio y la comodidad de ser en España y de buenos hoteles, pero es muy duro. Casi todos eramos debutantes y hemos sufrido mucho. Los que han corrido Lanzarote decían que este era más duro.
Cosas a mejorar:
1.- indicar los km en la prueba a pie. Estaba marcado hasta el 11, pero después nada
2.-evitar la tortura de pasar por meta y dar una vuelta tan larga. Es mejor llegar por otro sitio, la tentación de saltarse el bucle cuando esta tan cansado es muy grande
3.- evitar los tramos de arena suelta. A mi gustan las carreras de montaña, su dureza, pero después de la paliza de la bici como que no
4.- ofrecer más fruta y menos geles en los avituallamientos
5.- si fuese posible dejar las bicicletas cerca del hotel para no tener que ir a recogerlas al día siguiente mejor, aunque no es fundamental
6.- es muy importante explicar la dureza de la prueba, el organizador debe ser un superironman cuando restaba importancia a las subidas de la prueba ciclista y al sector de arena. No hay que olvidar que ya 180 km son duros de por sí, que correr tras esos 180 km es duro. Si acaso hay que exagerar y no restar importancia para que la gente se reserve y sepa a que atenerse. Recuerdo en el 1/2 de Elche como el organizador nos decía qué tramo era de subida, que tramo de bajada (en una prueba prácticamente llana) donde había viento a favor y donde en contra y nos decía la velocidad media que llevaríamos (25 km en lo duro y 35 en lo fácil, poniéndose en el pellejo del corredor medio y no de la élite que fue de media a 43).Iberman Triatlón Distancia Ironman I parte: reto superado.
Miguel Induraín: “el cuerpo aguanta más que la mente”. Ya explicaré porque cito esta frase, pero antes tengo que ir al inicio de esta historia.

Hace muchos años oí hablar de la prueba del Ironman, unos señores que competían en Hawaii en una prueba que consistia en 3,8 km nadando, 180 en bicicleta y 42 km corriendo. En aquel momento me parecio destinada sólo a superhombres, que para el resto de los mortales sólo podía ser un sueño. Ayer se cumplió un ciclo.

Hace casi tres años decidí empezar a correr, lo recuerdo perfectamente, el 6 de diciembre de 2010, hice unos 6 km en unos 35 minutos y estuve varios días con agujetas. En enero hice mi primera prueba, los 9 km saludables en Almería en 41 minutos. En junio hice mi primera carrera de montaña, la media maratón de Calar Alto en su primera edición, llegué con mareos y con el estomago cerrado (2 años después, en su tercera edición la gané), aún así le tomé el gustillo a las carreras de montaña y en eso estoy.

En septiembre de 2011 un grupo de amigos Curro Huete AllutAnna SjöholmJavi Koc, Jesús…) me propusieron ir a la Lidingöloppet, un trail de 30 km en Suecia en el que se reunen unos 60.000 corredores, salí con miedo acordándome de Calar Alto y pensando que eran muchos kilómetros y acabé con ganas de más y con unas buenas agujetas. Al terminar la carrera me acuerdo que alguien propuso como siguiente reto hacer un Iroman. En aquel momento, tras la euforia de acabar la carrera me pareció algo lejano, pero ya no imposible como cuando oí por primera vez hablar de él. Me propuse que alguna vez tenía que hacerlo.

Poco a poco se fueron sucediendo las carreras, de 5, 10, medias maratones, carreras de montaña… hasta que en 2012 hice otro de mis sueños, correr una maratón. Mi intención era hacerla superando el primer récord del mundo de Spyridon Louis en 2:58:50. Decidí apuntarme a la de Madrid y, pese a que Alejandro Pintos López me asustó diciendo que era muy dura y que calculase 15 minutos más, al final lo conseguí y baje de las 2:58.

También recuerdo el día en el que el sueño de hacer el Iroman tomó forma y quedó marcado en el calendario. Era un día del final del verano de 2012 e iba subiendo a Sierra Alhamilla con Francisco Cruz Santander cuando me habló de una nueva prueba que era muy barata y se celebraba en España y que el ya se había apuntado y que había lista de espera, ¡un año antes! pues se celebraría en octubre de 2013. Pese a que mis planes eran hacer un primer año sólo duatlones y después pasar a triatlones, tan interesante me pareció la idea que decidí adelantarlo todo. Nunca había nadado, bueno hice un curso de 2 meses hace 10 años y la bicicleta, aunque se me daba bien hacía 7 años que no la cogía, así que tenía bastante trabajo por delante. La parte de la carrera a pie la llevaba bastante mejor y mi idea era seguir con las carreras de montaña que son mi pasión. El Ironman sólo era el reto.

