El maratón de Castellón tendrá que esperar un poco.

Se acaban de cumplir 5 años de este vídeo, de cuando hice mi primer maratón descalzo por debajo de las tres horas (Montilla, Córdoba, 2 de febrero de 2013) en un maratón no oficial.

Fue una de las actividades que se llevaron a cabo dentro del I Encuentro de Corredores Descalzos y Minimalistas de España y en el marco del Cross La  Batalla de Munda en su primera edición. Al año siguiente lo hice de nuevo, esta vez en un maratón oficial y bajando un poco el tiempo del año anterior, en  Castellón 2014. Desde entonces no he vuelto a correr un maratón en asfalto, ya que sentí que se cerró un ciclo y me centré en otras cosas como trails de montaña y triatlón.

Para el 2018 me había propuesto volver a correr un maratón descalzo en el menor tiempo posible y otra vez en Castellón, cuyo maratón es el próximo 18 de febrero. Con ese propósito comencé un exigente plan de entrenamiento en el mes de noviembre, enfocado a realizar un tiempo de 2h45m. Todo iba muy bien y estaba muy motivado porque desde el primer día iba cumpliendo con los tiempos y ritmos marcados, haciendo el 70 u 80 % de los entrenamientos descalzo  y encontrándome cada vez más fuerte y rápido.

Pero el lunes 4 de diciembre, después de haber corrido la Subida al Conjuro el día anterior, me tuve que parar a mitad del rodaje de 60 minutos que tenía programado por unas molestias en el sóleo o gemelo interno de la pierna derecha, mismo sitio y mismo dolor que unos meses atrás me hizo tener que retirarme en la media maratón de Granada en el mes de abril.

Esas nuevas molestias me han tenido casi parado desde entonces y han dado al traste mis entrenos para el maratón de Castellón. A día de hoy sigo sin poder correr con regularidad y desde entonces he tenido que dejar de participar en tres carreras en las que ya estaba inscrito: Trail Almanzor en diciembre, Cross Batalla de Munda en enero y Media maratón de Almería en febrero, tres carreras que me iban a servir de preparación para Castellón.

No le hice caso a las molestias pensando que con reposo y tiempo desaparecerían pero no ha sido así. Hace unos días por fin me vieron y me trataron, la fisio alucinó bastante de cómo tenía los gemelos de tensos y contracturados. Dentro de unos días me dirá cómo he evolucionado al tratamiento, yo creo que bastante bien pero dejaré que sea ella la que me lo diga. Mientras, sigo con mis ketllebels, corriendo de vez en cuando y cogiendo la bici cuando puedo.

Volveré a Castellón, sin duda,  para exprimirme descalzo  en su maratón, pero tendrá que ser el próximo año. Mientras tanto habrá que buscar otros objetivos deportivos que el año acaba de empezar…

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