Running y diabetes

Durante mucho tiempo, entre los diabéticos, ha existido un cierto temor a la realización de ejercicio ante la posibilidad de una hipoglucemia. Sin embargo, se ha demostrado que, junto a la alimentación y la insulina, el deporte es uno de los pilares fundamentales para tener una mejor calidad de vida como diabético.

En este sentido, los diabéticos de tipo dos, que es el tipo asociado a la obesidad y que sufren el 90% de diabéticos, tienen menos riesgos de sufrir una hipoglucemia que los de tipo uno, ya que siempre disponen de alguna reserva de glucosa en el organismo. Sin embargo, el deporte, especialmente el running, está especialmente indicado para los diabéticos de ambos tipos, ya que, al romper más glucosa para obtener energía, el cuerpo se ve menos necesitado de insulina.

Por supuesto, se debe realizar un estricto control para evitar caer en hipoglucemias, pero, con un control adecuado de los niveles de azúcar en sangre, no debe haber ningún problema para practicar running o cualquier otro tipo de actividad física.

Diabetes y running: una unión particular

Y es que el running y la diabetes, aunque pudieran parecer incompatibles, llevan tiempo conviviendo. De hecho, existen grupos como Diatlétic formados exclusivamente por diabéticos y que practican habitualmente el running, corren maratones, etc.

En este tipo de actividades (y en muchas otras), la tecnología tiene un papel importante, y es que, en los últimos años, Diatlétic está utilizando un pequeño aparato capaz de medir los niveles de azúcar en sangre en tan sólo cinco segundos, de forma que el diabético sabe en cualquier momento qué dosis de insulina necesita.

Según los atletas de Diatlétic, los atletas diabéticos no sólo pueden competir con aquellos que no padecen la enfermedad, sino que, incluso, tienen un mayor cuidado de algunas consideraciones básicas a la hora de prepararse para las carreras. Por ejemplo, un diabético jamás olvida su desayuno previo a la carrera, algo que sí ocurre con frecuencia entre los atletas que no tienen diabetes. Es por ello que el riesgo de sufrir una hipoglucemia es mayor en los atletas no diabéticos que en los diabéticos.

Por último, cabe destacar que ningún diabético tiene por qué tener ningún tipo de impedimento a la hora de realizar ejercicio, ya sea running u otro. En el caso del running, por la cantidad de esfuerzo que se requiere, es imprescindible tener un buen control de los niveles de azúcar en sangre, por ejemplo, consumiendo agua con azúcar cada diez, quince o veinte minutos. Pero, teniendo en cuenta estas sencillas consideraciones, no hay ningún problema en que un diabético realice ejercicio por muy extenuante que éste sea.

Como bien dicen en Diatlétic, aunque pueda existir algún riesgo menor al practicar ejercicio, siempre será mejor correr este pequeño riesgo de manera controlada, que estar en casa sin hacer nada y cómodamente, lo que, en no pocas ocasiones, conlleva un descuido del control de la enfermedad.

Esperamos que estas líneas os hayan ayudado a desterrar algunos mitos acerca de la diabetes y el ejercicio. El running, como cualquier otro ejercicio físico, no es sólo una posibilidad para los diabéticos, sino que es toda una recomendación, puesto que mejorará su calidad de vida y su control de la enfermedad.

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