Dudas y consejos sobre la bebida deportiva UCAN

Desde que publiqué los dos artículos sobre Qué comer mientras corremos (parte I y parte II) habéis sido muchos los que os habéis interesado por la bebida deportiva UCAN y también muchos los que ya lo habéis probado o estáis a punto de hacerlo.

Lo primero es dar las gracias a todos por la aceptación e interés mostrado y lo segundo  aclarar algunas dudas surgidas en cuanto a su uso, funcionamiento, recomendaciones, expectativas, diferencias con otros productos similares, etc.

Sois muchos los que me habéis escrito diciendo que os ha ido fenomenal en las primeras pruebas con este producto. Algunos lo habéis compartido en redes sociales y otros se lo habéis contado a vuestros amigos y se ha ido transmitiendo de uno a otro por el boca a boca. Esto ha  generado algunas expectativas en mucha gente que sin conocer exactamente el producto y su mecanismo de acción creen que tomarlo les va a proporcionar una energía inmediata y duradera  como por arte de magia.

 

UCAN no hace milagros

Cuando en este post de Pesque sobre su experiencia alimenticia en carreras habla de “opción inteligente” para referirse a usar en carrera UCAN como fuente alimenticia, se refiere como inteligente a pasarse un tiempo entrenando al cuerpo para que pueda usar de un modo eficiente los ácidos grasos y así evitar la dependencia excesiva de carbohidratos durante la competición.  

UCAN no lleva ningún componente energizante que lo haga especial. Básicamente es comida sin azúcar añadido que aporta energía de manera natural, como la propia comida. La diferencia entre UCAN y otros productos comerciales con el mismo fin (proporcionar energía mientras hacemos deporte) es que UCAN es una fuente de carbohidratos que permite que usemos de manera más eficiente nuestro metabolismo de las grasas.  Por lo tanto, según tengamos de entrenado y adaptado previamente nuestro metabolismo de las grasas, mejor nos irá con SuperStarch de UCAN.

Es decir, lo primero que se debe hacer es enseñar a tu cuerpo a utilizar grasa como energía principal y dejar la glucosa para los esfuerzos extra y para cubrir las necesidades básicas del cerebro. Si tienes un metabolismo muy dependiente de la glucosa, no esperes milagros el primer día por tomar UCAN.

Sin embargo, tomando sólo UCAN para entrenar además de realizar algunos cambios en tu alimentación diaria,  conseguirás poco a poco depender menos de la glucosa y usar más tu grasa corporal. Si quieres entender bien cómo funciona nuestro metabolismo y cómo convertirte en una máquina de quemar grasas,  lee estos dos post del blog Fitness Revolucionario, donde su autor lo explica muy bien, con mucho rigor y de manera entendible por cualquiera: Conviértete en una máquina de quemar grasas, Parte I y Parte II.

Cualquier persona que hace larga distancia y por lo tanto hace entrenamientos largos, tiene en mayor o menor medida entrenado su metabolismo de las grasas. Si encima esta persona está habituada a hacer entrenos en ayunas, sigue una dieta evolutiva (paleo) o una dieta baja en carbohidratos, los efectos positivos de UCAN son inmediatos. Desde la primera toma va a notar que lleva un aporte extra de energía a la vez que sigue quemando grasas de manera eficiente y continua.

El papel de la insulina

Gran parte de la clave de esto la tenemos en cómo se comportan los niveles de insulina en sangre en presencia de UCAN (SuperStarch) y cómo lo hacen en presencia de maltodextrina (componente principal de los demás preparados energéticos comerciales) antes, durante y después del ejercicio.

Gráfica que recoge cómo varían los niveles de insulina en sangre en presencia de UCAN y de otros preparados a base de maltodextrina.
Gráfica que recoge cómo varían los niveles de insulina en sangre en presencia de UCAN y de otros preparados a base de maltodextrina. (Fuente: www.ucangeneration.es)

Como se puede apreciar en la gráfica, cuando tomamos un preparado con maltodextrina (gráfica en color azul) inmediatamente después de la ingesta nos sube la insulina en sangre bruscamente, señal de que los niveles de glucosa han aumentado también de manera brusca. La insulina es la hormona encargada de limpiar la sangre de glucosa, haciendo que esta se acumule en los músculos (e hígado) en forma de glucógeno (si hemos agotado las reservas que teníamos) y  en las células de grasa, que absorben el exceso de glucosa y lo almacenan para cuando se necesite (épocas de hambruna).

