Batalla de Munda 2014 y 600 descalzos, Montilla barefoot city.

Intentar resumir o explicar lo vivido en Montilla el pasado fin de semana con motivo de el cross La Batalla de Munda y el intento de récord Guinnes  #600descalzos es algo imposible. El hecho de que finalmente el récord no se consiguiera por muy poco es algo tan anecdótico e insignificante que no sólo no desluce el evento, si no que lo hace aún más grande.

Montilla fue una fiesta en muchos sentidos y el ambiente que se vivió tanto en la carrera del domingo como en los #600descalzos del sábado es algo que yo no he visto en ningún otro sitio. Lo del récord Guinnes era la excusa perfecta para dar a conocer un proyecto solidario a favor de la investigación contra el  cáncer infantil, el Proyecto Aurora,  y eso se consiguió con creces. También se recaudó dinero que irá directamente a la financiación del proyecto de investigación sobre Sarcoma de Ewing que se desarrolla en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla liderado por el Dr. Enrique de Álava, adjudicado por la Fundación Científica de la AECC. Pero vamos por partes.

Viernes, la llegada.

Aunque el grueso de corredores y participantes en los actos llegaban el sábado, fuimos muchos los que el mismo viernes por la tarde ya estábamos en Montilla. Como ya se hizo el año pasado, el organizador de la carrera ofreció el viernes por la noche en los bajos de su casa una recepción a modo de cena-convivencia para todos los corredores venidos de fuera. No creo que haya otra carrera en España que ofrezca esto. Los “peroles” de costillas (que cada año cogen más fama), de chorizos caseros y demás viandas acompañadas del famoso vino de Montillla hicieron que nos juntáramos allí unas 60 personas llegadas de toda España, muchos de los cuales nos conocemos sólo por las redes sociales y allí  nos desvirtualizamos (como pasó también el año pasado). Otros ya nos conocemos personalmente y es un momento perfecto para poder charlar, reírnos e ir maquinando cosas nuevas. Allí estuvo gente de la secta descalza y minimalista patria además de toda la gente de Montilla y otros corredores con sus acompañantes. La noche se alargó lo que cada uno quiso y hubo quien quiso alargarla mucho. Yo no digo más.

@rodriarcos  vigilando los famosos peroles de
@RodriNTP, vino en mano, vigilando los famosos peroles de “El Chache”.

Sábado, #600descalzos.

El sábado amaneció con frío, niebla y una lluvia ligera que no hacía que fuesen las mejores condiciones para que alguien se descalzara por primera vez en su vida para correr 1 km, pero eso era por la tarde.

Poco a poco por la mañana  fue llegando la gente al lugar donde se celebraba la jornada minimalista, el espectacular Centro de Arte Contemporáneo y Vino Envidarte.

Había 4 charlas programadas, una sobre calzado minimalista a cargo de Zami.es, otra de movimiento natural a cargo de MovNat España, la mía sobre el estado del barefoot en la red y la esperadísima de Fran Serrano sobre alimentación evolutiva. Por motivos de horario y debido al retraso en la hora de comienzo de la jornada hubo que suprimir mi charla, lo cual fue un cierto alivio porque yo fui uno de los que había estado el viernes hasta las tantas “paseando” por Montilla y mi estado de lucidez mental dejaba mucho que desear… No obstante la dejo guardada para otra ocasión, no os vais a librar;).

Yo ya había escuchado esas charlas en otras ocasiones, y aunque las hubiera escuchado sin problema otra vez, me pasé toda la mañana con Guille, Juanma y Álvaro en la carpa que montamos de Luna Sandals hablando de sandalias y descalcismo con todo el que por allí se acercó.

@JuanmaCorrea77, @guilleqc y yo en la carpa de Luna Sandals en Envidarte
@JuanmaCorrea77, @guilleqc y yo en la carpa de Luna Sandals en Envidarte

Una vez terminadas las charlas, nos fuimos todos a comer al lado al Sport Club o “bar del poli”, donde por 6 € (de los cuales 1 era para el Proyecto Aurora) podíamos comernos un plato de paella que nosotros acompañamos (se pagaba aparte) de un magnífico flamenquín cordobés.  Y de ahí para el centro de Montilla, a la plaza de Las Rosas, para participar en la carrera de los #600descalzos y dejar nuestra huella contra el cáncer infantil.

