JARAPALOS 2015 Y ….. 2016, 2017, 2018….

Hace dos años la sufrí, vaya que si la sufrí. Creo que los chalecos que por aquel entonces regalaban con su ya conocida frase “duele, claro que duele” estaban hechos para mí. Me enfrenté a una carrera durísima sin estar en mis mejores condiciones, y me puso en mi sitio desde el principio al fin. Fue muy duro, pero la compañía de Paqui y la belleza del recorrido, me dejaron con ganas de más, de mucho más.

Además, al cruzar la línea de meta, tuve el recibimiento más emotivo hasta el momento de mis queridos Arapahoes, y aquello curó todos mis males y me hizo quedar con todo lo bueno. No lo olvidaré jamás.

Volví pues convencida en 2014, más fuerte, más ilusionada, y disfruté como una enana. Nuestro equipo creció, siendo cuatro las magníficas que superamos este trazado tan exigente, riendo y pasándolo pipa. Áquel año, fue una auténtica fiesta.

Por tanto, me enamoré. Perdidamente vaya. Y éste es el motivo por el que ha habido JARAPALOS 2015 y ….. 2016, 2017, 2018 ….. mientras que mi cuerpo aguante, me encuentre bien y no surja inconveniente, asistiré a esta carrera cada año para sufrirla y disfrutarla, porque quiero convertirme en una Súper Paca… jajaja, bueno… en Súper Ñusi! 😉

COMIENZO JARAPALOS 2015

De la carrera, que más contaros que ya no sepáis. Conocéis el perfil, la dureza, la belleza y mis crónicas anteriores. Pero nosotras la vivimos de nuevo, con la ilusión de la primera vez. Sin saber con quien nos encontraríamos, ni compartiríamos kilómetros, tan sólo con la certeza de que nosotras dos, pasara lo que pasara, estaríamos juntas hasta el final.

Y no faltó la foto, que cada año nos hacemos en el mismo lugar que nos cautivó áquel primer año, al comienzo de la carrera. Guau! Esto es Jarapalos!

Desde que dieron el pistoletazo de salida hasta mitad de carrera aproximadamente, no nos separamos de nuestro amigo y Arapahoe Dani. Era la primera vez que él venía a Jarapalos y afrontó la carrera con mucho respeto, pues sabía por nosotros de qué se trataba y además no se encontraba tan fuerte como normalmente lo está. Ahí abajo lo vemos con pañuelo en la cabeza tras nosotras, sube que te sube. Qué grande eres Daniel!

SUBIDA SUBIDA2

He de decir que yo tampoco llegué muy bien este año…. y Paqui da fe que no engaño! Físicamente fenomenal, me siento más fuerte que nunca. Pero estuve toda la semana anterior muy resfriada, con algunas décimas de fiebre, y lo peor de todo, con una tos que no me dejó dormir en absoluto los días previos.

Os aseguro que dudé muchísimo en asistir. Me parecía irresponsable afrontar un reto tan duro con ese cansancio tan tremendo encima, pues sin duda me pasaría factura! Sabía el esfuerzo físico que supondría, y me daba miedo que pudiera ocurrir algo con las defensas por los suelos. Y entonces hablé con Charlie, porque creo que si él me llega a decir que efectivamente era una irresponsabilidad, me hubiera quedado en casa.

Me dijo: “Llevas esperando y entrenando Jarapalos un año… no lo vas a intentar? No me parece una locura, vas, y si te encuentras mal, sea el kilómetro que sea, te retiras sin dudarlo, pero lo habrás intentado.”

Y os prometo que en aquel momento desaparecieron mis dudas y fui feliz! Iría a Jarapalos y con el visto bueno!

En el kilómetro 10 tuve mi primera molestia. El soleo derecho me dio un sustillo en nuestro último entreno y me hizo volver casi caminando durante los últimos kilómetros. Aunque descansé y fui a mi súper fisio Rocío, comencé a notarlo de nuevo en Jarapalos, y me preocupó que pudiera ocurrir lo mismo y me impidiera correr. En el avituallamiento me echaron reflex, lo estiré un poco y continué.

A mi hermano Ignacio también nos lo íbamos encontrando, nos juntábamos y nos separábamos, hasta que allá por el kilómetro 16 nos quedamos definitivamente con él y empezamos a su vez a despegarnos poco a poco de Dani.  En condiciones normales, ellos harían la carrera por delante nuestra, pero ambos estaban este año desentrenados. Y para nosotras era un placer compartir kilómetros con los nuestros!

Pero la sorpresa fue ver de repente a Quiros, al tío de la vara, andando tranquilamente porque no tenía ganas de correr! Nos estaba esperando para unirse a nosotros y desde ese momento hasta el final formamos un equipo, y vaya equipo!

EQUIPO1

EQUIPO2

No imagináis cuanto nos reímos. Ni cuanto se agradece eso para entretenerte y evitar pensar en la interminable cuesta que estás subiendo…

Mi sóleo estaba cada vez peor e Ignacio me dio una crema mágica con la que me dí un masaje y me dejé una buena plasta. Quiros decía que con eso o me curaba o me cortaban la pierna 😉 …y fue lo primero! No se si me curé, pero engañé a mi cuerpo y me dejó continuar corriendo. Un problema menos!