Por lo tanto, si tenemos continuamente los niveles de insulina elevados y estamos acostumbrados a quemar azúcar continuamente como combustible principal, no activaremos el metabolismo de las grasas,  estando este sistema un poco desentrenado  por el poco uso. Esto contribuye a que, paradójicamente,  a pesar de hacer mucho ejercicio no nos deshagamos de nuestro exceso de grasa corporal o incluso  vayamos aumentándolo.

Al tomar UCAN (gráfica en color rojo), los niveles de insulina se mantienen prácticamente estables y bajos antes, durante y después del ejercicio, lo que permite o facilita que sigas obteniendo energía a apartir de tus reservas de grasa en vez de usar únicamente el glucógeno acumulado y los aportes externos de glucosa.

¿Por qué es interesante usar la grasa como combustible principal para carreras de larga distancia?  Entre otras cosas, porque un adulto medio es capaz de almacenar 2.000 calorías en forma de glucosa (reserva que se agota como mucho a los dos horas) y entre 100.000 y 150.000 calorías en forma de grasa (reserva prácticamente inacabable).  Si somos capaces de acceder a esas descomunales reservas de grasa y quemarlas eficientemente, dependeremos mucho menos de la ingesta de alimentos durante una carrera o entrenamiento largo, minimizando así los problemas estomacales, las naúseas, vómitos, etc., tan habituales en larga distancia.

Además de tener más reservas de grasa que de glucosa, la grasa aporta más energía por gramo que la glucosa (9 cal por gramo de grasa frente a 4 cal por gramo de glucosa). De esta manera, podrás funcionar con un aporte externo de entre 25-100 calorías (según dicen en su web los atletas que toman UCAN) por hora en forma de carbohidratos en lugar de las 300 calorías por hora o más que se recomiendan con otros preparados alimenticios a base de carbohidratos.

 

Uso de UCAN por personas no adaptadas a usar las grasas como combustible principal

Si eres de los que está muy habituado a comer hidratos de carbono procedentes de cereales refinados (pan blanco, arroz blanco, pasta, etc.)  y azúcar para entrenar (geles, geles barritas, bebidas de hidratos con azúcar, etc.) y pruebas un día UCAN en ayunas, es muy probable que notes mucha sensación de hambre, estómago vacío y que te sientas raro e incluso apajarado. Tu cuerpo está acostumbrado a funcionar con los niveles de glucosa e insulina elevados, los echa en falta y te los pide. Por eso debes ir acostumbrándote poco a poco en entrenos suaves y no muy largos,  además  llevar encima un poco de comida (una barrita, un plátano, pasas, etc.) por si acaso lo necesitas. En poco tiempo, si reduces en tu dieta diaria  el consumo de este tipo de carbohidratos progresivamente e intercalas entrenamientos en ayunas o ayunos intermitentes,  dependerás mucho menos del azúcar y podrás estar corriendo o pedaleando durante horas sólo tomando UCAN  (80 calorías por dosis) cada 2 horas, ya que usarás más tus grasas.

Algo así le pasó a un amigo con el que salí en bici el pasado sábado y que probó UCAN por primera vez sin haber desayunado. Antes de la primera hora de entreno llevaba una sensación de hambre tremenda y aunque decía que se encontraba “bien pero raro”,  no paraba de pensar en comida. Hicimos una salida de 2 horas con una buena subida.  Yo la hice en ayuno absoluto sin problema.

Me consta también que a otras personas que lo probaban este fin de semana por primera vez les pasó algo similar, uno de ellos mi propio hermano.  Pasar como he dicho más arriba, de una ingesta aproximada de 300 calorías/hora o más a menos de 100 (una dosis de UCAN sin proteína aporta 80) de un día para otro sin tener el metabolismo de las grasas en plena forma, tiene estas consecuencias.