El sol salió, y poco a poco la plaza se fue llenando de gente. Corredores, vecinos y familias enteras con montones de niños nos dimos cita desafiando al frío suelo con nuestros pies descalzos. El gentío, la música y el gran Pepe Roldán haciendo de speaker micro en mano, hicieron que allí se formara una verdadera fiesta mientras esperábamos la salida de la carrera, una vuelta a la manzana de aprox. un kilómetro.

Los niños disfrutaron de lo lindo descalzos.
Los niños disfrutaron de lo lindo descalzos.
No se consiguió el récord, pero más de 400 personas descalzas corriendo por la calle, son muchas.
No se consiguió el récord, pero más de 400 personas descalzas corriendo por la calle, son muchas.

Pepe anunciaba por megafonía cada poco tiempo el número de inscritos, rozando por momentos el mágico número de 600. Pero el récord no se homologaba con el número de inscritos, sino con el número de personas descalzas entradas en meta, así que con esa incertidumbre tomamos todos la salida. Finalmente no se alcanzó el récord, ya que hubo más de 100 inscritos que no tomaron la salida probablemente debido a la incertidumbre climatológica, pero todos lo pasamos genial y se de dio a conocer el barefoot y el Proyecto Aurora, ya que además de la gente allí presente y del público que vio la carrera sin participar, hubo  varias televisiones informando, entre ellas Telecinco y los reporteros de Deportes Cuatro. Un éxito absoluto.

La plaza de Las Rosas estaba abarrotada de gente descalza.
La plaza de Las Rosas estaba abarrotada de gente descalza.

Tras un deseado descanso de un par de horas, a las 9 estábamos citados en la cervecería Gambrinus  para la cena pre-carrera. Como no podía ser de otra manera y mucho más después de la charla sobre alimentación evolutiva de Fran Serrano, haciendo un alarde de coherencia los organizadores de la carrera ofrecieron un menú tipo buffet libre con ensaladas, pollo asado al horno y fruta además de la típica pasta, para que todo el mundo pudiera comer y repetir hasta hartarse por sólo 6 € (bebidas incluidas). Una verdadera ganga y otro de los buenísimos momentos del fin de semana.

Domingo, la carrera.

Por fin llega el domingo, día de la carrera. Es tanto lo vivido ya en Montilla en los días previos que cuando llega la carrera te parece una actividad más, no la actividad principal. El día amanece muy frío pero con un sol espléndido, y cuando me suena el despertador por un momento no sabía ni donde estaba ni qué día era. Hubiera dormido hasta el medio día.

Tras un desayuno rápido con algunos compis minimalistas junto al hostal, nos vamos hacia el patio de la Cooperativa Vinícola la Unión, donde está la salida y la meta, epicentro de la carrera. Allí hay pan con aceite y bebidas diversas para todos. El ambientazo es total, con corredores descalzos, minimalistas y huaracheros por todos lados. La complicidad con gente de todas partes que sólo conoces por las redes sociales, blogs y foros es máxima. No paramos de hacernos fotos todos con todos y de saludarnos. Se respira de todo menos las tensiones típicas de las salidas de todas las carrreras. Parece que lo de correr 19 km por la campiña cordobesa con nada o lo mínimo en los pies no le preocupa a nadie.

Descalzos, sandalias y zapatillas. En la Batalla de Munda hay de todo.
Descalzos, sandalias y zapatillas. En la Batalla de Munda hay de todo.
Con el gran Karim (@karimdecalidad) en la salida.
Con el gran Karim (@karimdecalidad) en la salida.

A las 10.30 en punto se da la salida a casi 400 corredores. La gente sale que se las pela favorecidos por 2 km cuesta a bajo y yo me contagio de la euforia y salgo rapidísimo, demasiado para mi. En el km 7 empiezo a flojear y la carrera poco a poco me va poniendo en mi sitio. El riquísimo mollete con tomate que no he podido resistirme a comer en el desayuno 1 hora antes va diciéndome aquí estoy yo. Me toca sufrir un poco pero me lo tomo con buen ánimo sabiendo que todo pasa e intento centrarme en la técnica, en disfrutar del entorno, en pisar los charcos y  en evitar las zonas con mucho barro. Voy con las Luna Sandals Oso y me arrepiento al poco por ser muy pesadas e innecesarias para ese terreno. Con unas Venado me habría bastado. Decidí usar las Oso por el dibujo de la suela y por el ajuste que tienen, no por su nivel de protección.