Pero la tos…ay la tos! No me dejó en ningún momento. Tosía y tosía, y cuando paraba en los avituallamientos más todavía, y allí me decían, tranquila cariño, bebe, descansa, respira! Mientras Paqui le decía a Quiros “ésta se nos muere” 😉

Sin embargo, los kilómetros pasaban en un recorrido que casi ya me sabía de memoria, y mira que eso es raro en mí que no me quedo con una ruta ni queriendo. Ir los cuatro ayudó mucho, sobre todo por las risas. A Ignacio se le encendía un sensor en las subidas, sus piernas eran ya dos bloques de hielo, y cuando nos deteníamos por cualquier motivo, él nos pasaba de largo sin apenas flexionarlas porque decía que le era imposible parar! Para verlo, de verdad. Las risas entre los cuatro de este equipo imprevisto, que no atendía órdenes, hicieron que a Paqui y a mí se nos escapara el pis! Madre mía, es que imaginaros eso, rápido y cuesta abajo! Pues te orinas, claro!

Y llegamos los cuatro juntos a meta, aunque Paqui y yo no pudimos evitar nuestro ya típico sprint final!  Y mirarlo en estas secuencias….que da susto ver como vamos en cada zancada iguales y con la misma pierna! Sincronización Maripuri….

Paqui y yo le raspamos 20 minutillos al crono del año anterior. Nunca entrenamos velocidad, nunca, nunca, por lo que para nosotras cualquier mejora es tan sólo señal de que cada vez disfrutamos más. Con nuestros entrenos, con nuestro deporte, y con nuestros Arapahoes.  Pero sobre todo, teniéndonos la una a la otra. Amiga, eres mi espejo y te quiero!

Como muchas de las mujeres que estarán leyendo esta crónica, somos mamás y trabajadoras, pero se puede! Se puede empezar de cero y llegar a ésto. Sólo hacen falta ganas, ilusión, fuerza de voluntad y un poquito de esfuerzo. Pero las ventajas que os proporcionará no sólo a nivel físico, superarán con creces cualquier sacrificio. Correr nos hace fuertes, y en mallas y zapatillas podemos con todo amigas! Cruzar un arco de meta una y otra vez, ver que eres capaz de conseguirlo, que no hay límite que pueda contigo… eso te da una seguridad en tí misma que se puede aplicar en todos los aspectos de la vida. Veis?

META

Y allí, en la recta final, estaban todos los Arapahoes que ya habían llegado, esperándonos al resto. Santi, Moi, los dos Manus, Caballero, Pequi, Luis y Tite, mi hermano cámara en mano. Todos gritando y animando. Ignacio y Quiros tras nosotras hasta que nos fundimos en áquel abrazo. Ya estaba superado! Y al final del todo, tras el arco de meta, Curri, que se fue hasta allí para recibirnos, darnos la enhorabuena y abrazarnos. Gracias, gracias, gracias!

Esperamos al resto, todos unos campeones, del primero al último. Llegaron Dani, Mariano, Jose La chica, Antonio Jose y Juanjo. Y ya estábamos todos. Cada uno con su historia, con su sufrimiento, su satisfacción y su propia experiencia en la carrera. Pero todos, absolutamente todos, unos luchadores que en más o menos tiempo, cruzamos la meta!

Jarapalos, duele claro, que duele! Pero estar con tu familia ese día lo cura todo. Porque eso es lo que sois, TODOS, mi familia. Sois mis amigos, mi alegría, mis ganas de pasar un gran día. Y correr una carrera como ésta, significa disfrutar de cada uno de vosotros, y echar al baúl de los recuerdos imborrables, otros tantos que harán más grande mi paso por la vida. Os quiero!(…amigas lectoras…correr también te regala ésto).

EQUIPO Q

Y Ojo! Que en esta foto faltan dos grandes, los más grandes! Tite y Juanma, no me olvido de vosotros! Tite se quedó con toda la pena de no poder participar por un problema en la rodilla y no dudó en venir a apoyarnos, como Juanma, que ya lo hizo el año pasado. Gracias hermano, gracias amigo!

 

Y ya termino con dos reflexiones.

La primera en cuanto a la carrera y voluntariado: Que tomen nota las demás, cualquiera que sea. Qué grande es Jarapalos en todo su conjunto. Qué belleza de recorrido, que avituallamientos, qué voluntariado y qué gran equipo humano. Nos miman y cuidan durante todo el trayecto, a sabiendas de que cuando te vienes abajo, eres capaz de recuperar con sus palabras de aliento. Mil veces gracias!

La segunda en cuanto al Totum Sport: mi recuperación y la de todos los demás ha sido bestial. Es cierto que cada vez tenemos más montaña y estamos más fuertes (recordar el primer año al bajar de la furgoneta de Juanjo todos tras la carrera….los zombies andaban con más garbo que nosotros 😉 😉 ). Pero también es cierto que la ingesta de agua de mar antes, durante y después de la carrera, ha sido un descubrimiento, pues te ayuda a estar hidratada durante el esfuerzo evitando calambres, y a recuperar al terminar evitando las agujetas.

Y es que yo al día siguiente estaba estupenda, cogí un avión con mi Maripuri y otras amigas rumbo a Barcelona, y nos hicimos otro maratón andando y bailamos viendo a Madonna!

Así que un 10 para Totum Sport, para mí el complemento perfecto.

Pues ya os dejo, y Arapahoes… dejadme! Que en menos de 4 meses he hecho el Ultra Sierra Nevada, la Maraton de Lisboa y Jarapalos. Buen fin de año, no??? Ahora a bajar un pelín el ritmo, lo necesito! A seguir disfrutando con vosotros cada domingo y a hacer carreras sólo cuando como ésta, merezcan la pena!

 

 

 

 

 

 

 

 

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