Mi Primera Travesía a Nado_por Ñusi Martos

Tengo fobia la agua, me da miedo el mar, el fondo y la oscuridad. Hace unos meses no sabía nadar (me refiero a nadar bien 😉 ), ahora estoy aprendiendo y ayer hice Mi primera Travesía a Nado. Fue en la Herradura y aunque fui pensando que eran 1500 metros, los cierto es que fueron 2100. Y ella ya lo sabía, pero no me lo quiso decir, porque creía que podía hacerlo, y que sin embargo me agobiaría.

IMG_1252Ella es Vane, mi entrenadora de natación, cuyo curriculum deja sin respiración a cualquiera. Una de sus últimas hazañas, ha sido cruzar el estrecho en 3:40, y si alguien tan grande como ella, piensa que estás preparada para hacer algo y confía que puedes hacerlo…qué excusa le ponemos? Ninguna.

Como profesora es un 10, pero como persona le pongo matrícula. Y de todo lo bueno que tiene, me quedo con su HUMILDAD.  Chiquitilla, con todo lo que puedes presumir…y lo callaita que eres! 😉 Te admiro.

 

Bueno, a lo que vamos, que excusa como veis, no tenía, entonces teniendo en cuenta el pánico que me entraba por el cuerpo sólo de pensarlo, qué podía hacer? Pues no pensarlo. Me dejé llevar. Desde el momento que me dijeron de hacerlo hasta el final. Paqui iba, Julia también y conmigo contaban desde el primer día. Pues ala, yo sí a todo y a pensar poco.

Como es normal no dormí la noche anterior, pero ni lo pensé. Vane nos recogió bien tempranito a Julia y a mí y nos fuimos juntas para la Herradura. Ellas hablaban y yo escuchaba, y cada vez me ponía más nerviosa y tenía más preguntas que hacer. Tener en cuenta que soy novata total en esto, no tenía ni idea de nada y es un medio absolutamente nuevo para mí. Si cuando preparé mis cosas el día antes estuve a punto de coger mi mochila de hidratación y la gorra! La cabra tira al monte, no dicen??

El día allí no pudo empezar mejor. Me reencontré con mi querido amigo y Arapahoe Antonio después de todo el verano y desayunamos todos juntos agusto y charlando.

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A Paqui y a mí nos gustó mucho eso de que nos tatuaran el número de dorsal en el brazo, nos hizo mucha ilusión nuestra primera vez!

Nos encontramos también con Moi y Santi Ruiz, que vinieron a hacer la travesía  y estuvo genial verlos a todos, la verdad. Terminando el desayuno yo ya empecé a temblar y Vane se dio cuenta y me cogió la mano. Respira hondo, me decía…que no es nada! En fin, los nervios en situaciones así, no se pueden evitar, qué le vamos a hacer!

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Y así, casi sin darnos cuenta, ya estábamos las Maripuris preparadas y con nuestro dorsal puesto (en el pie!…sí, sí, pregunté…. y esto donde se pone!!!), listas para hacer nuestra primera travesía a nado. Y es que ya sabéis cual es nuestro principal problema, que no sabemos decir que no!

Hay veces que pienso, y para qué me meto yo en esto! Pero no tengo remedio…

Calentamos un poquito, y cuando vi la distancia de las boyas a la orilla….estuve a punto de ir a encerrarme en el coche! Para mí, estaban lejísimos y pensé que no podría hacerlo. Al calentar no fui capaz de llegar a la primera boya, me di la vuelta, como evitando algo que iba a ser inevitable unos pocos minutos después.

Nos explicaron que tras rodear la primera boya roja, tendríamos que avanzar ya paralelos a la orilla, pasando las siguientes 4 boyas amarillas, y justo en la última girar de nuevo hacia la meta. Os digo de verdad que la última boya amarilla se veía lejos lejos de donde salíamos…lavin que mano de nadar me tenía que dar!

Justo antes de salir, Julia me dijo que intentara buscar sus pies y ponerme tras ella, pero ocurrió justo lo que nos temíamos. Unas 400 personas aproximadamente tomamos la salida, todos con gorro naranja y era imposible saber a quien llevabas al lado. Empecé a recibir manotazos y patadas tal cual me habían advertido, y tuve que nadar un poco a brazas para poder ver y llegar ilesa a la boya roja 😉 Una vez allí giré e intenté buscarme un hueco para coger mi ritmo y nadar. Me di cuenta que Paqui estaba a mi lado, que alivio, pensé, no estoy sola…pero no la volví a ver más, imposible.

Fue al pasar la primera boya amarilla cuando realmente encontré mi espacio y pude coger ya un ritmo constante que me permitiera hacer la travesía tranquila y sin agobios. En mi primera vez no quería sufrir, porque la idea…era querer y desear volver y repetir.

Todo estaba oscuro, ya no se veía el fondo, escuchaba las brazadas y mi respiración, y sentía el sol en mi cara cada vez que la sacaba…fue un momento único la verdad. Yo y mis miedos, a solas, y en el mar, ya no había marcha atrás, y tenía que nadar y nadar sin parar.