Por los caminos de Montilla en plena carrera.
Por los caminos de Montilla en plena carrera.

Los kms van cayendo y la gente me va adelantando (Angel, Vila, Rafa Conejo, Antonio Zami, Fran Serrano, Paco de Marathon Viajes, etc.). Hago la goma con alguno de ellos y me animan a seguirlos, pero veo que las piernas no van demasiado. Sobre el km 11 noto que empiezo a ir mejor y que soy capaz de mantener el ritmo, manteniendo a todos a la vista y sin que aumenten la ventaja respecto a mi. Los últimos 2 km, cuesta arriba para llegar a meta, los hago apretando y adelantando a 2 corredores que me llevaban bastante ventaja, así que entro con bastante buen sabor de boca. No por adelantarlos, si no por encontrarme fuerte al final. Entro en meta en 1h23m13s, puesto 43 de la general a 15 minutos del primero y a 4 minutos del pódium minimalista (el 4º fue finalmente el 3º porque este no llevaba calzado minimalista).

Destacar el buen nivel que mostraron los corredores, tanto los minimalistas como todos los demás, haciendo los primeros unos tiempos espectaculares. Mención especial merece Karim, que estuvo entre los 3 primeros de la general toda la carrera entrando finalmente 5º absoluto con 1h12m, corriendo descalzo por zonas resbaladizas de barro y sobre una distancia a la que aún no está muy habituado. La gente alucinaba al verlo volar descalzo por los caminos de Montilla.

Karim con sus trofeos por ganador en categoría minimalista y promesa.
Karim con sus trofeos por ganador en categoría minimalista y promesa.

Agradecer a la asociación Montilla Running & Barefoot el esfuerzo y el cariño mostrado en la organización de esta carrera y las actividades que la rodean, con Miguel Angel Feria y Pepe Roldán a la cabeza. Hacen que todos nos sintamos parte importante de la carrera. También agradecer a la gente de Montilla su hospitalidad y simpatía. En todos los sitios que entramos sabían de la carrera, de los descalzos y nos trataron con mucho cariño. Pequeños detalles como permitirnos volver tranquilamente después de correr al hostal, ducharnos y dejar las habitaciones casi a las 3 de la tarde sin ningún tipo de sobrecargo y sin meternos nada de prisa son cosas que se agradecen mucho y que no se hacen en todos los sitios. Volveremos al Hostal Bellido.

Y por último, dar las gracias a la cantidad de amigos que se tomaron la molestia de ir a saludarme y conocerme en persona, tanto el sábado como el domingo.  Imposible citar a todos sin dejarme a la mitad.

Nos veremos sin duda dando guerra en La Batalla de Munda 2015.

Vídeo de #600descalzos by @guilleqc

#600descalzos from guilleqc on Vimeo.

Vídeo de #LaBatallademunda2014 by @guilleqc

#BatallaMunda14 from guilleqc on Vimeo.Intentar resumir o explicar lo vivido en Montilla el pasado fin de semana con motivo de el cross La Batalla de Munda y el intento de récord Guinnes  #600descalzos es algo imposible. El hecho de que finalmente el récord no se consiguiera por muy poco es algo tan anecdótico e insignificante que no sólo no desluce el evento, si no que lo hace aún más grande.

Montilla fue una fiesta en muchos sentidos y el ambiente que se vivió tanto en la carrera del domingo como en los #600descalzos del sábado es algo que yo no he visto en ningún otro sitio. Lo del récord Guinnes era la excusa perfecta para dar a conocer un proyecto solidario a favor de la investigación contra el  cáncer infantil, el Proyecto Aurora,  y eso se consiguió con creces. También se recaudó dinero que irá directamente a la financiación del proyecto de investigación sobre Sarcoma de Ewing que se desarrolla en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla liderado por el Dr. Enrique de Álava, adjudicado por la Fundación Científica de la AECC. Pero vamos por partes.

Viernes, la llegada.

