Salida trail running nocturno con la gente de Granada Ultra Trail

Llevaba varias semanas queriendo ir, pero entre otras cosas por miedo no me había decidido. Miedo a no poder seguir el ritmo o ir parando el
grupo, no estamos hablando de un grupo de amigos, son la gente de Granada Ultra Trail, la gente
que organiza el trail más duro no competitivo de nuestra provincia, gente que ha hecho carreras como CCC del Montblanc. Pero por la
insistencia de Pablo Castillo y con el convencimiento de que me quedaría atrás, fuí ayer.

A las 8:45 recogí a Pablo y nos dirigimos al punto de encuentro para las 9. Al llegar estaba allí Cesar y Antonio Martos (otro cualquiera), nada más llegar me hicieron sentir como si ya hubiera salido con ellos cientos de veces, lo cual me reconfortó de cara a mis planes de quedarme atrás nada más empezar. Al poco llego Vanesa, otra cualquiera recién unida al grupo, Adán un americano y después otro chico que no recuerdo su nombre. Tras unos minutos charlando vemos que no estaba el organizador de la salida Emilio, lo cual parecía que era algo extraño, así que tras varias llamadas decidimos tirar para la entrada al Canal de la Espartera al lado del Hervidero.

Una vez aparcados los coches, seguimos llamando a Emilio, pero es en ese momento que vemos unas luces tambaleantes viniendo por el camino, eran ellos. Cuando llegaron y tras los saludos iniciales, reconozco a Emilio con el que he estado trabajando más de 6 años y del cual sabía su afición por las montañas pero no por el trail o ultratrail. Ha sido una alegría volver a verle, ya que hacía como 5 años que no le veía.

Empezamos la ruta y yo me pongo detrás de Emilio y vamos hablando todo el rato, de los retos que ha hecho, de los que está organizando, de
los futuros retos, total que los primeros kms van pasando sin casi darnos cuenta.

El primer tramo de la ruta, es un constante subir y bajar, pero muy suave, no hay a penas repechones fuertes y la verdad que voy aguantando bien, realmente el ritmo es muy cómodo, salvo en los repechones vamos manteniendo una conversación continua. La nota simpática de este tramo, es unos ojillos que vemos y resultan ser un pobre zorro dormido en unos matorrales cercanos a la vereda que llevamos.

Seguimos la vereda hasta que esta se cruza con una pista ancha, en la que decidimos seguir por la vereda del lado derecho que en un principio va paralela al camino, pero que pronto deja, ya que el camino va directo al río. Seguimos unos 600m por la vereda hasta quellegamos al río y es ahí justo que pillo una zarza entre las piernas y me hago múltiples arañazos en las dos piernas, pero la adrenalina del momento hacen que apenas me moleste. Estamos todos con el agua por los tobillos, pero no conseguimos ver el camino al otro lado, así que tras múltiples intentos, decidimos volver a la pista bajar por ella al río.

Es en este camino de vuelta cuando todo el mundo empieza a apretar y me doy cuenta que mi frontal del Sprinter es una porquería, muy ligero pero da una luz muy pobre que me hace tener que bajar el ritmo y casi perder el contacto con el grupo. Menos mal que Emilio llevaba uno de repuesto y me lo dejó para el resto de la ruta.

A partir de que llegamos al río, hay una bajada por el lado izquierdo del río con una pendiente bastante fuerte y con una barranquera en medio que dificulta mucho el ritmo. No es hasta que encontramos otra vez el río que el camino se normaliza y ya es un incesante subibaja y entrada y salida del río, yo conté 11 veces en total, pero no se hace pesado, todo lo contrario, es una sensación muy refrescante y ayuda a aliviar los arañazos de la piernas. Después de unos 7 cruces del río, el camino se separa y empieza a subir, siendo una de las partes más complicadas del recorrido, parte que conozco bastante bien ya que cuando compré mi primera bici de montaña debí de hacerlo 50 veces hasta que un día conseguí hacer el camino completo (tenía unos 15 años y no me importaba cargar con la bici).

Después de un tramo en el que tuvimos que ir por el lecho del río, llegamos a un ensanche de la vereda hasta que se convierte en un camino y llegamos al edificio de la central eléctrica de Dilar, lugar donde nos agrupamos y tomamos un pequeño tente en pie, porque la mejor parte de la ruta estaba por llegar.

Nada más pasar la central hay un camino que sale a derechas y por el que subimos hasta la toma del tubo de la central eléctrica, los 5 primeros metros los hicimos corriendo, pero alguien dijo que era una subida que no merecía la pena hacer corriendo, que era una locura. Para mi fue un alivio, porque aunque había ido bien todo el camino, le temía a esta subida y no sabía si la iba a poder hacer corriendo. Ahora se que no la hubiera podido hacer, pero con un ritmo constante y bastante rápido fui subiendo hasta que llegamos a la toma del tubo donde esperamos a los otros y nos agrupamos para afrontar la ultima parte del recorrido, donde bordeamos la boca de la Pescá hasta llegar de nuevo a los coches.

Total 16 km y casi dos horas de carrera efectivas un poco más si contamos las paradas. Llegué a mi casa a las 1 de la mañana, deseando contárselo a mi mujer, pero como es lógico estaba durmiendo, así que tras una duchita me acosté y me quedé pensando en la experiencia y llegué a la determinación de que correr por montaña es lo que más me gusta, que esto es lo que siempre quise hacer, el poder salir a correr como si fuera en la bici, con variaciones de rutas y paisajes, hacer kms y que no te importe porque el paisaje te absorbe, sentirte vivo. Siento que mis entrenamientos siempre me han llevado a esto, pero o no he tenido la valentía o la forma física y este año gracias a la crisis
y al poco trabajo lo estoy consiguiendo.

Nos vemos el martes que viene. OS dejo la ruta en wikiloc

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