Otra cuestión es el tipo de deporte que se practique. Donde más problemas se tienen para digerir alimentos es en la carrera a pie, que es donde el estómago se cierra más y hace más difícil la ingesta y digestión de cualquier cosa, sobre todo a lo largo de una ultra o del maratón en un triatlón distancia Ironman. Los triatletas suelen tener los problemas de estómago y los vómitos en la carrera a pie, no en la bici. En la bici es más fácil digerir los alimentos, por lo que, aunque UCAN está también indicado y aporta las mismas mejoras en bici que en la carrera a pie, donde más ventajas vas a encontrar adaptándote a funcionar con UCAN es en la carrera a pie. Además, en la bici se suelen hacer tiradas de más horas y es más fácil apajararse si no estás adaptado a funcionar sin depender del aporte externo de glucosa cada poco tiempo.

Pero como me ha comentado un amigo triatleta habituado a hacer entrenamientos  en ayunas, ir en ayunas en bici le costaba más trabajo y con UCAN ha conseguido poder ir en bici sin tomar nada más, y así poder ir quemando grasas pero teniendo el aporte de energía de los carbohidratos. Así que si eres triatleta, pruébalo primero en la carrera a pie, adáptate un poco y luego pruébalo en la bici.

Gráfica que muestra la quema de grasas antes, durante y después del ejercicio con ingesta de UCAN (línea roja) y con la ingesta de maltodextrina (línea azul).
Gráfica que muestra la quema de grasas antes, durante y después del ejercicio con ingesta de UCAN (línea roja) y con la ingesta de maltodextrina (línea azul). Con Superstarch de UCAN se quema más grasa, haciendo que el aporte calórico externo requerido sea de entre 25-100 calorías por hora. Las recomendaciones con otros preparados a base de maltodextrina son de 300-400 calorías por hora.

Diferencias con otros carbohidratos complejos de elevado peso molecular

Otra cuestión que me habéis planteado algunos es que en qué se diferencia con el Vitargo. El Vitargo es un carbohidrato complejo patentado que se usa hace algunos años y que tiene bastante aceptación entre deportistas de larga distancia (también por lo visto entre culturistas).

El Vitargo presenta ciertas ventajas frente a los preparados con maltodextrina y otros azúcares, principalmente su mejor tolerancia por parte del estómago. Al ser también un carbohidrato de elevado peso molecular y baja osmolalidad, su paso por el estómago es muy rápido y no produce molestias o produce muchas menos que la maltodextrina. Sin embargo, el propio fabricante dice que se absorbe muy rápido en el intestino  pasando a sangre y produciendo un aumento de glucosa e insulina incluso más rápido que los preparados a base de maltodextrina u otros azúcares simples. Esto lo destacan porque de esa manera se recargan más rápido los depósitos de glucógeno.

Por lo tanto,  no tiene nada que ver con el  SuperStarch de UCAN ya que sigue produciendo bruscos aumentos de insulina en sangre y por lo tanto, aunque recargue rápido los depósitos de glucógeno, no favorece el uso de las grasas como combustible principal.

 

Recomendaciones de uso y sabores. 

El SuperStarch de UCAN se encuentra disponible en España en 4 sabores para la variedad sin proteína y en 1 para la variedad con proteína. 3 de ellos (limón, frambuesa y frutos rojos) llevan además sales minerales (160 mg de sodio y 95 mg de potasio por dosis). La 4ª variedad es de sabor neutro o sin sabor, pensado para quién no tolere edulcorantes (llevan stevia los otros como edulcorante) o aromatizantes. También para el que no le gusten los otros sabores. Esta opción no lleva sales minerales y también la usan deportistas para personalizarse ellos su bebida, añadiéndole zumos de frutas o lo que se les ocurra.