Aunque el grueso de corredores y participantes en los actos llegaban el sábado, fuimos muchos los que el mismo viernes por la tarde ya estábamos en Montilla. Como ya se hizo el año pasado, el organizador de la carrera ofreció el viernes por la noche en los bajos de su casa una recepción a modo de cena-convivencia para todos los corredores venidos de fuera. No creo que haya otra carrera en España que ofrezca esto. Los “peroles” de costillas (que cada año cogen más fama), de chorizos caseros y demás viandas acompañadas del famoso vino de Montillla hicieron que nos juntáramos allí unas 60 personas llegadas de toda España, muchos de los cuales nos conocemos sólo por las redes sociales y allí  nos desvirtualizamos (como pasó también el año pasado). Otros ya nos conocemos personalmente y es un momento perfecto para poder charlar, reírnos e ir maquinando cosas nuevas. Allí estuvo gente de la secta descalza y minimalista patria además de toda la gente de Montilla y otros corredores con sus acompañantes. La noche se alargó lo que cada uno quiso y hubo quien quiso alargarla mucho. Yo no digo más.

@rodriarcos  vigilando los famosos peroles de
@rodriarcos vino en mano vigilando los famosos peroles de “El chache”.

Sábado, #600descalzos.

El sábado amaneció con frío, niebla y una lluvia ligera que no hacía que fuesen las mejores condiciones para que alguien se descalzara por primera vez en su vida para correr 1 km, pero eso era por la tarde.

Poco a poco por la mañana  fue llegando la gente al lugar donde se celebraba la jornada minimalista, el espectacular Centro de Arte Contemporáneo y Vino Envidarte.

Había 4 charlas programadas, una sobre calzado minimalista a cargo de Zami.es, otra de movimiento natural a cargo de MovNat España, la mía sobre el estado del barefoot en la red y la esperadísima de Fran Serrano sobre alimentación evolutiva. Por motivos de horario y debido al retraso en la hora de comienzo de la jornada hubo que suprimir mi charla, lo cual fue un cierto alivio porque yo fui uno de los que había estado el viernes hasta las tantas “paseando” por Montilla y mi estado de lucidez mental dejaba mucho que desear… No obstante la dejo guardada para otra ocasión, no os vais a librar;).

Yo ya había escuchado esas charlas en otras ocasiones, y aunque las hubiera escuchado sin problema otra vez, me pasé toda la mañana con Guille, Juanma y Álvaro en la carpa que montamos de Luna Sandals hablando de sandalias y descalcismo con todo el que por allí se acercó.

Carpas de Luna Sandals y Zami en Envidarte
Carpas de Luna Sandals y Zami en Envidarte

Una vez terminadas las charlas, nos fuimos todos a comer al lado al Sport Club o “bar del poli”, donde por 6 € (de los cuales 1 era para el Proyecto Aurora) podíamos comernos un plato de paella que nosotros acompañamos (se pagaba aparte) de un magnífico flamenquín cordobés.  Y de ahí para el centro de Montilla, a la plaza de Las Rosas, para participar en la carrera de los #600descalzos y dejar nuestra huella contra el cáncer infantil.

El sol salió, y poco a poco la plaza se fue llenando de gente. Corredores, vecinos y familias enteras con montones de niños nos dimos cita desafiando al frío suelo con nuestros pies descalzos. El gentío, la música y el gran Pepe Roldán haciendo de speaker micro en mano, hicieron que allí se formara una verdadera fiesta mientras esperábamos la salida de la carrera, una vuelta a la manzana de aprox. un kilómetro.

Pepe anunciaba por megafonía cada poco tiempo el número de inscritos, rozando por momentos el mágico número de 600. Pero el récord no se homologaba con el número de inscritos, sino con el número de personas descalzas entradas en meta, así que con esa incertidumbre tomamos todos la salida. Finalmente no se alcanzó el récord, ya que hubo más de 100 inscritos que finalmente no tomaron la salida probablemente debido a la incertidumbre climatológica, pero todos lo pasamos genial y se de dio a conocer el barefoot y el Proyecto Aurora, ya que además de la gente allí presente y del público que vio la carrera sin participar, hubo  varias televisiones informando, entre ellas Telecinco y los reporteros de Deportes Cuatro. Un éxito absoluto.

Tras un deseado descanso de un par de horas, a las 9 estábamos citados en la cervecería Gambrinus  para la cena pre-carrera. Como no podía ser de otra manera y mucho más después de la charla sobre alimentación evolutiva de Fran Serrano, haciendo un alarde de coherencia los organizadores de la carrera ofrecieron un menú tipo buffet libre con ensaladas, pollo asado al horno y fruta además de la típica pasta, para que todo el mundo pudiera comer y repetir hasta hartarse por sólo 6 € (bebidas incluidas). Una verdadera ganga y otro de los buenísimos momentos del fin de semana.

