Calzado minimalista en montaña: una de cal y otra de arena.

Aunque la mayoría no seamos corredores de élite y eso de planificar temporadas parezca sólo propio de los profesionales, lo cierto es que los corredores populares también planificamos la temporada.

Con el auge de las ultras y carreras por montaña que está habiendo en España, es tal la cantidad y variedad de carreras ofertadas que se hace indispensable hacer una selección de las mismas teniendo en cuenta la fecha, las vacaciones de cada uno, el tipo de recorrido, el lugar donde se celebran, la organización, la oferta de actividades paralelas a la carrera en sí, etc. Una gran variedad de factores a los que este año parece que habrá que añadir por desgracia uno más, el tipo de calzado permitido.

Resulta bastante triste y patético tener que descartar una u otra carrera por no tener claro si te van a poner problemas o no por correr con lo que habitualmente corre cada uno y con lo que se encuentra más cómodo y seguro. Nadie se mete a hacer una ultra en montaña de 100km con un calzado con el que no se sienta cómodo y seguro y que no haya probado durante muchos cientos de kilómetros previamente.

Esto que parece tan evidente y que fue la FEDME la que puso en duda el año pasado, está empezando a calar entre algunos organizadores, dándose situaciones tan paradójicas como que hayas 2 ultras muy similares en fechas muy próximas (pleno verano) en las que en una se permita e incluso se promocione el uso de calzado minimalista de todo tipo mediante una categoría especial y en otra se prohíba expresamente el uso de zapatillas de dedos VFF.

Sin embargo la paradoja y el absurdo no acaban aquí, ya que los mismos que prohiben este tipo de calzado minimalista en su carrera dicen que sí se permiten otros modelos minimalistas, aunque no dicen cuáles, metiéndose en un charco de difícil salida. Las dos carreras a las que me refiero son Ultra Sierra Nevada  en Andalucía y Ultra Emmona en Cataluña.

Para mi Cataluña siempre ha sido un referente en el mundo del deporte desde que tengo uso de razón por lo avanzados que estaban respecto a otras comunidades del país. Yo soy granadino y cuando competía en natación y waterpolo en los años 80 mirábamos con mucha envidia las instalaciones y los centros de entrenamiento que tenían en Cataluña. Mientras que en mi Granada natal teníamos una piscina para toda la provincia, propiedad del INEF, en Cataluña tenían piscinas con varios vasos en casi cada barrio y pueblo de la comunidad. Los resultados en las competiciones nacionales reflejaban claramente que nos llevaban décadas de adelanto.

En carreras por montaña y ultra trails también es un referente Cataluña, por eso me ha sorprendido aún más que sea precisamente una carrera de esta comunidad la primera en dejar muy claro en su normativa que prohíbe un tipo concreto de zapatilla minimalista demostrando un total y absoluto desconocimiento de lo que es ese calzado y de su uso en montaña en cualquier tipo de terreno, máxime en una prueba que se celebra en pleno verano.

Mis pies en meta tras 13 horas en Ultra Sierra Nevada 2014,  sucios pero intactos.
Mis pies en meta tras 13 horas en Ultra Sierra Nevada 2014, sucios pero intactos.

Os muestro lo que dice al respecto la normativa específica de cada una de estas Ultras para su edición de 2015.

La web de la Ultra Sierra Nevada dice al respecto:

Para participar en esta categoría tus pies deben ir  provistos de calzado “minimalista” carente de desnivel entre el talón y la parte delantera (zero drop) y un máximo de 12 milímetros de separación del suelo a los pies (margen de error 10%). Está admitido cualquier tipo de calzado con tal de que cumpla estos requisitos (por ejemplo, zapatillas, huaraches, fivefingers, etc). Según nuestro criterio, estas medidas garantizan una correcta práctica de carrera “minimalista”, y son a las que nos ceñiremos para delimitar el calzado apto para participar en esta categoría.

 

 

La web de la Ultra Emmona dice lo siguiente:

 

La Emmona es una carrera de montaña de gran dureza que se desarrolla en diferentes terrenos y por tanto, unos terrenos compuestos de diferentes materiales donde el calzado deberá soportar durante horas.

Agua, piedras, hierba, grandes bloques de piedra, arena, grava, asfalto, etc.. requieren de un calzado resistente y que opere con todos los terrenos de forma efectiva, intentando no perder adherencia en ningún momento y que aporte confort y sobre todo seguridad en el corredor.