Sobre los sabores, hay opiniones para todos los gustos como es lógico, pero en cualquier caso, te guste más o menos, son sabores suaves y pueden ser tolerados fácilmente aunque no te gusten. Si se toma con agua fría como recomienda el fabricante, se disuelve mejor y está más bueno.

Se recomienda tomar una dosis (25 g, lo que entra en el cacito dosificador incluido) 30 minutos antes del ejercicio diluido en 500 ml de agua fría y repetir la dosis cada 2 horas si el entreno o carrera son largos. también se puede iniciar en entreno o carrera si son largos con una doble dosis.

Nada más terminar el entreno o carrera el fabricante recomienda tomar otra dosis, en este caso de la versión con proteína, para rellenar depósitos de glucógeno y reparar estructuras. La diferencia entre hacerlo con un producto UCAN o hacerlo con otros a bsae de maltodextrina es que con UCAN recargas los depósitos de glucógeno pero sigues manteniendo bajos los niveles de insulina, por lo que seguirás quemando grasas después de haber terminado el entrenamiento. La versión con proteína también se puede usar durante entrenamientos o carreras muy largas.

Mucho me preguntáis si se puede desayunar algo o mezclar con otros alimentos ricos en carbohidratos. Para permitir que se produzca la quema de grasas es necesario que no suba bruscamente la glucosa ni por lo tanto la insulina. Se puede desayunar, pero lo recomendable es hacerlo al menos 3 horas antes para tener la digestión hecha y los niveles de glucosa bajos. Si tomas UCAN antes de entrenar y poco después tomas otra fuente de carbohidratos con alto índice glucémico (barritas, geles, zumos de frutas, etc.), te subirán la glucosa y la insulina y se inhibirá la quema de las grasas.  No obstante, si estás empezando y tienes que habituarte a entrenar con los niveles de glucosa bajos, es recomendable llevar algo de azúcar de rápida absorción por si te da una pájara.

Si quieres tener algo más de información sobre este tema (comer antes y después de entrenar), te remito de nuevo al magnífico blog,  Fitness Revolucionario y la entrada: ¿Qué comer antes y después de entrenar?, Parte I, Parte II.

Así que recuerda:

  1. UCAN (ni ninguna otra cosa), son productos milagrosos. UCAN sólo es comida, agua y electrolitos con sabor a frutas que te aporta energía de manera natural y sin hacer sufrir a tu estómago, lo cual lo hace muy interesante sobre todo para competiciones de larga distancia.
  2. Son más importantes tus hábitos alimenticios diarios que lo que comes antes, durante o después de entrenar, aunque esto también importe.
  3. Cada persona está acostumbrada a funcionar de una manera. Si te va bien cómo lo haces hasta ahora y estás satisfecho con tu peso y rendimiento, no tienes por qué cambiar nada. Si aún así quieres cambiar algo, hazlo con cabeza y conocimiento. Infórmate bien.
  4. Fisiológicamente estamos preparados para realizar entrenamientos en ayunas y hacerlos enseña a nuestro organismo a tirar de la grasa acumulada, que es mucha y muy energética. Infórmate de cómo hacerlos y hazlos con cabeza.
  5. Reduce progresivamente tu dependencia del azúcar disminuyendo (o eliminando) el consumo de productos azucarados y de carbohidratos procesados.
  6. Si comes bien diariamente, no necesitas ningún suplemento deportivo, te cuenten lo que te cuenten los fabricantes y las revistas.
  7. Si pruebas UCAN sin una adaptación previa, dobla la dosis recomendada de inicio y lleva algo de comida.

Lo mismo que comprarte unas zapatillas minimalistas cuando llevas usando toda la vida calzado amortiguado no te convierte en corredor minimalista de un día para otro, comprarte un bote de UCAN no te convierte en una máquina de quemar grasas de un día para otro. Ambas cosas requieren una adaptación  que será más o menos rápida según cada persona,  y probablemente haya gente que no se adapte nunca por diferentes motivos.

Para más info podéis consultar la página web española y ya sabéis que podéis consultarme dudas a mi a través de los comentarios o al correo santiucangeneration @gmail.com

Saludos!

 

 

 

 

 

 

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