Domingo, la carrera.

Por fin llega el domingo, día de la carrera. Es tanto lo vivido ya en Montilla en los días previos que cuando llega la carrera te parece una actividad más, no la actividad principal. El día amanece muy frío pero con un sol espléndido, y cuando me suena el despertador por un momento no sabía ni donde estaba ni qué día era. Hubiera dormido hasta el medio día.

Tras un desayuno rápido con algunos compis minimalistas junto al hostal, nos vamos hacia el patio de la Cooperativa Vinícola la Unión, donde está la salida y la meta, epicentro de la carrera. Allí hay pan con aceite y bebidas diversas para todos. El ambientazo es total, con corredores descalzos, minimalistas y huaracheros por todos lados. La complicidad con gente de todas partes que sólo conoces por las redes sociales, blogs y foros es máxima. No paramos de hacernos fotos todos con todos y de saludarnos. Se respira de todo menos las tensiones típicas de las salidas de todas las carrreras. Parece que lo de correr 19 km por la campiña cordobesa con nada o lo mínimo en los pies no le preocupa a nadie.

A las 10.30 en punto se da la salida. La gente sale que se las pela favorecidos por 2 km cuesta a bajo y yo me contagio de la euforia y salgo rapidísimo, demasiado para mi. En el km 7 empiezo a flojear y la carrera poco a poco me va poniendo en mi sitio. El riquísimo mollete con tomate que no he podido resistirme a comer en el desayuno 1 hora antes va diciéndome aquí estoy yo. Me toca sufrir un poco pero me lo tomo con buen ánimo sabiendo que todo pasa e intento centrarme en la técnica, en disfrutar del entorno, en pisar los charcos y  en evitar las zonas con mucho barro. Voy con las Luna Sandals Oso y me arrepiento al poco por ser muy pesadas e innecesarias para ese terreno. Con unas Venado me habría bastado. Decidí usar las Oso por el dibujo de la suela y por el ajuste que tienen, no por su nivel de protección.

Los kms van cayendo y la gente me va adelantando (Angel, Vila, Rafa Conejo, Antonio Zami, Fran Serrano, Paco de Marathon Viajes, etc.). Hago la goma con alguno de ellos y me animan a seguirlos, pero veo que las piernas no van demasiado. Sobre el km 11 noto que empiezo a ir mejor y que soy capaz de mantener un buen ritmo, manteniendo a todos a la vista y sin que aumenten la ventaja respecto a mi. Los últimos 2 km, cuesta arriba para llegar a meta, los hago apretando y adelantando a 2 corredores que me llevaban bastante ventaja, así que entro con bastante buen sabor de boca. No por adelantarlos, si no por encontrarme fuerte al final. Entro en meta en 1h23m13s, puesto 43 de la general a 15 minutos del primero.

Destacar el buen nivel que mostraron los corredores, tanto los minimalistas como todos los demás, haciendo los primeros unos tiempos espectaculares. Mención especial merece Karim, que estuvo entre los 3 primeros de la general toda la carrera entrando finalmente 5º absoluto con 1h12m, corriendo descalzo por zonas resbaladizas de barro y sobre una distancia a la que aún no está muy habituado. La gente alucinaba al verlo volar descalzo por los caminos de Montilla.

Agradecer a la asociación Montilla Running & Barefoot el esfuerzo y el cariño mostrado en la organización de esta carrera y las actividades que la rodean, con Miguel Angel Feria y Pepe Roldán a la cabeza. Hacen que todos nos sintamos parte importante de la carrera. También agradecer a la gente de Montilla su hospitalidad y simpatía. En todos los sitios que entramos sabían de la carrera, de los descalzos y nos trataron con mucho cariño. Pequeños detalles como permitirnos volver tranquilamente después de correr al hostal, ducharnos y dejar las habitaciones casi a las 3 de la tarde sin ningún tipo de sobrecargo y sin meternos nada de prisa son cosas que se agradecen mucho y que no se hacen en todos los sitios. Volveremos al Hostal Bellido.

Y por último, dar las gracias a la cantidad de amigos que se tomaron la molestia de ir a saludarme y conocerme en persona, tanto el sábado como el domingo.  Imposible citar a todos sin dejarme a la mitad.

Nos veremos sin duda dando guerra en La Batalla de Munda 2015.

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