Crónica de un Tri familiar: SERTRI Málaga 2012

Esta es quizás, la crónica que más ilusión me ha hecho  publicar. He sido testigo de parte de la preparación de uno de los triatletas implicados,  Marco, de 4 años. Además de conocerlo, verlo casi a diario  y ver la ilusión y ganas que pone, es de los míos. Digo que es de los míos porque como podéis ver en las fotos,  es un corredor minimalista.  El tío corre que se las pela con sus Vivobarefoot Ultra Kid, que ya tiene destrozadas.  En realidad todos los niños  son minimalistas,  lo que pasa es que los padres no suelen saberlo.

Os dejo con el relato que ha hecho su papá y aprovecho para desearle suerte a él  el próximo fin de semana en su primer Tri de media distancia, el Triatlón Cabo de Gata.  Como podéis ver, una familia triatleta al completo.

 

El pasado 16 de septiembre, sin darme cuenta he dejado pasar un mes, fuimos toda la familia a realizar el triatlón organizado por la cadena SER en Málaga.

Cuando digo toda la familia, es porqué fue literal. Constábamos en el equipo 6 participantes, 3 adultos y 3 niños. Además de un sin fin de titos y primos que sirvieron de apoyo logístico y de hinchada apasionada.

Los tres adultos fueron mi mujer, que cumplió como una campeona su tercer triatlón de la mujer; mi cuñado, que completó su segundo sprint; y yo mismo que también hacía mi tercer triatlón.

Pero evidentemente, los auténticos protagonistas y motores de toda la aventura fueron los 3 pequeños.

Mi hijo Marco, 4 años, sabía que iba a hacerlo desde que nos enteramos a principio de verano. Desde el momento que se lo dijimos no paró de entrenar en nuestro parque: me bajo de la bici, tiro el casco, me pongo a correr, me vuelvo a poner el casco, me vuelvo a montar,… así todos los días del verano.  Llegamos a asustarnos del empeño que ponía!!! ….(tu verás como no podamos ir, le da algo!!).

Cuando se acercaba la fecha, se apuntaron sus primos de 4 y 3 años. Así que partimos de Almería con los coches llenos de bicis, cascos, zapatillas y unas ganas enormes.

El día de la prueba pasamos algunos nervios. La logística con 4 niños (uno tenía solo un añito, así que no lo dejaban participar, pero también vino a animar) y toda la infraestructura que requiere un triatlón es muy complicada. Nos hicieron madrugar para entregar el material, a esta hora la zona de boxes era un caos. Parecía que nunca íbamos a poder dejar las bicis y el material,… en fin un lío.

Menuda pinta de triatleta que tiene Marco corriendo con las Vivobarefoot Ultra Kid.

Después de un poco de estrés, carreras y demás los tres mayores terminamos con dignidad nuestras pruebas.

Fue entonces cuando llegó el resto del equipo. Abuelos, titos y primos de Algeciras, titos y primos de Málaga,… ya apenas nos hacían falta!. Pero estaba claro, los protagonistas eran los peques y ellos venían para verlos a ellos no a nosotros.

Serían ya sobre las 14:30 h, el calor apretaba, pero los enanos, cosa que me sorprendió, mantenían la ilusión intacta. Sólo el más pequeño de los tres sintió la presión justo cuando se colocaban en la parrilla de salida. Agachó la cabeza, medio lloriqueando y dijo que hasta allí había llegado,  se retiró.

Marco con su padre al lado durante el exigente recorrido ciclista (y sin cambios en la bici;))

La prueba era, en su categoría, 500 m de bici y 100 m de carrera. Dieron la salida, allá que salieron pitando todos los niños y todos los papis detrás. Llegamos a la transición y vaya lío también que se forma. Podemos empezar la carrera… escuchan gritos de apoyo del público y aceleran más el paso, si cabe. Y entrada triunfal en la meta.

Todos con su medalla, su bolsa, su foto y una sonrisa y cara de felicidad enormes, impagable.

Se que son pequeños, pero espero que puedan recordar ese día que hicieron su primer triatlón, o al menos que puedan vivir otros muchos como este.

Así que como veis, cualquier familia puede hacerlo.

Por fin meta. Ya soy triatleta!

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