300 km con mis Luna Sandals Mono, por Francisco Montero

Parece que fue ayer cuando quedé con Santi Ruiz en el Salto del Gallo para entrenar por esos secarrales almerienses,  y cual fue mi sorpresa cuando abrió el maletero de su coche y sacó unas Luna Sandals del maletero  del 11.5 USA  con un nombre muy a tono con mi personalidad, las Mono…

Sin pensármelo dos veces, ahí que me las pongo. Esas sandalias que llevaba tanto tiempo deseando tener ya estaban en mi poder, dispuestas a darme grandes momentos de disfrute por todo tipo de terrenos. Con unos pocos consejos rápidos de ajuste (estaba deseando salir, la incertidumbre me comía) nos disponemos a empezar el entreno.

Todo el que conoce el Salto del Gallo sabe que para probar unas sandalias minimalistas no es el mejor terreno: mucha piedra suelta, muelas (adjetivo del amigo Luigi), piedras salientes, … osea nada de sendero confortable ni hierba que amortigüe la pisada. Pero si en  algo nos caracterizamos “esos locos descalzos” es por arriesgar a la primera de cambio.

300 km con mis Luna Sandals Mono

300 km con mis Luna Sandals MonoLas primeras sensaciones son de estar pisando un material muy resistente, que no se dobla como cualquier plancha de las que venden y con las que muchos (entre ellos yo) nos hemos fabricado unas sandalias. El correaje es increíble como se ajusta al pie, siendo para mi lo más llamativo la goma trasera que te da mucha flexibilidad en el tobillo y a la vez el ajuste perfecto.Tras llevar 20-30 minutos corriendo y hacer alguna parada que otra para ajustar mejor la sandalia, mis sensaciones van incluso mejorando, viendo que las piedras no me molestan y que el ajuste es perfecto. Esto hace que cualquier miedo que pudiera tener por estrenar un calzado que a primera vista parece no estar hecho para correr por  montaña,  desaparece totalmente

Luna3

Todo se traduce en 1 h 45 m de disfrute con un amigo. Hay que reseñar que la mañana fue bien aprovechada ya que el señor Santi me dio una conferencia sobre alimentación paleo (la cual me convenció) y que desde ese día y hasta hoy  practico con unos resultados que se merecen una entrada igual o mas grande que esta.

Al llegar a mi casa, mi cara era toda felicidad.  Había encontrado un calzado que me permitía llevar el pie al aire sin necesidad de embutirlo en un calcetín con su respectiva zapatilla, que me salvaba de cualquier piedra y que a la vez intuía por las sensaciones que ese material era duradero. No podía pedir más, es lo que buscaba

A partir de ahí no fueron pocos los entrenos  (además de dos carreras de montaña de las cuales salí muy contento con resultado) por terrenos técnicos, cortafuegos, senderos, pista, etc., portándose en todo momento perfectamente.

Aunque el taqueado de la suela parezca escaso (no son el modelo específico de trail) son de un material que  agarra bastante bien en piedra (incluso húmeda), si bien es verdad que si hay piedra pequeña suelta a veces pueden agarrar menos, pero  puedo decir que en toda mi vida he probado muchas zapatillas y  pocas me daban seguridad en ese tipo de terreno.

Y para mí  lo más sorprendente es en el estado que se encuentran después de más de 300km corriendo con ellas: las correas intactas, igual que la suela sin apenas ningún desgaste (y las meto por terreno duro).  En definitiva, una adquisición acertadísima.

Francisco Montero
@montyzapi

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