Empezé a mirar planes de entrenamiento y me parecían imposibles de seguir, casi todos los días había que hacer dos de las especialidades, tenía poco acceso a la piscina y, por mi horario de trabajo y los días tan cortos la bicicleta apenas si la podía coger. Al final he hecho menos de 30 sesiones de natación y unos 6000 km de bici, por suerte en las vacaciones la pude coger algo más y hacer alguna tirada de hasta 135 km. En cuanto a correr pensaba que iba sobrado pues todos los fines de semana participaba en alguna prueba y me era más fácil entrenar por las noches.
Hasta aquí los antecedentes.

Iberman Triatlón distancia Ironman II parte: La prueba.
En Islantilla me encuentro con el grupo de Alhama Corre: con Diego Lopez Alcon y con Hilario Aledo Martinez, siempre anima ver que no estas sólo en estas cosas.
Para empezar la salida y la T1 están cerca del hotel por lo que puedes subir y bajar en un momento si algo se te olvida y no tienes que estar pensando en aparcar el coche.
Mi hotel, el Puerto Antilla, una maravilla, con un desayuno de fábula que incluía huevos duros ideales para la dieta paleo. Me lo tomo 2 horas antes de la salida para hacer bien la digestión y me dejo el té para 15 minutos antes para que me estimule y me de calor (otra ventaja de tener el hotel a pie de carrera).
El mar perfecto, sin una ola, temperatura ideal. Cantidad de familiares animando. Muchas caras de miedo, de incertidumbre, la mayoría nos estrenábamos en esta distancia. Antes de salir vemos emerger el sol entre las aguas.

Se da la salida, por primera vez me meto en el agua sin ansiedad, relajado, la playa es muy ancha y no hay prisas por lo que no doy ni recibo codazos ni patadas. Decido que quiero disfrutar mi Ironman y que la prueba es muy larga así que nado muy tranquilo. Hago los primeros 1900 metros, ya sólo me queda una segunda vuelta. La completo sin saber en que puesto voy ni me importa, sólo quería acabar con la parte que peor se me da. Salgo sin nada de cansancio y cuando veo el marcador lo entiendo, he tardado 1:30 minutos cuando mi intención era 1:20, pero no pasa nada, lo que yo quiero es acabar la prueba y ya puedo decir que es el día que más metros he nadado en mi vida.

La transición la hago rápidamente. Coincido con Diego, vaya, igual que en el medio Ironman de Caravaca. Ambos nos damos ánimos y nos despedimos hasta la meta.
La primera parte del sector de bici voy mal, es temprano y con el viento y el estar mojado no termino de entrar en calor, además pica hacía arriba y con viento en contra, las piernas las siento un poco cargadas. Así voy durante 40 km y la duda me asalta, si es así toda la carrera el sufrimiento va a ser muy grande.
La cosa cambia entre el 40 y el 50, la carrera cambia de dirección y el viento desaparece, el terreno se hace más llano y el sol empieza a calentar. Me acoplo en la bici y acelero a 45 km/h, empiezo a disfrutar.

Van pasando los km y voy todo el rato adelantando a gente me siento muy bien. No olvido en ningún momento hidratarme y comer. Para ello voy controlando el cuentakilometros y cada 5 km mi solución salina casera con zumo de limón y azucar al gusto y cada 10 km un bocado de pan de higo, bendito alimento. Veo que al ritmo que como no tendré suficiente por lo que tendré que coger geles y barritas y en cuanto al líquido primero cogí un preparado energético de buen sabor aunque un poco empalagoso y, como me resultaba hipertónico al final agua. Se echaba en falta más fruta, tan sólo pillé 2 trozos de plátano. En el 97 se podia dejar una bolsa propia, en mi caso con un plátano y membrillo que no pensaba coger para no perder tiempo, pero una niña me la entregó rauda y veloz, aunque en ese momento no pude, mi sensación de agradecimeinto fue infinita. Desde aquí dar gracias a todos los voluntarios de las carreras que se pasan horas atendiendo a los atletas, sin ellos las carreras no serían posibles, por dentro todos les damos las gracias aunque ellos no puedan verlo porque estamos enchufados en las carreras.

