¡Felices fiestas!, y alguna cosilla más.

Pues por fin tengo un pequeño lapso de tiempo para dedicarme a todo lo que me gusta. Digo pequeño porque en breves volveré a mi cueva a estudiar, y no, no sigo un estilo de paleovida, jaja.

Tengo que hacer mención de algunos acontecimientos de estos meses.

En primer lugar he de decir que en la Media Maratón de Córdoba no cumplí las expectativas que tenía a finales de septiembre. Pensaba hacer una mejor carrera, pero la verdad es que a partir del kilómetro 16 las pasé canutas.

Ya empecé la carrera tocado. Me dolía un poco la cabeza del 5º metatarsiano, posiblemente debido a sobrecarga al modificar la pisada, ya que mi 2º dedo es más largo que el primero, por tanto el primer impacto que recibe el pie es en ese metatarsiano, y a la larga, en un recorrido normalmente de más de 15 kilómetros, me empieza a molestar, haciendo que, sin querer,  modifique la pisada para paliar esa molestia.

Los primeros 10 kilómetros los hice sin molestia alguna y a un ritmo bastante bueno, pero poco a poco comenzaba a notar las molestias. En el kilómetro 15 tuve que disminuir muchísimo el ritmo, planteándome incluso dejar la carrera porque no estaba disfrutando. Pero bueno, gracias al apoyo de otros corredores conseguí terminarla.

La terminé en 1 hora y 59 minutos. Reflexionando después pensé: contra, está genial, teniendo en cuenta que apenas había entrenado, y menos para cumplir los objetivos que me había marcado en septiembre. Es obvio que la falta de entrenamiento por, valga la redundancia, falta de tiempo, fue causante de las malas sensaciones al final de la carrera.

Gracias a David Doña y los Califas por el apoyo durante la carrera.

He de decir que en cuanto a mi problema de apoyo, ya le he puesto solución. Después de visitar a un especialista, la solución que me dio fue una especie de plantilla solo a nivel de las cabezas de los metatarsianos cuya función es que cuando el pie impacta sobre el suelo todos los metatarsianos impacten por igual, y que no reciba uno más impacto que otro. Es decir, que el pie haga su pisada natural y así corregir ese “defectillo” anatómico, si podemos llamarlo así, ya que no lo es. Esa plantilla sólo la tengo pegada en las Vibram Fivefingers, pues no me supone ningún problema en el calzado diario, sólo al correr.

Muchos pensarán: “¿pero realmente te merece la pena correr así teniendo ese problema?, ¿Por qué no usar amortiguadas?”.

Realmente son preguntas que incluso yo mismo me he hecho. Podría usar amortiguadas y correr con técnica minimalista. O alternar ambos tipos de calzado. Pero sinceramente, pienso que correr así no es simplemente una técnica, pienso que es una ”filosofía” de correr que me aporta un conjunto de sensaciones que no quiero cambiar. Por ello, me dije que primero pondría todas las soluciones posibles para seguir corriendo minimalista, y cuando las agote sin resultado o mejoría alguna, entonces me plantearía volver al calzado convencional, siempre por seguir disfrutando corriendo, que es lo principal.

En tercer lugar, ya estoy mirando mis próximas metas, entre las que seguro se encuentran:

–          I Cross Batalla de Munda (montilla) : va a ser un encuentro más que espectacular.

–          Media maratón de Jerez de la frontera: ¿Cómo no ir a la media de mi ciudad? Además de que estoy picando a mi padre para que se anime a hacer su primera media.

–          ¿Maratón de Sevilla?: me lo planteó David Doña pero aun no sabemos si podremos estar listos para esa fecha, sería mi primera maratón, y me costaría muchísimo, teniendo en cuenta que el mes de antes no podría entrenar mucho (malditos exámenes).

Esas son las carreras más próximas avistadas (Febrero). Seguiré viendo más carreras apetitosas para este año 2013.

 

¡Aprovecho también con esta entrada para desearos a todos Feliz Navidad y próspero año nuevo!

 

 

 

 

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