Fui absolutamente todo el camino pensando. Pensé en Vane, en sus enseñanzas y en cómo las iba aplicando. Cuando ella ya probablemente hubiera llegado, yo seguiría ahí luchando, y sabía que estaría orgullosa de mí y de todas nosotras. Pensé en Julia y en Paqui, en cómo irían, en que aunque separadas, íbamos juntas. Pensé en mí y en que me iba a demostrar una vez más que podía (con el miedo que te da, qué cojones tienes Ñusi, me repetía…) No dudéis en animaros eh? Funciona! Y justo al pasar la tercera boya amarilla y ver lo lejos que aún estaba la última, (de 250 metros entre boya y boya nada, 500 aproximadamente, y de eso nos damos cuenta hasta las novatas como yo), tuve un momento de debilidad y como siempre apareció él, con su lucha diaria, su fortaleza y su voluntad, y entonces rápidamente se me pasó. Gracias de nuevo, amigo Jorge.

Y sin darme cuenta, pasé la última boya y giré dirección a la costa. Levantando cada vez más la cabeza para no desviarme. Ya veía el arco de meta, estaba súper contenta! Miré el reloj y ví 40 minutos….pensé….cuchi que despacio he venido, no? La última vez que nadé en Calahonda hice 1600 metros en 40 minutos…bueno, pues serán los manotazos, las paradas para colocarme las gafas, los metros que me desviaba un poquito sin querer….En fin que más da, estoy llegando!

Pisé tierra y quise salir yo muy dispuesta corriendo a cruzar el arco de meta, cuando me di cuenta que mi cuerpo entero temblaba y estuve a punto de caerme. Suerte que no pillaran ese momento las cámaras!

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En seguida vi a Antonio, Moi y Santi. Qué alegría! Y lo primero que hice fue ir a abrazar a Vane y a Julia que ya había llegado. Vane me dijo, qué orgullosa estoy, y eso para mí ha sido el mejor trofeo. Fue en ese momento cuando me dijeron que acababa de nadar 2100 metros (más los que yo me metí de más jajaja), y entonces pensé que no lo había hecho tan mal!

Nuestro amigo Dani Pascual estaba allí también, pues su hijos nadaban, y vaya tela con los peques, dos fueras de serie! Nos hizo una foto a la representación Qualquiera en La Travesía, qué orgullo de amigos y compañeros!

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Me alegré mucho de ver a mis amigas Cristina y María, que se acercaron a vernos a meta. A Juan, a Dani y a Menchu, a Victor, y por si acaso se me olvida alguien, mil gracias a todos por vuestros abrazos.

El día terminó con unas cervezas y comida de lujo con My Swim Team y Fabian, otro fenómeno que se unió al grupo de las chicas sin rechistar 😉 Estuve muy a gusto con todos vosotros!

Dejo el tostón ya, pero varias cositas antes de terminar. Tengo que hacer mención a mi hermano Tite, porque este mes de Agosto en Calahonda era yo quien le animaba a nadar y casi lo obligaba diciéndole que luego se alegraría, que no fuera flojo, jeje, que era un buen momento para hacer deporte, y erre que erre, hasta que lo conseguía. Y en realidad era yo quien lo necesitaba porque me daba pánico entrar sola al mar aunque fuera a ras de la orilla, y a su lado me he atrevido y he podido entrenar en aguas abiertas antes de mi primera prueba. Gracias de verdad por acompañarme. 🙂

IMG_1255A Vane, POR TODO. Nada más que decir. A Julia por repetirme hasta la saciedad que puedo con esto y con más. A Paqui por estar a mi lado una vez más, y por la pulsera de la suerte…dio resultado 🙂 Y a Mar y Anuska, que aunque no estuvieron, las tuve presentes en todo momento porque son parte de My Swim Team y de esta historia. Gracias por animarme por whatsapp y por estar pendiente nuestra toda la mañana. Sólo vosotras sabéis lo mucho que esto ha supuesto para mí, mis temores y mis miedos y lo imposible que hace unos meses veía nadar y menos en el mar. Vosotras lo habéis hecho posible.

Ah y por cierto! Por si os lo preguntabais…Vane subió a podium, la primera, por supuesto! QUÉ ORGULLOSAS ESTAMOS DE TÍ!

Pues ya he terminado, espero que os haya gustado! No olvidéis nunca que podéis lograr todo aquello que os propongáis. Como veis no soy ninguna jovenzuela, pero no pierdo la ilusión por hacer cosas nuevas. Con 41 años me he puesto a nadar y he superado mis miedos en el mar. No dejéis de soñar!!

Ah! Se me olvidadaba lo más importante! Queréis ser una Súper Heroína como yo? Pues DONAD MEDULA, DONAD VIDA! 🙂 Cualquiera Puede Hacerlo! Tenéis toda la info aquí. No cuesta nada y podemos ayudar mucho! Por Pablo Raez y por todos esos pelones peleones #siemprefuertes

 

Hasta pronto amigos y gracias or estar ahí, muac!

 

 

 

 

 

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