A partir del 140 empiezo a estar un poco cansado, aunque nos dijeron que la carrera era prácticamente llana salvo un repechillo de 400 metros al cruzar la frontera por Pomarao, lo cierto es que todo el tiempo eran continuos toboganes que al final terminaban por pasar factura. En cada cuesta me encontraba gente que echaba pestes del recorrido. A mi, en cambio, pese a la dureza, me gustaba. Los pueblos, carreteras estrechas, el tramo junto al río Guadiana, ver las gentes de Portugal donde sólo con cruzar un río hasta el olor es distinto que en España.

También empieza a rebelarse el estómago contra los geles, son alimentos que hay que dejar como rescate: si tenemos una pájara o si queremos un efecto boost en un momento determinado. Mi estómago y me imagino que el de los demás asimilan bien 2-3 geles, por lo que en una carrera tan larga hay que buscar otras fuentes de energía más saludables. Pero la escasez de fruta me obliga a abusar de ellos.
Los 10 últimos km son en bajada con viento a favor así que se puede ir a alta velocidad y descansar las piernas antes de la carrera a pie. Otro récord para mí, la primera vez que hago tantos km en bicicleta seguidos.

La T2 nos pilló de sopetón, no estaba señalada y a mí el cuentakilometros se me paró en el 157 así que no dió tiempo a quitarme las calas y tuve que correr con ellas. Transición también rápida. Me como un plátano, me guardo un membrillo y salgo con una botellita de agua.
Los 10 primeros km con algún calambre por el cambio de ejercicio que se me va quitanto poco a poco, en cualquier caso el ritmo es bueno. Al cruzar a España me doy cuenta que va a tocar sufrir, me siento agotado, no tanto física como mentalmente (por eso la frase que puse al principio de Indurain: “el cuerpo aguanta más que la mente”. Ya llevo más de 8:00 h desde que a las 8:00 salimos. Además el calor arrecia, son las 15:00 h.

Entramos en la vía verde, un camino de tierra en buenas condiciones que protege las rodillas pero que desgasta al organismo. Lentamente van pasando los km y como las penas lo son menos con un trago, cada 10 minutos bebo un poco de agua, esto los avituallamientos son las tristes alegrías que me permiten seguir corriendo.
Llega la primera trampa: nos avisan que quedan 2 km, había oido que habían acortado algo la prueba, pero no puede ser que tanto, al siguiente voluntario le insisto y me dice que sí, que viene un tramo de 2km de sendero de arena suelta y que llegamos al paseo y a la zona de meta. Bueno toca sufrir un poco y ya llegamos. Efectivamente 2 km muy duros y entramos en el pueblo, se empiezan a ver los familiares y poco después se escucha la megafonía y algo rojo que debe ser el arco de meta. De pronto el cansancio desaparece, bebo un trago en el avituallamiento y acelero, de 5 min/km paso a 4 (Indurain). Cada vez más gente animando, veo los hoteles y me digo, ya esta hecho. Lo rojo es la meta por megafonía están entrevistando a un portugues, el tercero en llegar que dice que la prueba no es un ironman, que es un superironman, eso pienso yo para mis adentros, pero esto se acaba.

Cuando estoy llegando me dicen que hay que seguir, que hay que dar una pequeña vuelta para entrar en meta. Aprieto los dientes y sigo. La pequeña vuelta resultaron ser 10 km más, los dos primeros bien pero poco a poco se me acaba el fuelle. parece que la vuelta no se acaba nunca. Se acaba el pueblo pero nosotros seguimos, hay que ir por la playa, otros 2 km, tal vez más. Medio andando medio corriendo voy por la orilla que tiene la arena algo más dura. Un voluntario para animarme me avisa de que queda un km de playa, ¡otro! pienso yo para mí. Por fin damos la vuelta por una senda también con arena suelta, pero menos que la de la playa y sabiendo que todo lo que corra a partir de ese momento es en dirección a meta. Llego de nuevo al pueblo y me dicen que quedan 2 km. No me lo creo, ¡siempre 2km!, parece el mantra de la organización, en el ida me parecieron más. Pero sí, veo las cúpulas de los hoteles y de nuevo se me olvida la fatiga empiezo a acelerar (otra vez me acuerdo de Indurain) y por fin cruzo la meta. ¡Soy finisher! Objetivo cumplido, acabar primero y segundo por debajo de 12:00 h: 11:32 h pese a la dureza de la prueba (el primero invirtió 10:04.