Sobre todo por los tramos de alta montaña comprendidos entre Setcases y Planoles, por los grandes bloques de piedra situados en la cresta del Pic de l’Infern, no es permitido por seguridad que el corredor utilice los llamados “guantes de pie”

Los guantes de pie como su nombre indica, es un calzado que últimamente se está poniendo de moda en el mundo del ejercicio y del entrenamiento y que a modo de guante, se enfundan los 5 dedos del pie por separado.

Este tipo de calzado es totalmente plano, sin el talón levantado y sin amortiguación de un calzado de deporte tradicional, con cada uno de los dedos separados. Su uso requiere un aprendizaje que conlleva modificaciones en la forma de moverse.

Es un calzado que quizás es apto para entornos urbanos y zonas planas, pero desde el Emmona creemos que no es un calzado adecuado para las fuertes pendientes, por unas tipologías de terreno muy cambiantes, por la distancia de las pruebas de la Emmona y por las condiciones meteorológicas que se podría llegar a encontrar el corredor. Por eso este tipo de calzado no está permitido en la Emmona. Este calzado, no debe confundirse con otros modelos minimalistas que sí están permitidos.

El objetivo primordial para un corredor ultra debería ser equiparse con los materiales que le faciliten correr pero también aportando seguridad, estabilidad y tracción.

Por lo tanto, la equipación para una carrera de larga distancia por montaña debería evitar, lógicamente, cualquier molestia o irritación. El material debería ser probado en entrenamientos anteriores a la carrera de la Emmona, ya sea calzado, mochila, sistema de hidratación o ropa.

El calzado es un tema muy personal, y tenemos que partir de la base, que un calzado que en un corredor le vaya bien, en otro puede no servirle. Hay varios factores que influyen en la elección del calzado, como el peso, la frecuencia de entrenamiento, el tipo de pie o incluso el gusto personal. Lo que está claro es que se debe ajustar el pie, para ir cómodo y que no produzca ninguna fricción.

También debería absorber impactos (amortiguar) y controlar el movimiento del pie. Otro aspecto vital del calzado es la tracción, el corredor querrá que sus “neumáticos” le proporcionen una tracción óptima, pero también una notable protección de sus pies. Por ello, los calzados de las ultras llevan solas de una goma no muy dura, con relieves y tacos. Todo ello sin olvidar que también necesitaremos estabilidad y protección, sobre todo en los dedos de los pies.

Aconsejamos el calzado técnico de trail running, específico de para esta tipología de pruebas.

 

Los pies de Ruby después de ganar la Tarawera Ultra 100 k en 2013 con las VFF Seeya.
Los pies de Ruby después de ganar la Tarawera Ultra 100 k en 2013 con las VFF Seeya.

Que cada uno ahora saque sus propias conclusiones. ¿Las piedras del Pirineo son distintas a las de Sierra Nevada? ¿Los pies de los corredores de la Emmona son distintos a los pies de la USN?

La única diferencia es que mientras unos organizadores se han preocupado de estudiar el tema, hablar con corredores,  ver in situ a gente corriendo con este tipo de calzado y han decidido tratar a los corredores como adultos responsables,  los otros se han limitado a no ver más allá de sus narices y han decidido tratar a los corredores como adolescentes irresponsables decidiendo por ellos el calzado con el que deben correr.  Además demuestran ser bastante negligentes ya que permiten modelos minimalistas que tienen bastante menos protección que algunos de los que prohíben.

Desde aquí invitamos a la organización de Ultra Emmona a reflexionar y  a consultar con gente que lleva corriendo ultras varios años con este tipo de calzado que prohíben. Sin ir más lejos, pueden escuchar esta charla en la que nuestro amigo Miquel Ivars del equipo 5dedos cuenta su experiencia en alta montaña y escalada en hielo con este tipo de calzado que ellos prohiben para correr por el Pirineo en el mes de junio… concretamente con unas VFF Spyridon, zapatillas con las cuales ha conquistado cimas heladas y ha corrido ultras como UTMB o GR-10 Extreme.

También pueden leerse este post sobre Ruby Muir, corredora profesional de ultra trail del equipo neozelandés que corre con zapatillas de dedos carreras del calendario internacional, habiendo ganado ya algunas.

Y para terminar, felicitar a la organización de la Ultra Sierra Nevada por su valentía y coherencia al permitir y promocionar este tipo de calzado a pesar de las pegas y rechazo de la propia FEDME.

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