El Lorax y el barefoot, una estrecha relación.

¨Nuestros estudios dicen que si metes cualquier cosa en una botella de plástico, la gente lo compra.”

Esta frase es una de mis preferidas de la película ¨Lorax, en busca de La Trúfula Perdida”, película de animación basada en el libro infantil El Lorax de Dr. Seuss  que vi el verano pasado con mis hijos y que nos encantó. Se saben los diálogos y las canciones de memoria y  a mi me gusta tanto como a ellos.  A parte de ser una peli entretenida y con mensaje,  yo le veo mucha similitud a lo que en ella se cuenta con el uso de las zapatillas amortiguadas  y  el correr descalzo. Quizá esté un poco obsesionado, lo reconozco;).

La peli se desarrolla en un lugar en el que no existen los árboles ni ningún tipo de plantas, todo es prefabricado. En lugar de eso tienen árboles artificiales que cambian de color, se iluminan, tienen música, giran sobre si mismos, etc.

El protagonista, Ted, quiere conseguir  un árbol de verdad. La chica que le gusta sueña con ver uno, así que decide ir hasta un lejano lugar donde su abuela le ha contado que vive un extraño anciano que sabe la historia de lo que les pasó a los árboles y por qué desaparecieron.

Los habitantes del lugar donde vive Ted, incluida su madre,  no se creen que alguna vez existieron los árboles de verdad, y si alguno se lo cree, piensa que da igual que desaparecieran porque no sirven para nada, siendo mucho mejores y más útiles los artificiales. Se ríen de Ted cuando les cuenta que los árboles de verdad producen oxígeno mediante un proceso llamado fotosíntesis y que si hubiera árboles por toda la ciudad no tendrían que comprar aire embotellado porque lo tendrían gratis y por todos lados. Que todos respirarían mejor.

Después de ganarse la confianza del anciano, éste le cuenta la historia de cómo desaparecieron los árboles y le entrega la última semilla  que queda en la tierra. Le dice que a nadie le importan los árboles y que no hay nada que hacer, pero Ted está empeñado en demostrarle que a el si que  le importan.

Los planes de Ted no le gustan al hombre más rico de la ciudad, ya que es el dueño de media ciudad incluyendo  la fábrica que vende el aire embotellado, y hace todo lo posible para impedirlo.

Por mucho que Ted habla de los árboles nadie le hace caso, por lo que acaba robando una excavadora y haciendo un agujero en el centro de la ciudad para así poder plantar la semilla y que todo el mundo pueda ver crecer un árbol de verdad con sus propios ojos. De esta manera,  consigue quitar la venda de los ojos a todo el mundo y logra así que vuelva a haber interés por los árboles, capaces de producir oxígeno gratis  para todos y de crear un ambiente más saludable. Hace ver a la gente  que se puede respirar aire puro sin necesidad de comprarlo, como se había hecho hasta hacía unos cuantos años.

Probablemente la mayoría ya habréis visto las similitudes de esta historia con el barefoot o correr descalzo. La frase con  la que comienza el post y que le dicen al dueño de la ciudad sus empleados, ¨nuestros estudios demuestran que si metes cualquier cosa en una botella de plástico, la gente lo compra”, podría aplicarse perfectamente al mundo del calzado para correr: “nuestros estudios demuestran que si metes geles de absorción y otras tecnologías en unas zapatillas, la gente las compra y las usa para correr”.

Por mucho que le digas a alguien que correr descalzo es posible, saludable y gratis, la mayoría no se lo cree, y aunque se lo crea, suelen pensar que para qué hacerlo descalzo si ahora existen zapatillas con amortiguación. Por algo las habrán inventado, se suele pensar.  Por mucho que le digas a alguien que el origen de su dolor de rodilla puede estar causado por el calzado que usa y que aprendiendo a correr  descalzo se puede eliminar, nadie se lo cree. Es más fácil (y un poco más caro) pensar que una zapatilla último modelo y con nuevos geles de absorción puede ser la solución.  Al igual que los habitantes de Thneedville,  si el aire está enrarecido y tienen problemas respiratorios prefieren comprar aire embotellado que creerse que simplemente plantando árboles se soluciona el problema gratis.

En este símil que propongo, el correr descalzo es como plantar árboles, las zapatillas amortiguadas son el aire embotellado y los problemas respiratorios son las lesiones.  Si plantas árboles (aprender a correr descalzo), obtendrás aire limpio y saludable (correr sin lesiones) y podrás ahorrarte el comprar aire en botellas de plástico (zapatillas amortiguadas y  plantillas correctoras).

Para comprobarlo, sólo hay que hacer lo que hace Ted, verlo con tus propios ojos. Quitarse las zapas y trotar un poco descalzo es como plantar una semilla: con paciencia, cuidado y un poco de tiempo los resultados pueden ser espectaculares e increibles.  Pero esto sólo se puede saber si plantas una semilla o si corres descalzo.

No hace falta renunciar al calzado si no quieres. No hace falta correr maratones descalzo  si no quieres. Tómalo como una parte de tu entrenamiento. Tómalo como un medio, no cómo un fin. Aprende a correr descalzo y ya correrás siempre cómo si fueras descalzo, aunque uses zapatillas. Como hacen los atletas  kenyatas.

Algunas veces, como pasa en este caso, la tecnología no puede mejorar lo que la naturaleza nos da. Jamás podremos sustituir a los árboles por unos de fábrica y jamás podremos sustituir nuestros pies por ningún tipo de calzado, por muy tecnológico y avanzado que este sea. La naturaleza hay que cuidarla, la nuestra y la que nos rodea, no sustituirla.

Como dicen en la peli refiriéndose a la semilla: ¨lo que cuenta no es lo que es, sino lo que puede llegar a ser¨. Todos tenemos un tremendo potencial en nuestros pies y lo estamos anulando con el calzado amortiguado.

Prueba a correr descalzo, te sorprenderás.

)

os dejo Algunos consejos sobre cómo empezar a correr descalzo.

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