 

Iberman Triatlón distancia Ironman III parte: Resumen. Enseñanzas.

1.-Si alguien quiere hacer un ironman que no se preocupe por la dureza, si su motivación es suficiente lo acabará. El entrenamiento te permite acabarlo en más o menos horas, con más o menos sufrimiento, pero es la mente quien te permite terminar.
2.-Si alguien tiene miedo por el tema de la natación que sepa que en un ironman es lo menos importante. Yo sin prácticamente nadar antes y con sólo 30 sesiones en un año lo he hecho en 1:30 h. El punto de corte son 2:00 h así que hay margen.
3.-Es fundamental hidratarse y alimentarse correctamente en el sector de la bici para llegar en óptimas condiciones al sector de pie. Una buena forma es mirando los km para que no nos olvidemos en ningun momento.
4.-Hay que comer lo más natural posible. Los geles, salvo que uno este muy acostubrado, se deben reservar para emergencias. A mi me va muy bien con el pan de higo. También son buenos los plátanos, melocotones, melón, algo menos la carne membrillo, dátiles, pero son más difíciles de transportar (dejarlos en las transiciones)
5.-Para acabar un ironman no es necesario seguir los planes de entrenamiento. Si los seguimos llegaremos en óptimas condiciones. Pero no debemos preocuparnos si no podemos hacerlos a rajatabla. Está la familia, el trabajo, imprevistos, enfermedades. Con menos de 12 horas semanales se puede ser finisher. Lo más importante es la mente.
6.-Siguiendo con lo anterior, para acabar en buenas condiciones un ironman hay que echar muchas horas. En mi caso, pese a tener una buena preparación en el sector de pie, en cansancio acumulado, a partir de las 8 horas de actividad mi cerebro agotado tenía una lucha entre seguir y parar. Hay que hacer entrenamientos largos.

En cuanto a la organización de la prueba:
1.-Magnífica organización con los hoteles a pie de carrera, precio muy económico, en mi caso 185 € prueba+2 noches hotel habitación doble y desayuno. Un 10 para los voluntarios. El mar perfecto, la bici con cierta dureza y la prueba a pie durísima.
2.-Buenos detalles como ofrecer huevos duros en meta (para los paleo), cerveza y pizza.
3.-Si alguien quiere un ironman fácil este no lo es. Lo bueno que tiene es el precio y la comodidad de ser en España y de buenos hoteles, pero es muy duro. Casi todos eramos debutantes y hemos sufrido mucho. Los que han corrido Lanzarote decían que este era más duro.
Cosas a mejorar:
1.- indicar los km en la prueba a pie. Estaba marcado hasta el 11, pero después nada
2.-evitar la tortura de pasar por meta y dar una vuelta tan larga. Es mejor llegar por otro sitio, la tentación de saltarse el bucle cuando esta tan cansado es muy grande
3.- evitar los tramos de arena suelta. A mi gustan las carreras de montaña, su dureza, pero después de la paliza de la bici como que no
4.- ofrecer más fruta y menos geles en los avituallamientos
5.- si fuese posible dejar las bicicletas cerca del hotel para no tener que ir a recogerlas al día siguiente mejor, aunque no es fundamental
6.- es muy importante explicar la dureza de la prueba, el organizador debe ser un superironman cuando restaba importancia a las subidas de la prueba ciclista y al sector de arena. No hay que olvidar que ya 180 km son duros de por sí, que correr tras esos 180 km es duro. Si acaso hay que exagerar y no restar importancia para que la gente se reserve y sepa a que atenerse. Recuerdo en el 1/2 de Elche como el organizador nos decía qué tramo era de subida, que tramo de bajada (en una prueba prácticamente llana) donde había viento a favor y donde en contra y nos decía la velocidad media que llevaríamos (25 km en lo duro y 35 en lo fácil, poniéndose en el pellejo del corredor medio y no de la élite que fue de media a 43).

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